Reseña: Expediente X (piloto)

Tengo una pasión inmensa por las series de televisión y una deuda que saldar con Expediente X.

Igual que con la literatura, me gusta analizar lo que veo y entender sus influencias. No haber visto esta más allá de algunos capítulos sueltos era un crimen. El caso es que no me llamaba nada la atención, tenía la sensación de que había envejecido muy mal y las once temporadas y dos películas me abruman.

Pero qué equivocada estaba. Me he enamorado del piloto.

Tanto que, aunque rara vez escribo reseñas sobre secciones pequeñas, he decidido hacer esta. Probablemente vengan más de capítulos sueltos, temporadas, o lo que se preste, porque ya puestos me he dado cuenta de que me gustaría hacer un pequeño diario de sensaciones de cara a ir avanzando.

Así de emocionada estoy con lo poquito que llevo. Sé que se va a convertir en una imprescindible para mí.

Creo que lo que más me ha sorprendido es la música.

Lo sé, suena estúpido. La verdad es que el tema de los títulos de crédito se me hace un poco irritante y, por muy icónico que sea, lo veía como una parte fundamental del tono de Expediente X que me hacía no conectar con ella.

Pero no, para nada. Dentro está desarrollado muy bien y tanto la música como la dirección de sonido, en general, colaboran para la creación del principal punto fuerte del capítulo: la tensión.

Y reconozco que yo me tenso fácil cuando siento que una serie me quiere dar un susto, pero no se trata de esto. Hay bastante calidad aquí.

Creo que el elemento más obvio para esta construcción es la ambientación, los colores fríos, las tonalidades marrones que acompañan el pelo rojo de Gillian Anderson y lo hacen carente de calidez. Los típicos bosque, oscuridad, un hospital psiquiátrico, la lluvia.

Lo especial es saber que absolutamente ningún personaje, ni siquiera los protagonistas, está diciendo toda la verdad.

Con esto acabo de tocar uno de mis temas favoritos.

La verdad es que Duchovny está flojito en su papel del detective protagonista, Fox Mulder. Un poco sobreactuado y sin encontrar el punto del personaje. Pero tiene de su parte un carisma innato y un guión resultón y aquí está el punto.

Mulder no tiene miedo de decir que cree en extraterrestres. Es abierto sobre cómo llegó hasta allí, suelta como si nada que tiene contactos en el Congreso. Pero a la vez nunca es sincero ni con Scully ni con nadie. Sabes que siempre hay cosas que se está callando, que va tres pasos por delante y que detrás de unos diálogos ególatras y verbosos hay un fondo interesante.

Y Scully, que tiene el trabajo de supervisar su trabajo e informar a sus superiores, tampoco va de frente. Lo que pasa es que Mulder ya sabe para que está realmente allí y sin embargo no puede no sentirse atraído por su carisma y capacidad para esperar.

La protagonista femenina es la imagen perfecta del personaje espectador.

Es decir, a veces cuando quieres presentar un mundo extraño pones a un personaje que sabe mucho (en este caso Mulder) con un personaje que se va a adentar en el descubrimiento (Scully) para que tenga las mismas preguntas que el espectador, haciendo la trama avanzar.

Gillian Anderson me gusta más en esta introducción que su contrapartida, pero resiento bastante que la hayan desnudado a la mínima de cambio. La verdad es que no me lo esperaba y en el contexto del capítulo queda cutre. No sé qué tienen los creadores de ficción con la idea de que en cuanto nos quedamos solas nos desnudamos y nos metemos en bañeras

Que no es que no pase, es que como momento narrativo en un episodio tenso sobre abducciones le quita puntos.

He leído varias veces que Chris Carter, guionista de este episodio y creador de la serie, no era el mejor de la sala de escritores. Que otros escribirán mucho mejor a los personajes que él. Pero a mí me ha gustado mucho su trabajo de presentación.

Es más, nada más acabar he buscado si estaba disponible el guión en internet. En caso de que tengáis curiosidad la respuesta es afirmativa.

Hay un párrafo en concreto que presenta de manera excelente el ego, pedantería y carisma de Mulder. Es brillante y tonta y me encanta.

When convention and science offer no answers, might we no consider the fantastic as plausibility?

Ahondando un poco más en la relación de ambos promete bastante. Es cierto que la desnudez de Scully está pensada tanto para el espectador como para ver la reacción de Mulder a ella. Y toda esa parte de la dinámica, él siendo condescendiente y humorístico cuando ella está preocupada por su vida y expuesta, me irrita bastante. Pero pasando por encima de eso está bien montada.

Funcionan estupendo, tienen buena química en pantalla, siempre a un palmo el uno del otro, moviéndose en círculos respecto a la posición del otro actor en pantalla y estoy deseando ver como sigue.

¿Vosotros sabíais que el término U.S.T., es decir Tensión Sexual No Resuelta en sus siglas inglesas, se puso en marcha de manos de los fans de Expediente X? Yo no tenía ni idea y es de las cosas de trivia que más gracia me ha hecho descubrir.

Se asocia a una persona con el nick LAG, en el año 94.

En cuanto al misterio en sí está bien. Es predecible en general pero con algunos toques de misterio, con el gran acierto de no explicarte casi nada porque los personajes tampoco tienen esas respuestas. Y esa va a ser parte de la gracia, que por mucho que Mulder vaya de listo en realidad todo el conocimiento es más bien abstracto y poco empírico.

Lo mejor, sin duda alguna, es la secuencia del final del episodio. Promete muchísimo y el guiño, que no voy a spoilear, me ha encantado.



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