Reseña: «Ahí abajo, entre raíces y huesos» (Seanan McGuire)

Como segundo libro de los Niños Descarriados tenemos una precuela. Se trata de la historia de Jack y Jill, dos de los personajes con más peso en la anterior entrega, y funciona como una novela corta autoconclusiva.

Con esto quiero decir que si la ambientación de escuela en Cada corazón, un umbral no os llama, pero este, de cuento con ambiente gótico, sí, lo podéis leer sin más. En cambio, si vais a leer la saga, no os recomiendo que invirtáis el orden.

Ahí abajo, entre raíces y huesos, tiene más o menos las mismas virtudes y defectos que su antecesor. Lo principal es que la idea es buenísima pero la ejecución no está del todo a la altura.

Para mí, si Seanan McGuire decidiese hacer una enciclopedia (y además la acompañase un buen equipo de ilustrador y diseñador gráfico) sería una de las mejores noticias que podría tener el género. Siento que lo digo todo el rato, pero tengo debilidad por los autores a los que se nota que les gusta y les interesa tanto la fantasía como a mí. McGuire entra aquí de cabeza y, su definición y exploración de las ficciones infantiles de portales, me parece clave para la fantasía contemporánea.

La inspiración que ha cogido para esta historia es una por la que tengo, además, un amor profundo.

Las gemelas, Jack y Jill, tienen unos padres terribles que intentan moldear a sus hijas en mini adultos decorativos y obvian todas sus necesidades, sentimientos y deseos. A una le imponen un estereotipo de feminidad silenciosa y bonita, a la otra la etiqueta de chicazo. Esta presión, además, crea una importante distancia entre ambas, que no saben cómo tratarse.

Cuando su puerta aparace, con un inquietante letrero que les avisa de pasar solo si están seguras, dan a parar en los Páramos. Allí, a diferencia de todo lo que han vivido hasta ahora, lo más importante son siempre sus decisiones. Cada cosa que hagan o digan es una decisión, con consecuencias entre la vida y la muerte.

El camino que siguen las lleva a una separación obligada entre dos historias de ambientación similar pero muy dispares entre sí.

Ilustración de Rovina Cai

Y aquí respiro hondo y me guardo un gritito de fan para que viajemos al mundo real un segundo para recordar el año 1816. Es la época de una anomalía climática que bajó varios grados la temperatura del emisferio norte, el evento que llevó a los Shelley, Byron y su médico, Polidori, a la Villa Diodati. De esa peculiar relación saldrían, unos años después, dos narrativas destinadas a dejar una huella indeleble en la literatura: Frankenstein y El Vampiro.

Y esto es claramente lo que usará McGuire de base.

Jack elegirá a un científico bastante peculiar como su mentor. Se educará en los usos del trueno, la resurrección y las autopsias. Jill será la favorita de un vampiro y aprenderá etiqueta, crueldad y una ambición muy diferente a la de su hermana.

De verdad que no os podéis imaginar lo que amo la idea.

En cuanto a cómo está escrito en sí, no es que esté mal. No es aburrido de leer. Además es muy corto. Pero tiene bastantes problemas y, esta vez, varias decisiones de feminidad sí que me han hecho fruncir un poco el ceño. Hasta el punto de terminar repensando mi opinión de parte del primero.

El principio es cuasi perfecto, para mí. Es mi parte favorita. La historia de su infancia no tiene nada de fantástico pero me tocó mucho la fibra sensible y me hizo cogerles mucho cariño. Puesto en el contexto del libro, la manera en la que presenta a estos dos padres tan sencillamente humanos siendo los mayores villanos en la historia de las hermanas, me parece muy bien hilado.

Después va apilando cosas de diversos tipos. Por un lado el ritmo es desigual y, aunque no es aburrido, tampoco engancha en sí. No hay nada en la trama, que no sea la ambientación, que me llamase a volver a coger el libro por mucho que luego no lo pasase mal.

Por otro, como introducía hce un par de párrafos, tiene un par de temas de representación que me resultaron un poco molestos.

Para empezar cae de cabeza en el tropo de la chica que es mejor porque no es como las otras chicas. Veo que intentaba no hacerlo por cómo gira a los personajes desde que eran pequeñas a adultas, pero en mi opinión no funciona. Sobre todo porque centra casi toda la trama en Jack como el personaje que sí merece la pena. Jill queda reducida a un recurso en la historia de su hermana. Un recurso tonto, irritante, del que me hubiera gustado saber más y a la vez no porque McGuire no parece querer darle mucho interés.

A veces pensaba que es que estaba haciendo un intento de ser misteriosa. Pero al final no acabé con esa sensación y, desde luego, si sí que iban por ahí los tiros descarriló.

Lo que sí siento que quería conseguir, y en lo que tampoco consiguió dar en el punto, es generar en el lector esta sensación incómoda de que hay cosas oscuras que pueden atraernos. Pero es un objetivo imposible porque en la historia está clarísimo que hay un lado bueno y otro malo.

También en general sería menos pesado si no dejara una sensación de lo femenino como tonto o malvado. Superficial.

Por otro lado necesito hacer un spoiler y es uno bastante grande. Pero es un aviso de contenido que creo que para mucha gente va a ser necesario. Si no queréis saber de qué se trata dejad la reseña aquí.

El caso es que decide demostrar la dureza del ambiente gótico matando a una de sus lesbianas. Y en fin, el libro es de 2017. En 2016 tuvimos en televisión una de las muertes lésbicas más comentadas. Era la época. Está claro que la autora no lo hizo a malas. Pero cuando se te van apilando los tópicos pesa.

Y quiero que quede claro que no tengo ningún problema con que mueran personajes del colectivo, o personajes en general. Es, como digo, la acumulación de estos lo que se vuelve agotador. Y es lo que me ha hecho además revisar mi opinión de algunas cosas del primero.

En cualquier caso, pese a todas mis quejas, quiero repetir una vez más que no creo que la autora tuviera ningún tipo de intención con todo esto. Es más que ha ido a buscar un giro a las historias clásicas sin pensar que ese giro es, en sí mismo, un tópico con mucho lastre. Y que yo sobrepienso y mis gustos son los que son.

La lectura me parece que merece mucho la pena, es una autora con ideas increíbles, y encima tiene unas ilustraciones de Rovina Cai que están muy bien. La imagen de la cabecera es de la portada japonesa y me parece espectacular. Si os genera curiosidad echadle un ojo, porque tiene suficientes elementos como para que sea interesante como estudio o como material para comentar.

  • Autora: Seanan McGuire
  • Traducción: María Pilar San Román
  • Título original: Down There Among Sticks and Bones
  • Publicación: 2017
  • Editorial: Alianza (Runas) (2018)
  • Género: Fantasía/Misterio
  • Saga: Wayward Children 2/?
  • Páginas: 208
  • ISBN: 978-84-9181-321-7


Deja un comentario