Hacia la ficción contemporánea: diosas de las serpientes minoicas

  • Edad de bronce
  • Figuras de fayenza
  • Encontradas en el palacio de Cnosos (Creta)
  • Cronología: entre 1650 y 1550 BC
  • Civilización minoica

Datadas entre 1650 y 1550 BC estas figuritas se encontraron en las ruinas de Cnosos, en Creta. Este período corresponde a la edad de bronce y por ubicación, además, suponemos que formaron parte de la civilización que conocemos como minoica, en concreto a su período neopalacial.

Tras la desaparición de los primeros palacios (no se sabe si por terremotos, guerras o varios factores juntos) entre 1700 a.C. y 1480-1450 a.C. la Creta minoica vivió un período de gran esplendor económico, en relaciones internacionales, artístico y social. De estas grandes construcciones levantadas sobre edificaciones anteriores la que mejor conocemos es la gigantesca Cnosos, que llegó a ocupar casi 17.500 metros y que fue, como decía, el lugar en el que se encontró este grupo de figuras.

Reciben su denominación de las numerosas serpientes que, aunque no podéis apreciarlo bien en esta imagen de cabecera, rodean el cuerpo de la más grande y aparecen en las manos de su compañera. En wikipedia (haciendo click aquí) las podéis apreciar completas a buena definición junto a la tercera del set, de la que se conserva mucho menos.

Según la web del museo en el que se encuentra (el arqueológico Heraclión, en Creta) las serpientes destacan el carácter ctónico del culto a estas diosas. Lo ctónico hace referencia a los dioses que viven en el inframundo y sabemos que para las civilizaciones griegas y helénicas las serpientes estaban, como dice el museo, asociadas a este tipo de adoraciones. Esto nos permite, aunque sin una seguridad absoluta, extenderlo a sus predecesores y al caso que nos ocupa.

El siguiente símbolo a destacar es el gato sobre la cabeza de la figura de la izquierda. Esto podría sugerir una conexión con los animales y la naturaleza, esto último subrayado por el atuendo que deja expuesto el pecho y que quizá tenga algo que ver también con la fertilidad.

Aunque son conocidas como diosas de las serpientes no podemos saber en realidad qué representaban. La teoría principal apunta a la divinidad pero también pueden ser, por ejemplo, sacerdotisas o que cada una tuviese un significado diferente.

Las figuras están construidas en fayenza, que siguiendo la definición de la RAE es una loza fina esmaltada y barnizada.

Pero a partir de aquí viene lo peliagudo.

Como decía al principio de la entrada estas piezas se encontraron en el palacio de Cnosos, en concreto en los llamados Almacenes del Templo que se situaban al sur de la habitación del trono. Su descubrimiento y excavación se lo debemos a Arthur Evans, un hombre rico y amante de la mitología clásica que quiso ver en su excavación los restos arqueológicos del palacio de Minos, famoso por su laberinto y la leyenda del minotauro (y de ahí el nombre de civilización minoica).

Durante su época en Cnosos, antes de que se impusieran las técnicas actuales de arqueología y conservación, Evans puso su interpretación de lo que encontraban en las restauraciones.

Como podemos ver en la web del museo de Ontario, que está además acompañada de una fotografía de los objetos que acompañaban a las diosas, la imagen que vemos hoy en día es una reconstrucción de las figuras uniendo objetos que ni siquiera estaban necesariamente juntos. La figura de la derecha, la que tiene el gato, ni siquiera tenía cabeza. Fue creada por un artista danés llamado Halvor Bagge.

Dice Emily Miller Bonney en su ensayo desarmando a las diosas serpiente que Evans encontró: tres brazos izquierdos, uno con parte de una serpiente, una mano izquierda, una falda acampanada, un torso con al menos dos serpientes, una tiara cónica con una serpiente a la que seguía una cabeza solo con los rasgos superiores y un segundo torso con la mano derecha sosteniendo un objeto con forma de espiral.

A esto tenemos que sumarle que representaciones similares atribuidas en origen a la misma época como las que se encuentran en los museos de Boston y Baltimore tienen ahora una autenticidad muy dudosa.

En resumen, tenemos muy pocas certezas.

Sobre la influencia de estas figuras en la fantasía, ciencia ficción y terror actuales la cosa es igual de complicada. Las serpientes han sido representadas infinidad de veces (muchas antes que esta) y su significado cultural es muy variable. Hoy en día, junto a las manzanas, suelen ir asociadas al mito judeocristiano de Adán y Eva. Con ello, vistas en torno a mujeres, tiene para occidente implícitas connotaciones negativas.

Famoso es, por ejemplo, el feudo de Taylor Swift con las Kardashian y Kanye West en el que usaron esta simbología para atacar a la cantante.

No obstante, en el lado opuesto, también ha sido usado para expresar poder en imágenes de estética muy atractiva. Es el caso de la propia intérprete estadounidense, que en la saga de videoclips de ciencia ficción que acompañaron a su álbum Reputation hizo reapropiación de los ataques y ofreció imágenes como esta, similares en esencia a las estatuillas de fayenza.

La utilización de serpientes como si fuesen complementos de ropa tiene incluso un apartado en TV Tropes llamado feather boa constrictor. Una gran parte tienen más bien tintes sensuales que de poder que es, lo que al menos a mí, me transmiten estas imágenes minoicas. Pero aún así la lista no es nada desdeñable.

Sin embargo, en este aspecto, otra cosa que no podemos ignorar es que en occidente el tópico de la mujer con serpientes ha sido empleado como si se tratase de un exotismo y ha arrastrado esas implicaciones.

Así pues en base a lo que sabemos de las diosas serpientes minoicas no podemos trazar una influencia directa (más allá de las supuestas falsificaciones por supuesto) pero sí ver la línea estable que han seguido a lo largo de la historia las asociaciones de este reptil y las mujeres.

FUENTES

Reseña: Rule of Wolves (Leigh Bardugo)

  • Título: Rule of Wolves
  • Autora: Leigh Bardugo
  • Ilustradora del mapa: Sveta Dorosheva
  • Diseño: Ellen Duda
  • Editorial: Orion
  • Fecha de publicación: 2021
  • Precio: 13’12€ (tapa blanda)
  • Páginas: 592
  • ISBN: 9781510109186
  • Colección: El rey marcado (2/2). Grishaverso

— A Ravka le gusta mantener las cosas interesantes (…) ¿no disfrutas un desafío?

— Lo que disfruto son las siestas.

No tengo sinopsis para este libro. Si estáis aquí después de el rey marcado, Rule of Wolves sigue donde se quedó y se lanza a la guerra y al espionaje de cabeza. Si aún no habéis leído el principio de la bilogía no sigáis con esta entrada porque es imposible que no caiga algún spoiler para ponernos en contexto.

Qué de sentimientos encontrados tengo con este libro.

Entre Leigh Bardugo diciendo que de momento este va a ser el punto y final del Grishaverso, que el rey marcado me decepcionó un poco y que estaba con el subidón de la serie y de haber hecho todas las entradas con la guía de lectura no me ubicaba. Me costó entrar. Y me costó en parte porque ya tenía prejuicios por el anterior y en parte porque tiene todas las cosas que no me gustaron desde el principio.

Nikolai no sale mucho, la mezcla de su lado de la historia con el de Nina no me cuaja bien y además tiene personajes nuevos con capítulos propios que no me interesan lo más mínimo.

La ambientación está aquí, para mí, en sus horas más bajas. Todas las cartas están sobre la mesa, la epiciddad se desborda, pero en vez de sacar partido a las mayores virtudes de su escritura se vuelve bastante genérico dentro de la fantasía. Siento esta bilogía como un paso atrás en el proceso de escritura de Bardugo y no lo entiendo muy bien.

Con sombra y hueso la construcción del mundo quedaba como un elemento bastante secundario, sencillo e intuido en favor de una narrativa muy centrada en sus personajes. No era novedoso pero cumplía muy bien. De ahí pasó a los relatos, que empezaron a darle una nueva profundidad y crearon un mundo que ahora, de verdad, era impresionante. Todo cristalizó para la bilogía de seis de cuervos, una historia que siento original, refrescante, con una gran construcción del mundo pero aún muy centrada en sus protagonistas. Aunque Jesper no fuese mi favorito no me sobraba nadie.

Y de pronto venimos aquí, una saga donde lo más importante es el mundo y la política y hay algo que no me termina de cuajar. A veces es como si en vez de leer un libro de Bardugo estuviese leyendo una guía de cuáles son los elementos que conforman una confrontación épica.

Teniendo esto en cuenta el libro se me estaba eternizando. No es que no lo disfrutase. Siempre que cogía el libro, el rato que estaba leyendo, me lo pasaba bien. El problema es que nunca me entraban ganas de seguir. Así pues pausé la lectura, dejé pasar unas semanas y fue la mejor decisión posible.

La traca final sigue teniendo las cosas que describo arriba pero la verdad es que cumple muy bien.

En el apartado Zoya/Nikolai y esta nueva versión de la Bella y la Bestia que nos sugiere Bardugo no tengo ninguna queja. Creo que Zoya está impecable y me gusta que haya decidido introducir elementos mitológicos a través de ella. Nikolai, como decía, siento que sale poco. Pero cuando sale sus capítulos siempre son buenos.

— ¿Dónde está mi general?

— Aquí —repitió, una y otra vez.

La otra mitad con Nina y Hanne a las riendas es brillante. Sigo pensando que deberían haber sido sagas diferentes y que nunca terminan de cuajar bien juntas, pero pasa todo lo que tenía que pasar y pasa bien.

La muerte es mi don y no temo la pérdida.

El resto de personajes, bueno. Hay una trama de unas reinas y princesas que sigue con el falso Nikolai del anterior libro y que es el motivo principal de que nunca tuviese ganas de coger la novela. Era ver un capítulo de esa trama y poner los ojos en blanco. No es que esté mal, pero es que me dan igual.

Pero, por el contrario, en esta mitad/final que ya leí del tirón se introduce otro punto de vista que le hacía muchísima falta a estas novelas. Ahí tiene algunas de las cosas que mejor ha escrito Bardugo en general y creo que hará feliz a todos los fans del Grishaverso.

El fuerte de esta escritora sigue estando en lo humano. A veces parece forzado, como si tuviese que pasar porque así son las guerras, pero incluso en esos momentos las emociones son reales.

Le amaba (…). Le amaba y él me amaba a mí.

Otra cosa que tiene esta novela es un final que no es un final. No os voy a hacer spoilers, por supuesto, pero me explico. La trama de la bilogía termina y cierra bien. Sin embargo las últimas páginas te lanzan a una nueva historia, una muy importante, y es bastante frustrante sabiendo que de momento no va a haber nada más.

Terminando ya. Si os ha gustado el Grishaverso hasta aquí, compartáis o no quejas conmigo, lo más probable es que os guste. Toca bien en la nostalgia de todo lo que hemos leído, los personajes siguen siendo ellos mismos y al final eso es por lo que estamos aquí. Es imposible decir que sea una mala novela cuando he llorado y reído y he adorado, como siempre, a toda esta panda de tontorrones idealistas.

Además, mirad qué portada. El diseño de este universo siempre va a ser de mis favoritos.

Y si el destino no nos da la oportunidad, la robaremos.

Puntuación: 4 de 5.

Reseña: The Vampire Diaries. Serie de T.V. (2009-2017)

Voy a usar el nombre en inglés porque me niego a llamarla crónicas vampíricas. Para mí esas son y serán siempre las de Anne Rice. Espero que me perdonéis.

Empezamos.

The Vampire Diaries es una serie del canal estadounidense The CW que se estrenó en 2009, el año después del boom de la aparición cinematográfica de Crepúsculo. Como tantas otras historias de vampiros apareció para rellenar la demanda del mainstream con un marketing dirigido en especial a las chicas jóvenes. Su peculiaridad es que se basa en una saga de libros 18 años previa.

El espacio que pretendían ocupar era el de un producto para un público ligeramente mayor, con un empleo más explícito de la violencia y la crueldad, pero manteniendo los tópicos escolares y de personalidad que habían hecho a Crepúsculo tan popular.

La trama sigue la historia de dos hermanos vampiros llamados Damon y Stefan que, tras años de confrontaciones, vuelven a su pueblo natal y para sorpresa de nadie se enamoran de la misma chica, Elena, una adolescente huérfana.

Es una serie extraña.

Por un lado tiene unos personajes increíbles y por otro a unos personajes aburridos y odiosos como ellos solos. Otro día te salen con una trama y una mitología interesantísima, unos enemigos que ya quisieran otras series que tienen mayor consideración. Y de pronto los enemigos son ridículos, los guionistas parece que no se acuerdan de lo que ellos mismos habían escrito antes, todo es absurdo y nada tiene sentido.

Y, lo peor de todo. Tan pronto están tratando temas delicados e interesantes como te empiezan a salir banderas confederadas o no tienen la más remota idea de qué hacer con la única de sus protagonistas negra, Bonnie, que queda reducida la mayor parte del tiempo a un Deus Ex Machina bastante irritante. Un día te dan representación, al siguiente deciden acabar esa trama de la peor manera posible.

Todo lo que acabo de describir puede suceder, sin exagerar, en el mismo minuto.

Adentrarte en las ocho temporadas de The Vampire Diaries (171 episodios) es un paseo por lo mejor y lo peor de la ficción sobrenatural televisiva. Si habéis visto otras series de The CW como, por ejemplo, Sobrenatural, tiene más o menos sus mismos defectos y virtudes pero con menos sentido del ridículo. Marca de la casa.

En mi caso ha sido un flotador en tiempos convulsos y la he adorado incluso en sus malos momentos (que son legión). Ayuda muchísimo que, como buen culebrón, suela terminar los episodios con algún gancho y que no tenga prácticamente relleno. Todo avanza rápido y siempre tiene algo de espacio para el humor. He llorado, me he emocionado una barbaridad y me he involucrado muchísimo.

Aún así es difícil de recomendar.

Si tenéis necesidad de avisos de contenido, por si no ha quedado claro con lo anterior, esta serie los tiene todos. La violencia exagerada (física y psicológica) y el drama constante son sus rasgos definitorios. A veces es hilarante, a veces tiene tacto pero la mayor parte del tiempo, lo reconozco, está mal.

No pretendo que la ficción sea moralizante (aléjate de mí, Moratín) ni espero que los personajes sean bolas de luz y virtud. Y menos en una serie que tiene la violencia como uno de sus rasgos de identidad. El problema es la balanza de acción/reacción que sigue The Vampire Diaries.

Os pongo un ejemplo que no considero spoiler porque es una obviedad.

En la primera temporada Damon Salvatore, interpretado por un sobresaliente Ian Somerhalder, actúa como enemigo. Durante todos los capítulos sabes que en algún momento va a pasar al grupo protagonista porque la tensión sexual con Elena se masca en el ambiente y porque lo que de verdad importa en la serie es la relación con su hermano Stefan.

Pues bien. Durante el tiempo que dura como malo por excelencia Damon viola repetidas veces a una de las protagonistas. En este período ese personaje es tratado como una chica irritante y superficial. Cuando esto termina y Damon tiene un peso diferente los personajes que rodean a la chica actúan como si esto no hubiese sido tan terrible de manera constante.

Para más inri, la trama de ella (mi personaje favorito, de hecho) se basa en gran medida en que después ya no es la chica que se dejó hacer eso. Luego está muy bien construida y es increíble lo que hacen con ella pero el cómo y el por qué son de un mal gusto que se me quedó atragantadísimo.

A la vez siempre tienen algún personaje completamente en contra de lo sobrenatural, al que todo le parece malo, y que se me hace invariablemente insoportable. Quizá pretendían con ellos equilibrar lo anterior pero está muy mal hecho y los dos lados son muy desagradables.

Como decía arriba, mi problema no es con la violencia y la redención aunque este sea un tema complicado. Es la balanza de acción/reacción. Y estos personajes siempre a la contra de todo son insoportables porque sus reacciones no están en absoluto medidas por lo que está pasando. Su única personalidad es llevar la contraria y odiar cosas y personas.

Aún así, si os tengo que dar un único motivo para ver The Vampire Diaries, siempre van a ser los personajes. No todas las actuaciones están al mismo nivel, a veces se les nota que no les interesa en absoluto lo que están haciendo y hay cosas de guion que no podría decirlas con una interpretación espectacular ni el mejor de los actores. Pero en el conjunto el casting es excepcional y tienen tramas apasionantes.

Los creadores tienen un don para los monstruos.

Si yo hubiera tenido la oportunidad de hacer esta serie la habría hecho muy diferente, pero el esqueleto que tiene es magnífico y si buscáis una serie larga para engancharos, podéis y queréis ignorar todo lo anterior, os la recomiendo muchísimo.

En caso de que os abrume la cantidad de episodios os aviso de que en el momento en el que apareció su spin-off (los Originales) y sacaron de la serie a sus mejores personajes empieza a empeorar a velocidad de vértigo. Así que una vez pasada la cuarta temporada puede ser un buen momento para dejarla.

Si queréis echarle un ojo en España la tenéis junto a sus spin-offs (excepto dos muy cortitos llamados a Darker Truth y the Awakening) en HBO.

Reseña: Uzumaki (Junji Ito)

  • Autor: Junji Ito
  • Traducción: Marc Bernabé y Veronica Calafell
  • Fecha de publicación original: 1998-1999
  • Editorial: Planeta Cómic
  • Precio: 25€ (descatalogado)
  • Páginas: 656
  • ISBN: 9788491465843

¿QUÉ ES UZUMAKI?

Argumento: Kurouzu, un pequeño pueblo rodeado por la niebla en la costa de Japón, está maldito. Según Shûichi Saitô, el novio de la joven Kirie Goshima, su hogar está encantado, no por una persona, sino por un patrón: UZUMAKI, la espiral, el secreto hipnótico que da forma al mundo.

Cuando Mira Bai Winsby entrevistó a Ito en 2006 el autor japonés explicó este cómic como un intento de subvertir la visión positiva tópica de las espirales en la ficción japonesa ubicándolas en un ambiente Lovecraftiano.

Aunque siguiendo una trama única Uzumaki es en realidad una sucesión de historias cortas. La primera sobre todo puede considerarse autoconclusiva.

¿CÓMO ES UZUMAKI?

Como es un tomo gordo y la narración está fraccionada lo empecé pensando que le dedicaría aproximadamente una semana. Bueno. Lo terminé esa misma noche.

Leer este manga es meterte de lleno en una narrativa entre lo absurdo, lo terrorífico, un humor muy extraño e imágenes profundamente inquietantes.

Decir que una historia sobre un lugar en el que empiezan a aparecer espirales puede ser un manga de terror sobresaliente suena sin duda bastante extraño, pero a la vez creo que el concepto es bastante intrigante por si solo. La representación de este tipo de simbología va asociada a cosas como Fibonacci y caracolas, naturaleza evocadora, cabellos espesos y rizados, y por eso mismo resulta orgánico que llegue este género y lo retuerza.

Es prácticamente la vocación del terror y Junji Ito recoge muy bien el guante.

Al ser una temática tan común, además, le permite hacer todo tipo de guiños como este cielo en clara referencia a la obra de Van Gogh.

¿Y qué tipo de terror nos presenta el autor japonés?

Va a por lo inquietante, lo incómodo. Leyendo Uzumaki no os vais a asustar y tampoco vais a ver, en general, gore. El objetivo de Uzumaki, que ya decía al principio de la entrada que tiene vocación Lovecraftiana, es nadar en lo extraño. En imágenes que son representaciones retorcidas de tópicos opuestos.

Esto podéis verlo muy bien, por ejemplo, en la imagen que sirve de portada. Si se considera algo hermoso y deseable socialmente que las mujeres tengan el pelo largo y ondulado Ito nos da viñetas en las que el cabello está fuera de control.

Ese momento es también un buen pie para hablar de otra de las características principales de Uzumaki. Aunque a menudo es serio y de un dramatismo doloroso el tono varía de historia a historia e, incluso, de momento a momento. A veces es gracioso, a veces, como con el pelo, es tan ridículo que no sabes muy bien por dónde cogerlo y otras es inquietante, triste e incluso descorazonador.

En mi opinión una de sus mayores virtudes es que, incluso cuando no sabes si deberías reírte o no y tienes el ceño un poco fruncido, el impresionante apartado gráfico te regala unas imágenes que por lo menos a mí me van a acompañar siempre.

Os decía más arriba que Uzumaki no puede considerarse una historia gore aunque tenga alguna que otra escena que sí caería en esa categoría. Lo que sí tiene, y mucho, es ‘body horror’ o terror biológico. Es decir, uno de los aspectos en los que más se recrea es en manipular el físico humano para crear imágenes perturbadoras. Creo que este tipo de representación sale en todas las relatos que componen el tomo.

También tienen en común siempre la ubicación y la protagonista, a la que van rodeando secundarios recurrentes (como su novio) y otros que aparecen de manera variable.

Una de las cosas que más ha llamado la atención de Uzumaki, por lo que he leído en otras reseñas, es que la gente no se vaya de Kurouzu y que no reaccionen más a los eventos que se van sucediendo. A mí es un aspecto que me ha encantado, de mis cosas favoritas de la historia.

Con honestidad os digo que, en mi experiencia, una gran parte de las veces es la manera en la que reaccionamos como sociedad a las cosas. Poniendo mala cara pero sin hacer nada. Vivimos rodeados de delitos de odio y cosas perturbadoras que no detienen nuestras vidas. Solo un porcentaje pequeño de las cosas terroríficas a nuestro alrededor tiene espacio en las noticias y en la indignación colectiva. De una noticia impactante pasamos en segundos a otra noticia impactante.

Kurouzu está sumido en el mismo ritmo entre adormilado y frenético en el que se mueve la humanidad. Esto se acentúa de manera especial entre familias y comunidades que se conocen desde hace mucho tiempo y creo que es un acierto que tenga un papel tan predominante en la historia.

Además va acompañado de un tratamiento de la obsesión en distintas maneras que se refleja perfectamente en el dibujo y es espectacular.

El fallo que sí que le reconozco a Uzumaki es que, a medida que avanza la trama, parece que se le va yendo de las manos. Me gusta mucho cómo crece la mitología y cómo va empeorando la situación mientras las explicaciones son más bien vagas, pero sí es cierto que el ritmo va decayendo y que algunas partes del final no están a la altura.

¿PARA QUIÉN ES UZUMAKI?

Si os gusta el terror inquietante, las escenas impactantes y no lo vais a pasar mal con momentos marcadamente desagradables lanzaos de cabeza. No obstante no os lo recomiendo si no estáis acostumbrados a leer manga.

En la ficha del principio os hago notar que está descatalogado. Aún así no es muy difícil de encontrar.

Puntuación: 5 de 5.