Reseña: moriré besando a Simon Snow (Rainbow Rowell)

¿QUÉ ES MORIRÉ BESANDO A SIMON SNOW?

En 2013 se publicaba Fangirl, una novela de Rainbow Rowell que seguía la historia de Cath y su amor por las novelas de Simon Snow mientras esperaba el lanzamiento del final de la saga. Dos años después, en 2015, veía la luz fuera del mundo ficticio bajo el nombre moriré besando a Simon Snow (o, en inglés, Carry On).

Aunque Fangirl fuese el germen de esta no es necesario leer una para entender la otra. Son historias diferentes, de géneros diferentes, y Simon Snow no rompe la cuarta pared. No es un libro dentro de un libro. Cuenta solo ese supuesto final de saga y dentro del mismo libro se nos da contexto para todo lo anterior. Yo de hecho no he leído Fangirl y no me llama nada.

¿Y de qué trata en concreto moriré besando a Simon Snow entonces?

Simon Snow es el mago más poderoso del mundo, tiene diecisiete años y es el Elegido, el único que puede salvar su mundo.

La verdad: Simon es el peor Elegido que nadie podría haber elegido.

Al menos eso es lo que dice Baz, su némesis. Y Baz será malvado y un vampiro y gilipollas, pero aquí tiene razón. La mayor parte del tiempo, Simon ni siquiera puede controlar su magia, ¿y tiene que salvar el mundo?

¿CÓMO ES MORIRÉ BESANDO A SIMON SNOW?

Esto va a en terminar en llamas.

Lo más importante que hay que saber antes de empezar a leer moriré besando a Simon Snow es que parodia Harry Potter. No es la única obra que bebe, es un juego de referencias constante que pasa desde el señor de los anillos a Crepúsculo con música de Queen, pero sí es la que más importa a la hora de definirlo.

De manera más específica el sentimiento que genera esta novela por estructura, personajes y ambientación es la de ser un fanfic de Harry Potter.

Ya mencioné esto antes hablando de Crepúsculo pero fanfics hay de todos los tipos y para todos. No hay un estilo definido. Lo que sí hay es un gusto bastante extendido por poner a personajes en escenas mucho más cotidianas, con menos acción y hacerles hablar, tener momentos familiares, miradas, dos personas y una sola cama…

Ese es el tipo de novela de la que estamos hablando.

Desde la primera persona, que no se ciñe a un solo personaje, Rowell nos lleva a una historia tragicómica. Navega genial el tropo del niño mago y se baña en sus desgracias desde un tono de humor con el que pone en perspectiva los elementos más contradictorios y problemáticos de la obra de Rowling.

Quiero destacar que la autora no pretende solucionar Harry Potter. Es más bien poner otra lente sobre cosas que ya sabemos. Además en el proceso se mete a sí misma en varios berenjenales también y, para mi gusto, termina con un relativismo moral que deja con mal sabor de boca. De nuevo, esto es una visión por completo personal, Rowell nunca dice esto es lo que está bien o lo que está mal, pero mi análisis es que intentando transgredir y cruzar algunas líneas patina.

Pero, como decía, en su esencia tiene una intención mucho menos épica y más casera. De lo que trata moriré besando a Simon Snow, como os podéis imaginar por el título, es de una historia de amor que sigue el planteamiento de enemigos a amantes y nos da dos protagonistas que quizá por separado no brillan tanto pero que juntos son una explosión.

Simon y Baz son dos estudiantes de una escuela de hechicería-que-no-es-Hogwarts y que serían un reflejo de Harry y Draco. Simon es de familia pobre, vive en hogares de acogida de gente no mágica, es un elegido con un control regular de sus poderes, está semi adoptado por un-señor-que-no-es-Dumbledore y comparte habitación durante el período escolar con Baz. Este por su parte es un vampiro, o no, su familia es rica y poderosa, él es mezquino y además un abusón.

Os cuento, es raro que yo entre a un juego de enemigos a amantes cuando uno de ellos es un bully. Sin embargo Simon y Baz me funcionan a la perfección. No sabría decir por qué. Quizá porque sabemos que ha realizado acciones horribles pero son del pasado y no le vemos hacerlas en su mayoría, quizá porque sus capítulos me parecen soberbios o por la manera en la que se enfrenta a sí mismo. Pero compro lo que me da Rowell.

Si sois lectores de fics estaréis habituados al sistema de etiquetas y los tropos más famosos de los cuales ya he mencionado varios. Hay muchos y más o menos todos funcionan bien aunque hay uno con el que tengo una pequeña queja.

Y es que la siguiente que hay que destacar es que esto es un slow burn o, en otras palabras, proceso leeeeento hasta que terminan juntos. Quizá no es culpa de la autora y es que esto me suele funcionar mucho mejor en fics que en novelas pero el principio de moriré besando a Simon Snow me parece demasiado lento.

Lo único a parte de esto que he leído de Rowell son un par de capítulos de su etapa en el cómic The Runnaways pero su estilo parece el de poner todo el peso en crear grandes anticipaciones. La novela no te sorprende y lo que estás viviendo es un aumento de la carga que genera expectativas de cara a su explosión. Baz tarda mucho, demasiado, en salir. Y a partir de cierto punto la carga acumulada en Simon se me hace repetitiva.

La presentación de Baz, sin embargo, hace que merezca la pena haber aguantado.

Por otro lado esta es, como os podéis imaginar, una novela con más personajes. La verdad es que para mí ningún otro destaca. Con algunos, si hablásemos de spoilers, podríamos entrar en una larga conversación sobre el planteamiento moral y social de moriré besando a Simon Snow pero por sí mismos no son gran cosa. Demasiado estereotipados para eso. Pero claro, esa es la gracia.

Sin embargo hay otro personaje que sí me llamó la atención en un sentido negativo. Cuando empieza la novela Simon tiene una novia, Agatha, que parece romper la burla simpática del tópico para pasar a ser ridiculizada. No me gusta, no me divierte y creo que es el momento en el que mi sentido del humor choca con el de Rowell.

También quiero hablar un poco de la construcción del mundo. Al margen de los paralelos no tiene mucho destacable, sucede también en Inglaterra, no sabemos una barbaridad de la nueva versión de Hogwarts y está bien, es lo que busca. Lo que sí es diferente y me encanta es el sistema mágico. Los hechizos surgen del poder que le damos al lenguaje y los protagonistas tienen que buscar canciones, poemas o frases hechas para aplicar a las situaciones en las que se encuentran.

No es novedoso pero se siente como la broma máxima del mundo de referencias que plantea. Además destacar, con la historia que cuenta, que el nombre que le damos a las cosas importa es una buena guinda al pastel.

La broma cruel es que Simon huele como el humo

Para terminar quiero hablar un poco de la edición. Yo lo he leído en inglés así que no puedo comentar la traducción pero sí quiero entrar en las portadas. La versión española utiliza la portada de 2015 y a mí no me gusta nada. No la ilustración, que me parece bastante interesante, si no la elección a la hora de poner el título y el nombre de la autora. En general no me gusta cuando ponen el nombre del libro más pequeño que el del escritor pero en esta entre el color, la posición y la recomendación de Green me molesta.

En inglés se publicó en 2017 otra portada que, aunque también destaca el nombre de la autora tiene un tamaño y composición que me resultan mucho más armoniosos. La ilustración de Kevin Wada, que es con la que empieza esta reseña, es una delicia.

Parece que la continuación, Rebelde, ha sido publicada siguiendo esta otra línea.

¿PARA QUIÉN ES MORIRÉ BESANDO A SIMON SNOW?

Creo que este libro solo os va a gustar si disfrutáis analizando qué funciona mal en otras obras y por qué eso puede ser gracioso y el fanfiction. Sea como sea es un buen romance adolescente y ya solo con eso puede atraeros.

Puntuación: 4 de 5.
  • Autora: Rainbow Rowell
  • Título original: Carry On
  • Año de publicación original: 2015
  • Editorial: Alfaguara
  • Páginas: 544
  • Saga: Simon Snow 1/3
  • Género: fantasía/paranormal/romance
  • ISBN: 978-8420483948
  • Precio: 17’95€

Reseña: la búsqueda del asesino (Robin Hobb)

  • Autora: Robin Hobb
  • Título: Assassin’s Quest
  • Editorial: DeBolsillo
  • Fecha de publicación original: 1997
  • Precio: 12’95€
  • Páginas: 832
  • ISBN: 978-8490623022
  • Traducción: Manuel de los Reyes
  • Colección: trilogía del Vatídico (3/3)
  • Género: fantasía épica

Como siempre con las sagas recordad que es imposible que no haya spoilers de las entregas anteriores.

¿QUÉ ES LA BÚSQUEDA DEL ASESINO?

La tercera y última entrega de la saga del Vatídico, trilogía con la que comienza el universo The Realm of the Elderlings y por tanto continuación de la historia de Traspié Hidalgo.

El rey Artimañas ha muerto a manos de su hijo Regio, al igual que Traspié… O al menos eso creen amigos y enemigos por igual. Pero con la ayuda de sus aliados y de la magia de las bestias emerge de la tumba, profundamente herido en cuerpo y alma. También el reino se tambalea al borde del desastre: Regio ha saqueado y abandonado la capital, en tanto el legítimo heredero, el príncipe Veraz, continúa perdido en una disparatada búsqueda que podría depararle la muerte. Sólo su regreso, o el heredero que lleva la princesa en su vientre, pueden salvar los Seis Ducados.

¿CÓMO ES LA BÚSQUEDA DEL ASESINO?

Aviso: Como mi edición es inglés las frases que he destacado las he traducido yo. Estoy segura de que Manuel de los Reyes lo hizo mucho mejor.

Para llegar aquí hemos leído dos libros que ponían la vida de Fitz siempre en un patrón constante. Todo empieza con algo dramático que da paso a un sentimiento de normalidad dentro de la tragedia y que siempre termina rompiéndose. Así crea un efecto de bola de nieve que desemboca en unas últimas cien páginas de vértigo en las que la autora te quita la venda de los ojos y te dice nada puede ser normal después de eso y nada era normal antes. Simplemente seguimos viviendo.

El paso entre asesino real y la búsqueda del asesino supone la ruptura más absoluta que se puede hacer con el status quo y, habiendo visto el patrón antes y cómo pudo saltarlo del primer al segundo libro, tenía mucha curiosidad por saber si aquí haría algo parecido.

La respuesta es no. La estructura de este volumen de tamaño considerable (832 páginas) es diferente a todo lo anterior y lleva a Traspié al siguiente paso en su relación con su familia, amigos y poderes.

O quizá no es tan diferente.

Si Veraz Vatídico vive, es el verdadero rey de los Seis Ducados.

Veréis, habar de la búsqueda del asesino es hacer una lista de opuestos o de casi opuestos. Es un libro lento en el que siempre están pasando muchas cosas. A veces parece que no tiene mucha acción y es lo que le da el tono pausado pero tiene acción a raudales. La historia se centra más que nunca en Traspié pero este es el colofón a una saga que demuestra que Traspié no puede ser el protagonista de la acción que genera. No salen mucho otros personajes pero hay muchos personajes nuevos y sabemos qué pasa con todos los anteriores.

Y, para mí, el opuesto definitivo: su definición es todo lo que no me gusta en un libro pero he amado cada página.

Pescar y arrascar orejas. Los dos motivos por los que a los humanos se les dieron manos.

Es cierto que me ha gustado menos que asesino real y que tengo algunas quejas pero es un cierre magnífico para una trilogía maravillosa. Robin Hobb ha conseguido algo que no me suele pasar y es dejarme satisfecha con las últimas páginas. Creo que en eso es en lo que resulta más difícil comprarme como lectora.

Hay tantas cosas que decir de esta novela que los pensamientos se me acumulan en la cabeza, es difícil dejarlos salir y darle orden a esta reseña. Qué obra tan compleja detrás de una apariencia sencilla y clásica. Qué de sorpresas y de momentos icónicos.

Hablando de asesino real comentaba que sé que mucha gente nunca llega a querer a Traspié como personaje pero disfrutaban todo lo demás. Creo que para los lectores que avanzasen con ese sentimiento esta puede ser una novela muy frustrante. Vaya, yo adoro al chico y aún así he sentido fuertes deseos de zarandearle cada segundo de lectura en un camino que solo ha sido cada vez peor. Pero en esto veo una parte fundamental del genio de Hobb.

Una vez que has envenenado a un hombre de paso puedes robarle, reflexioné.

Traspié evoluciona y mucho pero sigue siendo siempre Traspié. A mí me irrita bastante cuando en un libro un personaje que creías que había cambiado de pronto vuelve a hacer alguna de sus acciones típicas del principio como si eso fuese un giro. Traspié es así todo el rato pero con una lógica interna brillante. Al final todo se reduce a que esta autora hace que muchas cosas no me molesten y es maravillosa, lo sé. Pero es así.

Si fuera posible perder la conciencia cuando se está dormido, creo que me habría pasado.

Creo que tiene mucho que ver con los personajes secundarios y la forma en la que todos perciben al protagonista en contra de sus propios pensamientos y narración en primera persona. Además parte de la fidelidad y carisma de Ojos de Noche se pegan y cada vez que la frase somos manada aparece no podía evitar sentirme de verdad parte de ese equipo.

Ay, Ojos de Noche. Qué personajazo. Esta última entrega ha sido menos graciosa que la anterior, el tono no era el mismo, pero sus escenas y las del Bufón tienen momentos de pura carcajada. Entre tantísima tensión se agradece mucho.

La búsqueda del asesino es un título perfecto para esta novela. Primero porque es una narrativa de viaje (el grueso del libro trata de Traspié intentando llegar a destino, aunque ese destino cambia) y segundo porque la sensación de búsqueda metafórica es siempre inmensa.

Esta es una saga sobre familia. Familia de sangre y encontrada, ambos términos en poca paz y con mucho dolor. La de sangre es la fuente de casi todos los problemas de Traspié y la encontrada es a la que descuida y malinterpreta para poder mantener su relación con la primera y de paso su cordura. En esta dicotomía destacan muchísimo los personajes anteriores y tiene algunos momentos tan emotivos que me hacen un nudo en la garganta en cuanto los recuerdo.

Querrías que me entregase a mi rey y que sacrificase todo lo demás por él, como hiciste tú.

Pero la familia de sangre no se queda corta. Veraz y Chade son de lo mejor desde la primera y las tensiones que destapa esta novela me han destrozado el corazón. Este libro es una de esas pruebas sobre que un personaje no necesita salir mucho para ser un favorito de los fans. Además la trama cierra un círculo, no puedo decir cual, que es la vuelta de tuerca última y un elemento soberbio.

Nuestro protagonista intenta siempre encontrar su lugar entre ambas y en esta novela, como es habitual, vamos a verle fallar constantemente, a sentirse incómodo y a seguir sin entenderse a sí mismo. De una adolescencia en la que cada vez confiaba más en sus habilidades pasamos a un Traspié sin los mismos recursos, que lleva las cicatrices y heridas como un mapa en la piel y que está más perdido que nunca.

Estaba bastante cansado de que me golpeasen, pero parecía la única cosa que se me daba bien últimamente.

Para complicarlo aún más esta entrega tiene personajes nuevos que van a chocar de manera frontal con las concepciones de Traspié. La que más destaca es Starling y tengo muchas ganas de que conozcáis a ese personaje. No porque me guste, de hecho creo que Robin Hobb tiene un serio problema con las mujeres que se lanzan al cuello de Traspié, si no porque las decisiones que toma y sus repercusiones crean algunos de los mejores momentos de la saga.

Y entrando en este tema, por supuesto, hay que hablar de las mujeres. Paciencia no sale apenas pero lo que sabemos que está pasando en su vida es la guinda del pastel de un personaje perfecto. Dentro de unos años, cuando haya ido olvidando mucho de la búsqueda del asesino, sé que a ella la voy a recordar al dedillo. La manera en la que trata esta autora la posición entre bambalinas de sus personajes femeninos en el falso medievo es una de sus características más llamativas.

Por contra está Molly. Que si bien entiendo la importancia y el papel sigue sin parecerme a la altura de la construcción del resto de personajes. Además toma una decisión con ella que, aunque de nuevo me parece comprensible en las circunstancias, me hizo sentir incómoda.

En el terreno de los enemigos tenemos un Regio que es uno de los seres más odiosos de la épica. Normalmente aprecio a los malos inteligentes de planes elaborados y muchos claroscuros pero también tengo un espacio para este tipo de personajes retorcidos e ineptos. Este tipo de personas existen, es cierto que llegan al poder (bastante a menudo, de hecho) y aprecio la manera en la que Hobb distingue la moralidad entre diferentes acciones objetivamente malas.

Aún así reconozco que en el paso de la anterior novela a esta un poco del misticismo de la Habilidad se ha perdido y vais a encontrar que las reglas mágicas que enfrentan a Traspié con el resto de sus enemigos se vuelven un poco aleatorias y convenientes.

En cualquier caso, por encima de todo, cuando hablamos de personajes en la búsqueda del asesino hablamos de una serie de personas con el potencial de adorarse pero que se sienten heridas y solas y no saben cómo tratarse entre ellas. Y esto sirve también para las rivalidades y los odios y sirve bien.

Siento lástima por vosotros una vez que la vieja alcance la manada. Tiene un palo.

Con esto quería cerrar el hablar de personajes aunque queden varios en el candelero como Burrich, que tiene algún momento emotivo precioso pero en los que no quiero entrar para evitar spoilers. Pero no puedo resistirme a volver a Ojos de Noche y el Bufón.

Ojos de Noche me ha hecho llorar de emoción. Un sentimiento parecido al de cuando Heidi se reencuentra con el abuelito. Puro amor, pura belleza. Mi tropo favorito es el de familia encontrada y con este personaje me encontré buscando en Google la esperanza de vida de los lobos.

Y el Bufón, esa exploración del género y la lealtad. Madre mía. Algunas cosas podrían haber sido mejores quizá, esto se publicó en el 97, pero esta mujer es una pionera, una creadora de caminos y una creadora de personajes memorables. Este personaje nada entre lo más épico y una fragilidad y ternura que nunca me parecen despectivas. Una creación de base muy Shakespeariana que nunca abandona su extrañeza incluso cuando se nos explica más sobre él. No tiene ninguna aparición por debajo de sobresaliente.

—(…)Veo que no me queda otra opción.

—¿Les verás entonces? (…)

—Por supuesto que no. Me refiero a que voy a mentirles.

Ahora sí, paso al final.

Os vais a encontrar un final anticlimático. Esto es así. Todo parece pasar muy rápido aunque a la vez sea muy lento, los sacrificios son extraños, las explicaciones confusas y para mí no muy satisfactorias. Si en la anterior ya me había enganchado al misterio en este el misterio me dejó durante los primeros segundos decepcionada.

Cuando me repuse y tomé algo de distancia de la obra lo entendí mejor. No el concepto, no es algo profundo o elaborado que requiera darle vueltas, si no el juego. Al final me he sentido satisfecha sobre todo por la manera en la que lo ata con las últimas páginas, la rueda en la que se convierte. Como os decía arriba los finales de saga es el momento en el que suelo defraudarme pero en este Hobb consiguió ganarme.

Y repito, las escenas finales son una obra maestra.

Puntuación: 5 de 5.

Entradas anteriores de la trilogía Vatídico:

Aprendiz de asesino (Robin Hobb) Trilogía del Vatídico 1/3

Asesino real (Robin Hobb) Trilogía del Vatídico 2/3

Reseña: Estelar (Brandon Sanderson)

  • Autor: Brandon Sanderson
  • Traductor: Manu Viciano
  • Editorial: Nova
  • Publicación en inglés: 26/11/2019
  • Páginas: 464
  • Precio: 19’90 (e-book 6’99)
  • ISBN: 978-8417347741
  • Colección: escuadrón 2/4

Como con todas las segundas partes os recomiendo que no leáis la reseña sin haber leído antes el primero, escuadrón, del que tenéis mi reseña aquí.

¿QUÉ ES ESTELAR?

El segundo número de la saga de cuatro que, junto a algunas novelas cortas, conforma la saga juvenil de Brandon Sanderson sobre la piloto Spensa y sus compañeros. En lugar de formar parte del Cosmere, el universo compartido de la mayor parte de historias adultas de Sanderson, forma parte del llamado Cytoverso.

Son parte de ese grupo: estos cuatro libros, las novelas cortas Sunreach y ReDawn y el relato Defending Elysium.

Según la editorial:

Este es el segundo libro de una serie épica sobre una chica que guarda un secreto en un peligroso mundo en guerra por el futuro de la humanidad. En él continúan las aventuras de Spensa Nightshade, la joven piloto que ha conseguido un puesto en el escuadrón de defensa de la humanidad contra los ataques alienígenas.

En realidad, ella siempre quiso ser piloto: poder probar que es una heroína, como su padre. Y aunque llegó a lo más alto, los secretos que desenmascaró sobre su padre fueron aplastantes.

Los rumores sobre su cobardía resultaron ciertos. Abandonó su vuelo durante la batalla contra los Krell. Peor aún… se volvió contra su equipo y los atacó. Sin embargo, Spensa está segura de que hay aún más por descubrir en esa historia. Y, si es necesario, viajará hasta el fin de la galaxia para salvar a la humanidad.

¿CÓMO ES ESTELAR?

Aunque es una secuela directa de escuadrón es muy diferente a su predecesor. Por supuesto no voy a decir por qué, sería un spoiler, pero este es un detalle importante para que no os llevéis una decepción como la mía. Y aquí un inciso. He leído bastantes burlas a las reseñas que dicen es una decepción porque esperaba… aduciendo que no es una crítica válida.

Claro que es una crítica válida.

Si el anterior como en este caso o el marketing te dan a entender una cosa y luego te encuentras otra puedes llevarte un chasco. Y, como las opiniones son subjetivas, lo vas a reflejar en tu reseña. Aquí no estamos para pontificar si no para hablar y debatir.

Sigamos. El caso es que estelar tiene mis cinco estrellas de Goodreads, aunque afinaría más en 4’5, pero lo que yo quería en base a escuadrón y lo que Sanderson me dio son dos cosas completamente diferentes. Si antes teníamos Top Gun en el espacio con nave cínica ahora tenemos una peli de espías muy peculiar.

Si leísteis mi reseña de escuadrón comentaba ahí que lo mejor eran sus personajes. Pues bien, el autor toma la arriesgada decisión de solucionar la mayoría de los cliffhangers que dejó en este apartado con una o dos frases y se lanza de cabeza y sin frenos en otra dirección.

Escuadrón brillaba en su apartado humano y estelar brilla en su apartado épico.

Esto no quiere decir que los personajes sean malos, de hecho hay algunas cosas muy llamativas y aportaciones en diversidad bastante interesantes en especial en Sanderson, pero sí que siento desandado una parte del viaje. También es cierto que quizá tenía las manos un poco atadas porque, aunque con un misterio muy grande como cierre, el primero acaba de una manera tan redonda que continuarlo sin más habría podido ser redundante. Ya sabéis, hay que tener cuidado con lo que se desea.

Parte de a lo que se enfrenta con estelar es a una narrativa tan inmensa que se vuelve, para mí, demasiado en algunas ocasiones. Aprecio mucho su saber hacer en que esos momentos son breves y la construcción del mundo es en general apasionante. No obstante nada de eso quita que también me he sentido abrumada.

Creo que una de las cosas más interesantes siendo lector habitual de Sanderson está siendo ver su evolución en el trato de temas políticos y sociales. Si habéis seguido su carrera sabréis que es mormón, que su religión es claramente de gran importancia para él y que ha tendido a mantenerse al margen de polémicas. Incluso cuando estas han ido dirigidas contra él. A la vez en lo literario ha hecho una gran evolución en los temas y personajes que escribe y ha ido introduciendo diversidad en los medios en los que aparece, como su podcast. Pero esto siempre con matices como no aparecer él en determinados programas.

En estelar tenemos a una protagonista que se enfrenta a muchos de sus prejuicios, a enormes diferencias sociales. Sanderson lo aprovecha para hacer una exploración social profunda que además es un reto también para su escritura, incluyendo varios personajes agénero. A veces siento que hay mucho del autor en Spensa y en su descubrimiento y aceptación de otras personas que chocan con sus creencias.

Es posible que veáis esta evolución insuficiente o forzada. Me parecería muy comprensible. En lo personal, a mí me está haciendo bastante feliz.

Otra cosa de la que os hablaba en la reseña de escuadrón es de la versatilidad de Sanderson. En estelar me ha sorprendido todavía más. Si hubiera leído el Arcanum antes ya lo sabría pero, como no fue ese mi orden de lectura, no descubrí hasta este momento que si quisiese escribir terror escribiría muy buen terror. Hay un par de cosas en este libro y en concreto una secuencia que me parecen escalofriantes.

Esta novela es, además, más dramática que la anterior. Los momentos en que te parte el corazón son la mayoría bastante diferentes (aunque tiene espacio para todo) y tiene un desarrollo de la ansiedad y la claustrofobia que me llegaron muy dentro. Igual que con el terror no estaba preparada para varios de los giros psicológicos que presenta y que están muy ligados a la impresionante evolución de Spensa.

Creo que es un personaje muy bien montado con las dosis justas de cambio y seguir siendo la misma persona, sabiendo que las mejoras no suceden de la noche a la mañana porque sabes que deberías ser menos impulsiva o expresarte de otra manera. Con esto, además, se asegura de no anular los traumas que arrastra.

Aquí entra uno de los temas más importantes de estelar y es la definición de la agresividad. Creo que este es el culmen narrativo de esta parte de la historia, la manera en la que define la violencia psicológica y la física y expresa la dificultad de luchar contra la primera cuando se disfraza de pacifismo. Con unas escenas desquiciantes que resultan incómodas de leer se ganó todo mi amor.

Decía más arriba que estelar tiene su punto fuerte en la epicidad y quiero cerrar esta entrada hablando, como siempre sin spoilers, de una de las mejores tracas finales de un libro.

Hace poco descubrí la existencia del término Sanderlanche, mezcla de las palabras Sanderson y Avalanche (avalancha) y que algunos fans utilizan para hablar de las más o menos cien últimas páginas de sus libros y lo vertiginosas y emocionantes que se vuelven. En esta novela está en una de mis favoritas. Menudas escenas de acción, menudos giros, menudo dolor.

Pero, a la vez, tiene una resolución que me hace pensar que va a volver a jugar con lo mismo que me frustró del paso entre novelas y que voy a resentir el cambio a cuatro en vez de tres libros.

Veremos. Estoy totalmente abierta a que Sanderson me sorprenda, como siempre.

Puntuación: 4.5 de 5.

Reseña: Escuadrón (Brandon Sanderson)

  • Autor: Brandon Sanderson
  • Traducción: Manu Viciano
  • Editorial: Nova
  • Publicación original: 6/11/2018
  • Precio: 19’90 (e-book 6’99)
  • Páginas: 615
  • ISBN: 9788417347277
  • Colección: escuadrón 1/4
  • Género: Ciencia ficción, fantasía, distopía

¿QUÉ ES ESCUADRÓN?

El primer número de la saga de cuatro que, junto a algunas novelas cortas, conforma la saga juvenil de Brandon Sanderson sobre la piloto Spensa y sus compañeros. En lugar de formar parte del Cosmere, el universo compartido de la mayor parte de historias adultas de Sanderson, forma parte del llamado Cytoverso.

Son parte de ese grupo los cuatro que conforman esta saga, las novelas cortas Sunreach y ReDawn y el relato Defending Elysium.

Según la editorial:

El mundo lleva siglos en guerra; la humanidad está atrapada en un planeta constantemente atacado por unos alienígenas decididos a destruirla. Los pilotos son los únicos héroes dispuestos a combatir al enemigo.

Spensa es una joven que siempre ha soñado con convertirse en piloto y defender a la Tierra. Pero su destino se cruza con el de su padre, un piloto que fue asesinado tras abandonar a su equipo, anulando sus opciones de asistir a la escuela de vuelo. De pronto, el ataque alienígena ha hecho duplicar la flota aérea de los humanos, facilitando que Spensa ahora sí pueda volar al espacio…

¿CÓMO ES ESCUADRÓN?

En el anuncio oficial de la novela el autor definió su concepción como una versión del tropo el niño y su dragón pero con máquinas, algo con un aire similar a Top Gun o el juego de Ender. Creo que esta es la mejor forma de introducir esta novela.

Sanderson es sobre todo conocido por sus mundos complejos, historias largas con ramificaciones y por sus sistemas mágicos. Tiene una marca muy bien establecida y reconocible que admiro mucho. Pero lo que más me sorprende de él es que, además, es muy versátil.

Si un día quiere hacer historias adultas de ciencia ficción, un relato de terror o una fantasía espacial como escuadrón el trabajo que realiza es también soberbio.

Escuadrón me parece uno de los trabajos más emocionantes de Sanderson. Esperaba disfrutarlo pero no esperaba el nudo en la garganta, las ganas de aplaudir y de llorar mientras lees una acción rápida que siempre está avanzando.

Es una de esas novelas que, en vez de intentar enamorarte a través del lenguaje, hace que a veces te olvides de que tienes un libro en la mano. Tiene, de manera absoluta, vocación audiovisual. Esto no es per se ni bueno ni malo pero aquí funciona excelente.

Su mayor virtud es, probablemente, un grupo de personajes carismáticos con personalidades arraigadas en el final de la adolescencia que a mí se me hacen bastante creíbles y no irritantes. Un problema que tengo a menudo con las obras que ponen a sus protagonistas en esos rangos de edad es que la manera en la que intentan desafiar las normas y hacer su propio camino no cuaja en absoluto conmigo. Y no lo digo refiriéndome a la yo adulta solo, también a la yo que fue adolescente.

En escuadrón Spensa y sus compañeros quieren cambiar la sociedad y enfrentarse a los mayores y lo hacen desde dentro del propio sistema, siendo conscientes del por qué de muchas cosas y siendo capaces bastante rápido de hacer equipo. A la vez no aceptan tonterías, saben poner límites entre ellos y a la situación y pasan de estar divirtiéndose a estar serios de manera natural y agradable para el lector.

Es una historia sobre amistad y crear lazos de confianza. El romance queda muy desplazado (casi desaparecido, aunque hay) y de nuevo esto no es ni bueno ni malo pero a esta novela le pega.

En este sentido, aunque la trama es muy dura y sabe no perder eso de vista en ningún momento, destaca bastante el uso de la comedia y sobre todo el personaje de M-Bot, el que sería el equivalente al dragón de la historia y una de esas personalidades Sandersonianas que destacan por su cinismo en medio de un mar de autosuperación. Un clásico en su obra. Y es que, aunque antes he querido destacar su versatilidad, escuadrón se siente puramente suyo. Un trabajo con todos sus grandes sellos de identidad y que sustituye la magia por un sistema tecnológico llamativo.

Como explicaba arriba esta saga no está en el Cosmere, el universo al que pertenecen la mayoría de los libros adultos de Sanderson, pero eso no le impide adentrarse en una construcción compleja donde las diferencias y tensiones entre grupos humanos están muy bien conseguidas.

Me gusta especialmente cómo las condiciones del entorno afectan a las decisiones morales y el desarrollo en la personalidad bravucona y valiente de la protagonista.

Para ir cerrando esta reseña quiero hablar brevemente de si es una novela dirigida a un público juvenil o para adultos. En el anuncio del lanzamiento Sanderson dice que el marketing de EEUU iba a los jóvenes mientras el sello inglés iba a publicarlas en su línea general. Yo añado que incluso en la edición inglesa los colores son diferentes, no sigue su blanco habitual, e incluso en la tipografía y maquetación se nota cierta intención de distinguirlos de sus trabajos más populares.

Desde mi punto de vista, sobre en qué estantería de las tiendas debería estar, creo que entramos en el debate de siempre ¿qué es exactamente la literatura juvenil?

Sea como sea, este me parece un trabajo mucho más complejo que otros de sus libros. Quizá tiene un tono menos grandilocuente a veces y una sensación de ligereza no tan habitual en su obra pero también me parece una de sus historias más desgarradoras y dramáticas. Supongo que todo depende de la apreciación que hagamos a algunos temas.

Soy consciente de que la estoy poniendo por las nubes y no suele ser bueno hacer reseñas así porque suelen llevar a decepciones lectoras después. A mí me pasa mucho cuando leo las de otras personas. Lo que pasa es que, aunque Sanderson es uno de mis autores favoritos, soy muy crítica con muchas de sus decisiones. El aliento de los dioses y sus implicaciones morales me dejaron con una sensación inmensa de frustración, Vin y su definición constante de la feminidad me irritaron de manera profunda y siempre le ha costado escribir buenas relaciones de amistad entre mujeres.

En escuadrón, excepto una frase del padre de la protagonista sobre que si su hija se rompe el brazo estando con él el problema sería la bronca que le echaría la madre, no tengo ninguna queja. Esto para mí, con él, es mucho y hace que ame esta novela con pasión.

¿PARA QUIÉN ES ESCUADRÓN?

Si os gusta Sanderson pero tenéis reservas porque no os gustó The Reckonners os recomiendo que le echéis un ojo de todas formas. A mí esa saga no me gustó y en cambio aquí estoy en mi salsa.

Por lo demás si buscáis una fantasía espacial sólida, sobre pilotos, y con buenos giros, esta es vuestra novela.

Reseña: Ogres (Adrian Tchaikovsky)

  • Autor: Adrian Tchaikovsky
  • Título: Ogres
  • Publicación: 15 de marzo de 2022
  • Editorial: Rebellion, Solaris
  • ISBN: 9781786185280
  • Páginas: 144 (tapa dura)
  • Precio hardcover: £25.00
  • Precio digital: £7.49
  • Género: Fantasía/Sci-Fi

Gracias a Rebellion (la editorial británica) y Netgalley (un portal en el que editoriales y autores pueden ofrecer sus obras a reseñadores) he conseguido un ejemplar de esta novela para reseñar. Estará a la venta a partir del 15 de marzo de 2022 aunque ya podéis realizar la pre-compra.

¿QUÉ ES OGRES?

Una novela corta (tiene 144 páginas en su edición impresa) que mezcla fantasía y ciencia ficción. Os traduzco la sinopsis de la editorial:

Los Ogros son más grandes que tú.

Los Ogros son más fuertes que tú.

Los Ogros dominan el mundo.

Todo es idílico en los pueblos hasta que llega el terrateniente.

Porque el terrateniente es un Ogro. Y los Ogros dominan el mundo, con su tamaño y fuerza y apetitos. Siempre ha sido así. Es el orden natural del mundo. Y solo comen gente de vez en cuando.

Pero cuando el hijo del jefe, Torquell, se atreve a levantar la mano contra el hijo del terrateniente, emprende el camino para conocer la terrible verdad sobre los Ogros y sobre las ciencias oscuras que aseguraron su dominio.

¿CÓMO ES OGRES?

Lo primero que os va a llamar la atención si le dais una oportunidad es que está escrito en segunda persona. He hablado alguna vez en esta web sobre lo que admiro el uso que hace Robin Hobb de la primera persona para introducir mentiras sutiles y trampear la lectura. Algo similar es lo que hace Tchaikovsky aquí aunque con el matiz de que la lectura se hace muy personal.

No tengo nada en común con Torquell, el protagonista, pero es un héroe tan arquetípico que consigue mimetizar muy bien al lector con el narrador. Una parte muy importante de Ogres es teorizar con Torquell hasta el final. Ver los puntos donde te choca y dónde no que alguien te diga .

Esto no significa que el libro os vaya a sorprender pero sí que parte de lo más atrayente es la sensación de estar teniendo una conversación con otra persona a la que no conoces pero que te conoce a ti, a la faceta de tu mente que ha mimetizado ya al héroe arquetípico, de manera muy profunda.

A partir de eso vais a entrar en un in crescendo que fusiona de manera perfecta la fantasía con la ciencia ficción.

Ogres empieza como un cuento típico. El hijo del jefe de un pueblo actúa como la ficción define casi siempre al típico joven inmaduro, carismático, que siempre está transgrediendo las normas con el beneplácito y cariño de sus conciudadanos, hasta que un día cruza la raya y los Ogros, dueños de la tierra, toman represalias.

Desde este punto empieza un viaje del héroe que es un viaje, de manera metafórica, entre épocas. Si os fijáis en la portada hay varios elementos victorianos pero también la silueta de un helicóptero. El paso de campo a ciudad y la forma en la que introduce la verdad son un ejercicio soberbio de escritura.

Quizá peca de ser un poco lenta al principio pero creo que es una construcción necesaria, un suma y sigue que desemboca en un final perfecto. Todo en las últimas páginas me parece intachable y reconozco que yo hay algo que sí que no me esperaba.

Hay tantísimas cosas de las que me gustaría hablaros en esta reseña. Los ogros, el folklore sobre comer carne y cómo ha aplicado eso aquí, la manera en la que va introduciendo los motivos de colisión social, evolución, manipulación, ciencia, historia, naturaleza y economía. Pero tengo que mantener todo esto lo más ambiguo y abstracto posible. El hilo que une todos lo detalles es muy fino y merece la pena descubrirlo todo poco a poco.

Mi primer acercamiento a Tchaikovsky no podría haber sido mejor y os recomiendo muchísimo esta novela corta.

Todo lo que hay aquí es para hablarlo largo y tendido con una buena taza de té. Nunca me gustan más estos géneros que cuando especulan así con la sociedad.

¿PARA QUIÉN ES OGRES?

Todo el mundo. No digo esto a menudo pero si os gustan la fantasía o la ciencia ficción creo que merece la pena que le deis una oportunidad. Si se os hace pesado el principio intentad aguantar un poco más porque yo creo que a muchos de vosotros os va a encantar.

Puntuación: 5 de 5.

Reseña: asesino real (Robin Hobb)

¿QUÉ ES ASESINO REAL?

La segunda entrega de la saga del Vatídico, trilogía con la que comienza el universo The Realm of the Elderlings y por tanto continuación de la historia de Traspié Hidalgo.

Aunque maltrecho, Traspié ha sobrevivido a su primera misión como asesino del rey. En la corte casi todos desprecian su condición de bastardo, de modo que decide permanecer en las lejanas montañas adonde ha ido a guarecerse.

Sin embargo, unas noticias que reclaman su atención y un amor que se tornará inalcanzable lo urgen a regresar a Torre del Alce. Allí se reencuentra con las mortíferas intrigas de la familia real, mientras los Corsarios de la Vela Roja reanudan sus feroces ataques sobre la costa, dejando a su paso aldeas calcinadas y víctimas enloquecidas. El reino está al borde de la guerra y su salvación vuelve a estar en manos de Traspié… si acepta realizar el mayor de los sacrificios.

¿CÓMO ES ASESINO REAL?

Aviso: Como mi edición es inglés las frases que he destacado las he traducido yo. Estoy segura de que Manuel de los Reyes lo hizo mucho mejor.

Comentaba en mi reseña sobre el primer libro, aprendiz de asesino, que tardé en apreciar la maravilla que tenía entre manos. Se me hizo una historia lenta, típica y sencilla, hasta que con el final me di cuenta de todos los juegos sutiles y de la genialidad de Hobb. Y esto es lo que me esperaba en la segunda parte que, de hecho, había estado guardando para empezar en un momento en el que no me sintiese impaciente como lectora.

Pues de nuevo, menuda sorpresa. Solo he leído dos libros y ya estoy segura de que esta autora es, para mí, una de las mejores. Inigualable.

Para empezar no esperaba en absoluto encontrarme un libro gracioso. De hecho voy a decirlo mejor: muy gracioso. La historia de Traspié es tan dramática desde el inicio, y sé por lo que he visto comentado que lo seguirá siendo, que una novela del protagonista siendo extremadamente tontorrón, casualmente cruel y adolescente en general me ha pillado desprevenida.

Necesito dormir. No despertarme enfebrecido por tu… admiración a esta mujer.

Era lógico que por edad era lo que venía y aún así, por el tono, me ha sorprendido. Además ha conseguido algo que tampoco imaginaba y ha sido enamorarme del personaje. Sé de otras reseñas que hay muchísimos lectores que nunca se enganchan al protagonista aunque disfruten lo demás y creía, en base al primero, que este iba a ser mi caso. Nada más lejos de la realidad.

Pero esto no significa que asesino real sea una novela más distendida. El fuerte de Hobb y la base de todo esto sigue siendo un drama cruento, el sufrimiento constante y en un plano paralelo un retrato impresionante de la posición de las mujeres en el falso medievo que hemos creado en el imaginario colectivo.

Adiós Traspié. Intenta mejorar un poco en no dejar que te maten.

Como os podréis imaginar todos estos eventos me han golpeado aún más profundamente ahora que adoro a Traspié y he sufrido y disfrutado cada paso.

Por otro lado creo que mi queja principal con la primera novela fue no engancharme al gran misterio, los Elderlings, y tengo la alegría de contaros que esta vez estoy que me muerdo las uñas por saber qué va a pasar. Además creo que Hobb ha vuelto a quitarme otra venda de los ojos por sorpresa con este tema al hacerme ver que, en cierto sentido, cómo ha construido esa parte tiene que ver con la edad del protagonista.

En el resto de personajes, en general, también ha seguido soberbia.

Por supuesto formo parte de la fascinación colectiva por el personaje del Bufón que es, y esto lo digo sin asomo de duda, una de las mejores creaciones en la ficción. A menudo las figuras que aparecen como poseedoras de conocimientos misteriosos a los que tú todavía no puedes acceder se vuelven frustrantes y, sobre todo, decepcionantes. Pocas historias pueden mantener el suspense de forma efectiva alargado en el tiempo.

¿Me escucharías si no te hablase en acertijos?

El Bufón es perfecto en crear intriga pero siguiendo integrado en la novela. No se vuelve repelente, es perfectamente entendible por qué Traspié no está obteniendo más conocimientos de él, su carisma parece inagotable y es tan sensible, vulnerable y ligeramente inquietante que mi única queja es no haberlo creado yo. Además su androginia y representación del género, en el 96, son para ponerle una estatua a Hobb.

Otro punto fuerte, aunque este viene con una queja, es que la autora ha construido muy bien los vaivenes morales y las ideologías de sus personajes. La gran excepción es Molly que pasó sin pena ni gloria el primer libro y aquí sigue sin poder despegar en ningún sentido a pesar de ocupar bastantes páginas. Sé que esto forma parte del juego de la primera persona en el que Hobb es una maestra, pero este es el único apartado en el que no consigo comprarlo.

Entiendo que el punto de vista de Traspié sería raro de otra manera pero nunca me he quitado la sensación de que es un tanto genérica e irritante.

Lo que también luce en este apartado es que, por mucha profundidad que otorgue a las acciones de los protagonistas, no por ello cae en un relativismo moral que equipare actos en absoluto comparables. En el mundo hay gente mala y hay actos para los que, en mi opinión, por mucho que me hagan empatizar, no hay justificaciones que valgan.

Deberías evitar las confrontaciones físicas Traspié Hidalgo. Siempre pareces acabar herido en ellas.

En el apartado mágico seguimos en un terreno bastante sencillo, magias muy elementales lejos de modas actuales encabezadas por Sanderson, pero si eso es lo que os gusta leer no penséis por ello que esto no tiene mérito. Siendo algo que conocemos todos da a Hobb la oportunidad de entretejerlo de manera sencilla y efectista en la política y la sociedad y es uno de sus puntos fuertes.

Podría seguir escribiendo eternamente sobre lo muchísimo que he disfrutado esta novela pero, por no hacer una entrada infinita, voy a ir cortando aquí. Creo que es muy difícil equilibrar qué cuentas en cada parte de una trilogía, evitar que el primero sea demasiado introductorio, que el segundo sea solo una excusa para preparar el tercero y, por supuesto, después el temible final que puede romper todo el trabajo previo.

De momento Hobb, para mí, lleva camino a hacer una trilogía prácticamente perfecta. A ver cómo termino.

Me estremece pensar en el precio a pagar de manera voluntaria por quererme.

Puntuación: 5 de 5.
  • Autora: Robin Hobb
  • Editorial: DeBolsillo
  • Fecha de publicación original: 1996
  • Precio: 11’95€
  • Páginas: 656
  • ISBN: 978-8490623121
  • Traducción: Manuel de los Reyes
  • Colección: trilogía del Vatídico (2/3)
  • Género: fantasía épica

Leer «la Rueda del Tiempo»: Robert Jordan, Harriet McDougal y Brandon Sanderson

La Rueda del Tiempo es, con diferencia, una de las sagas de fantasía épica más famosa. Aún así tiene muchas cosas en contra para alcanzar a una gran parte de lectores de género: son libros largos en una colección larga, el corte clásico echa para atrás a mucha gente que busca narrativas rápidas o más actualizadas socialmente y, además, la sensación de tener a un montón de gente juzgándote por no ser un verdadero fan de la fantasía en realidad no ayuda a mirarlos con buenos ojos. Teniendo en cuenta todo esto mi objetivo con esta serie de entradas es hacer una explicación sobre sus orígenes, qué es, qué polémicas vais a encontrar, el estilo, el cambio de autor, y cuáles diría yo que son sus puntos a favor. En las entradas introductorias como esta evitaré spoilers en todo momento y, si me meto en análisis de la propia obra, siempre irá avisado desde el principio de la entrada.

EL AUTOR: ROBERT JORDAN

La imagen es de este vídeo promocional de Tor

James Oliver Rigney Jr. nació en 1948 en Charlestone, Carolina del Sur. De su trayectoria previa a la escritura tenemos constancia, sobre todo, a partir de haberse alistado en el ejército estadounidense, acción que le llevaría a dos rondas en la guerra de Vietnam primero como artillero en helicóptero y después como sargento entrenando tropas. Del conflicto salió con varias condecoraciones: una cruz de distinción al vuelo, dos estrellas de bronce y dos cruces vietnamitas por valentía. No tengo ni idea de cómo se traducen este tipo de títulos así que si los he nombrado mal, disculpas.

Y ¿qué pensaba sobre la guerra de Vietnam? Pues es difícil decir algo categórico. En muchas entrevistas habla de sus experiencias y cómo han influido en su escritura. Son comentarios sobre cómo los soldados deben enfrentar un cambio moral, la supervivencia incluso cuando tienes que hacer cosas contra las que te han educado, o sobre su experiencia en el helicóptero disparando cuando veía cosas moverse sin saber qué eran.

Más específico es en su entrevista para Starlog en 1991, cuando acababa de publicar el segundo de la saga. Dice:

Sí creo que los personajes militares en mis novelas de fantasía son más realistas en cuanto a cómo son realmente los soldados, cómo se sienten respecto al combate, respecto a ser soldados, respecto a los civiles. Más allá de eso mi tiempo en Vietnam ciertamente ha afectado una especie de visión moral. No solo en base a lo que me pasó a mí, también en el abandono a unas personas que han arriesgado todo por nosotros. Empezó para mí en una búsqueda por la moral, en lecturas tanto religiosas como filosóficas, y en mi escritura. De nuevo, uno de los temas centrales en la Rueda del Tiempo es la lucha entre las fuerzas del bien y el mal. ¿Cuánto tiempo puede uno luchar contra el mal sin convertirse en el mal él mismo? ¿O mantienes la pureza a costa de la derrota del mal? Tengo cariño a decir que si la respuesta es demasiado sencilla probablemente has hecho la pregunta errónea.

Si buceáis en el gran catálogo de sus entrevistas veréis que, aunque defendía la existencia de males absolutos tanto en acciones como en personas (el nazismo o Stalin) también hablaba de las causas detrás de esa maldad sin excusar por ello lo anterior.

Lo que está claro es que consideraba importante defender los valores de las democracias occidentales y que deja ver por aquí y por allá un poco de lo que considera el mal menor. Todo, siempre, con esa búsqueda que podéis ver en el párrafo que os he citado arriba sobre qué es malo y qué hacemos para luchar contra ello. En qué nos convierte eso.

En una entrevista comenta su mujer que la rueda del tiempo empezó bajo la pregunta qué pasa si te dicen en el mismo momento que eres el salvador del mundo y que te vas a volver loco por ello. Creo que es una sentencia bastante autoexplicatoria.

Para mí ha sido profundamente desagradable leer sus anécdotas específicas y un shock en general, aunque reconozco que era de esperar por época que estuviese involucrado con esa guerra. Tengo muchas opiniones, ninguna viene al caso ahora mismo, pero también me ha ayudado leer sus propias disquisiciones al respecto.

Pero bueno, sigamos.

Rigney volvió de Vietnam y entró a una universidad militar, The Citadel, donde obtuvo en 1974 un título en física que le llevaría a trabajar como ingeniero nuclear para la marina. Mientras se dedicaba a esto una fuerte lesión en la rodilla desencadenó en una larga y aburrida hospitalización. Fue aquí cuando empezó a escribir.

Con su nuevo camino artístico empieza también el de los pseudónimos. Se adentró en varios géneros (como la novela histórica o el western) y para cada uno de ellos utilizó un nombre diferente. Robert Jordan se creó para su primer trabajo publicado de ficción especulativa, proseguir con la saga Conan de Robert E. Howard de la que sacó seis novelas y de la que editó autores posteriores.

Como dato curioso, en la misma entrevista de 1991 para Starlog que mencionaba arriba comentó que estuvo a punto de rechazar la oferta porque no se sentía seguro respecto a escribir en el universo de otro.

Una gran parte de este proceso, desde la publicación de la novela histórica The Fallon Blood hasta el final, sucedió de la mano de su editora y después pareja, Harriet McDougal.

LA EDITORA: HARRIET McDOUGAL

Nacida en 1939 en una familia conservadora también de Charlestone, Harriet Popham McDougal Rigney tuvo un padre militar que vivió Pearl Harbor, una madre todoterreno y una hermana mayor con la que se llevaba veintiún años. Estudiante modelo intentando evitar así terminar en un internado para señoritas, entró a Harvard en una época de gran machismo.

Consiguió su titulación con especialización en inglés, disfrutó un tiempo de vuelta en su ciudad natal y terminó buscando trabajo en Nueva York donde se casó con Ed McDougal, se interesó por el movimiento feminista y tuvo un hijo. Aquí empezó su trabajo como editora, oficio en el que persistió incluso después de divorciarse y verse como la fuente de ingresos de su pequeño.

En ese ambiente conoció y fue compañera de trabajo de Tom Doherty, más tarde fundador de Tor y quien la convertiría en editora jefe para su gran proyecto. A pesar de que para ese punto McDougal se había mudado de vuelta a Charlestone, para Doherty era tan importante contar con ella que le asignó el puesto dándole igual la localización remota. De hecho, asegura, es la mejor editora que ha conocido.

En este momento nos encontramos en un período de impresionante efervescencia especulativa, los setenta/ochenta, y ella se convertiría en una de sus grandes arquitectas. Entre sus trabajos más destacados al margen de la Rueda del Tiempo están, por ejemplo, el juego de Ender y la Compañía Negra.

A mí en especial me gusta destacar que, en parte gracias a su labor en la editorial, el primer libro de Tor fue de una autora: Forerunner, de Andre Norton, escritora de ciencia ficción desde 1934 y que empezó su carrera bajo seudónimo masculino.

También os aviso de que es una de las cosas más tiernas del mundo leerla hablar sobre su marido, sobre su dulzura, fuerza, la manera en la que se ponía nervioso dándole regalos o cómo se ganó a el cariño de su hijo.

Después de este breve desvío volvamos al tema. Harriet McDougal estaba en Charlestone trabajando de editora jefe y, en una librería, una vendedora le habló de un escritor que estaba haciendo novela romántica. Interesada le dejó sus datos. Al final resultó que Rigney/Jordan no iba a escribir eso de verdad, pero su relación laboral y luego sentimental despegó.

Después de Conan y The Fallon Blood, llegaría en 1990 el ojo del mundo, primera novela de la rueda del tiempo. Esta saga ocuparía la vida de autor y editora desde la firma del contrato, en el 84, hasta el triste fallecimiento de Rigney.

Aunque hacia los últimos libros que llegó a publicar de la saga McDougal asegura que ya no tenía mucho que ofrecerle como editora, es conocida, además, como la encargada de los títulos para cada capítulo.

LA LLEGADA DE BRANDON SANDERSON

El 23 de marzo de 2006 apareció en la revista Locus una carta que devastó a los fans a lo largo y ancho del mundo: Robert Jordan anunciaba su diagnóstico de amiloidosis con cardiomiopatía, una enfermedad rara de la sangre que con tratamiento le daba una esperanza de vida de solo cuatro años más.

En ese momento la publicación de la rueda del tiempo iba por el tomo once, cuchillo de sueños, y en su artículo Jordan aseguraba (en un tono de broma) que aún le quedaban treinta libros más y que pensaba terminarlos todos.

Como tristemente os podéis imaginar, esto no llegó a suceder. Falleció en 2007 sin poder llegar a publicar ninguno más.

Durante su vida había sido conocida su posición de que lo que no llegase a publicar fuese destruido para que ningún otro autor retomase la saga, pero no fue algo que mantuviese durante su última época. Encomendó a McDougal buscar un escritor y dejó todo lo que pudo adelantado y explicado para un último volumen que se llamaría un recuerdo de luz.

Con 32 años y dos libros publicados en ese momento (Elantris y el Imperio Final) aparece entonces en la historia Brandon Sanderson, un gran fan de la saga que dolido por la noticia y sin saber lo que vendría después le dedicó una elegía en su web.

El texto llegó a manos de McDougal de parte de una amiga que estaba recopilando palabras bonitas sobre Jordan para animarla. En lo alto de la pila estaba Sanderson. La editora, viendo que era escritor y además de Tor, se puso en contacto con el fundador para pedirle alguno de sus libros. Así llegó a sus manos el Imperio Final.

Le pareció que entendía bien a su marido aunque era un poco más oscuro y pensó que, al fin y al cabo, un poco de esa oscuridad podría convenir al final de la saga según los protagonistas se iban acercando a su destino. Con todo esto en la mano decidió ofrecerle la peligrosa y jugosa misión de terminar una de las sagas más famosas e importantes del género.

Varias llamadas perdidas y un e-mail de te prometo que no soy tonto, Harriet, después, el escritor de Nebraska aceptaba el encargo. Aún hubo aquí un período de espera (McDougal no había terminado de leer aún el Imperio Final), pero el acuerdo en realidad ya estaba cerrado.

Se reunieron en casa de la pareja sureña, en Charlestone, y allí sucedió el momento en que la obra pasó de manos y Sanderson pudo leer el final. Todas esas partes se dividieron entre el epílogo y algunos trozos previos y, durante cinco años, ante el inmenso volumen de información, trabajó en lo que finalmente fueron tres libros.

Y la rueda del tiempo volvió a girar.

WEBGRAFÍA

Una gran cantidad de información la he sacado de una web de fans de la rueda del tiempo llamada THEORYLAND. Sus participantes se han tomado la molestia de hacer un archivo indexado de sus entrevistas, un trabajo fabuloso. Podéis hacer vuestras propias búsquedas en: https://www.theoryland.com/wheel-of-time-interview-search.php (consultada por última vez el 24/10/2021)

Os dejo con una selección de las que he leído y extractos con términos de búsqueda para hacerme una idea de sus opiniones:

CARTA DE ROBERT JORDAN PARA LA REVISTA LOCUS SOBRE SU ESTADO DE SALUD (consultada por última vez 24/10/2021)

The Wheel of Time: The Robert Jordan Story para Tor.com (consultada por última vez el 24/10/2021)

Sobre Harriet McDougal:

Sobre Brandon Sanderson:

Crepúsculo: de fanfiction, costumbres y amor

Como fui una niña y adolescente respondona, con tendencia a discutir y, según mi profesora de matemáticas de segundo, abogada de causas perdidas, de pequeña pensaba que mis gustos eran solo míos. Que no estaban totalmente influidos por las modas y la sociedad. Además, claro, yo era diferente.

Ahora sé que todo eso era mentira y lo sigue siendo. Nadie es una isla y mi viaje vital para entender las influencias y manipulaciones sociales ha ido acompañado, durante dieciséis añazos ya, de mi relación con Crepúsculo.

Al principio lo adoré. Tenía la sensación de compartir una especie de broma con la autora. Una sobre la típica chica que dice que es torpe y fea pero que todos sabemos que es mentira, sobre tópicos de vampiros, adolescentes y, en general, todo lo que rodea a estos temas. Me mantuve aquí hasta que llegó el cuarto, la trama antiabortista, y mi apreciación de los libros sufrió un golpe del que nunca se van a recuperar.

Para este momento Crepúsculo y las chicas que disfrutábamos de Crepúsculo éramos ya desde hace tiempo carne de memes, de burlas, de ridículo generalizado y de comentarios de supuestos salvadores que venían a explicarnos por qué todo esto era tan tóxico.

Aquí se quedó la cosa durante mucho tiempo hasta que empezamos a crecer y a debatir en redes sociales de otra manera, con otras perspectivas. Se me abrieron los ojos de golpe. Soy cien mil veces más dura con las autoras y sus ideas que con los autores.

No quiero decir con esto que me haya reconciliado con Meyer (eso nunca va a pasar, por muchos motivos). Es más que, en la lucha que es siempre aceptar que disfrutas cosas que chocan bastante con tu sentido de la moralidad, favorecía muchísimo más a ellos antes que a ellas. Las cosas malas de Crepúsculo de pronto habían borrado todas las positivas y eso no me había pasado, por ejemplo, con Sanderson cuando leí el aliento de los dioses y levanté la ceja hasta el nacimiento del pelo.

Y, aún más, un porcentaje altísimo de los personajes y relaciones de libros considerados en general mucho menos tóxicos en realidad son iguales. La diferencia es que no se centran en el romance.

Entrando a un pequeño análisis de la obra, más allá de si Meyer escribe bien o mal, este parece uno de los problemas principales para cierto sector con la novela. El romance y, con él, todas las cosas que la sociedad ha insistido en asociar con lo femenino de manera constante.

Esto es lo que tiene que gustarte pero cuando te apoderes de ello y reproduzcas esta narrativa haremos mofa de ti hasta el extremo, en resumen.

Para empezar uno de los problemas que muchos lectores le achacan es una falta de acción, un problema narrativo porque el malo no importa lo más mínimo en la novela. En realidad esto es la base de Crepúsculo. La sensación a fanfic. Fanfics hay de todos los tipos y calidades pero una de las cosas que más se repiten es la búsqueda de reducir una historia a momentos cotidianos entre dos personajes que se gustan, que se quieren.

En esto Meyer hace un trabajo soberbio. Sabes que la historia solo puede terminar con ellos juntos desde que se miran por primera vez y todo lo que quieres y lo que la autora te da es el proceso, los detalles, la familia, el poco a poco.

A esto une un nivel perfecto de ira y desapego adolescentes, el toque de tú eres especial, no como las demás chicas, el hombre mayor que se enamora de la chica menor porque los chicos a esa edad no son tan maduros como tú, y, aunque estoy de acuerdo a más no poder en que es problemático por todas partes, es lo que nos han enseñado a esperar. Es lo que queríamos leer. Lo que leíamos en todas partes pero centrado en nosotras.

No es que en aquella época no supiésemos que eso estaba mal, como digo lo que más me gustaba de Crepúsculo era la sensación de parodia. Es que era lo mismo de siempre pero empaquetado para el lector de 2005 de fanfics, romances y lo sobrenatural.

No en vano, desde la portada, tenemos la manzana. Símbolo asociado a lo femenino por excelencia en la cristiandad aquí va atado a muchas cosas, entre ellas la tentación que Bella supone para Edward. Y cómo, a través de ella, Bella puede cambiarle.

Otra cosa fundamental ¿el tópico de a las chicas les gustan los chicos malos? más bien las mujeres vivimos desde pequeñas con el concepto de que si un hombre te quiere va a cambiar por ti, de nuevo porque eres especial.

Básicamente, la Bella y la Bestia. La historia favorita de casi todas las niñas educadas por Disney que son lectoras habituales. Uno de los grandes públicos de Crepúsculo.

Los cuentos clásicos son en su mayoría avisos de comportamiento para niñas. Su evolución en princesas Disney marcó a toda las nativas a la obra de Meyer y este último proceso vampírico y oscuro era lógico y adecuado a una generación que llegaba y pasaba la adolescencia. Muy en la cara están las referencias con la ya mencionada manzana a Blancanieves, el Swan con la princesa cisne o el propio nombre de Bella.

En una entrevista decía Anne Rice que le parecía brillante haber puesto a los vampiros en el instituto. Lo es, es un golpe maestro. Y más de la manera en la que lo hizo Meyer, dándole ese aire de peligro, de hacerse adulta pero seguir siendo Caperucita Roja. Como dice Damon Salvatore en The Vampire Diaries (que por cierto el libro se publicó muchos años antes que Crepúsculo): quieres lo que todo el mundo quiere, quieres un amor que te consuma, quieres pasión, aventura, e incluso un poco de peligro.

Además Crepúsculo es divertidísimo. Creo que el aire de las películas ha creado una apariencia de historia densa y silenciosa pero os aseguro que mi idea de parodia no salió de la nada. Incluso volviendo a leerlo este año me reí muchísimo.

No pretendo convencer a nadie de que está bien escrito, de que es objetivamente bueno o de que tiene que gustar sí o sí. Al final esta es una entrada sobre 16 años viviendo con una de las obras que más ha marcado el género vampírico, con una autora que, con independencia de todo lo demás, supo aunar de manera espectacular todos los elementos de una generación, divertirnos y darnos ratos memorables. Escenas míticas.

No se puede hablar de vampiros y no hablar de Crepúsculo.

  • Autora: Stephenie Meyer
  • Traductora:
  • Fecha de publicación original: 2005
  • Editorial: Debolsillo
  • Precio: 8’95€
  • Páginas: 512
  • Colección: saga Crepúsculo 1/4
  • ISBN: 9788466332965

Reseña: the Mirror Empire (Kameron Hurley)

  • Autora: Kameron Hurley
  • Editorial: Angry Robot
  • Colección: the Worldbreaker saga (1/3)
  • Portada: Richard Anderson
  • Género: fantasía épica oscura
  • Fecha de publicación: 26 de agosto de 2014
  • Precio: 13’60€ 
  • Páginas: 400
  • ISBN: 978-0857665553

¿QUÉ ES THE MIRROR EMPIRE?

No se me da nada bien resumir argumentos y este es especialmente complicado. Si os vais al oficial, que podéis ver por ejemplo en la web de la autora, podréis ver que de hecho tiene bastantes párrafos.

Intentando ser lo más concisa posible: Hurley nos presenta un mundo donde, de manera cíclica, surge un cataclismo que acaba con civilizaciones enteras. Este evento da lugar a una serie de consecuencias ramificadas en muchos personajes protagonistas, con historias paralelas, que se van cruzando poco a poco.

No parece muy original pero os aseguro que en el tratamiento lo es.

¿CÓMO ES THE MIRROR EMPIRE?

Tengo una relación de amor odio con Kameron Hurley: adoro sus ideas y detesto con pasión a sus personajes.

Cuando empecé The Mirror Empire pensaba que estaba ante un sueño hecho realidad. El Grimdark más oscuro posible pero quitando las violaciones, respetando el espacio interpersonal, buen tratamiento del espectro de género y un grupo de protagonistas que prometían bastante.

Luego descubrí que la mitad de la trama era lo mismo de siempre pero en posiciones invertidas y que los personajes cada vez se iban volviendo más detestables y me sentí de alguna manera traicionada. Es algo injusto y muy subjetivo pero a mí, con mis gustos, me perdió bastante.

Por lo que he ido leyendo de la autora este es en esencia su estilo y siempre tengo los mismos problemas.

No es que espere que los personajes sean buenas personas, es que para que una novela entre en mi grupo de favoritas me hace falta cierto grado de amistad, de personas conectando entre sí, que Hurley no me da. Cuando voy a leerla sé que voy a enfadarme y que tengo que ir preparada. Sus personajes me resultan invariablemente odiosos, desagradables, estúpidos y, como son incapaces de aprender y evolucionar, no me interesan sus decisiones futuras.

Aún así aquí estoy, reseñando The Mirror Empire en una web en la que solo hablo de las cosas que más me gustan. Porque a pesar de todo estoy obsesionada con este libro, me fascina. Y teniendo en cuenta mis gustos eso debería deciros mucho de la calidad y el buen hacer de la autora.

—¿Eres una mujer? preguntó Roh (…)

—Soy muchas cosas diferentes, dependiendo del día.

Estaréis pensando, entonces, que esta novela se sustenta en la construcción del mundo. Bueno. A ver. Me arremango y os cuento. Este libro es un lío. No porque lo que cuente sea especialmente complejo. Con tantos personajes, tantos nombres y tantas palabras extrañas unidas a una novela que no es nada intuitiva te lanza a una curva de aprendizaje de las gordas. No es un puzzle que vayas ordenando en tu cabeza como me pasó por ejemplo con los jardines de la luna de Erikson. Es más bien un rompecabezas en el que todas las piezas son del mismo color e, incluso aunque las pongas en el lugar adecuado, tienes la sensación de que no has aprendido nada.

A la vez, como digo, en realidad no es tan complejo. Desde el principio haces una serie de suposiciones que son las que se van manteniendo a lo largo de la novela.

Entonces ¿qué es lo bueno? ¿dónde está la novedad?

The Mirror Empire se sitúa como una historia típicamente fantástica con un trasfondo de ciencia ficción clásica. Tolkien y la Le Guin del Ekumen se dan la mano y este es el hijo lleno de oscuridad y desesperanza que les sale.

Kameron Hurley se atreve con todo y te lanza a un universo de dobles apariencias en lo literal y lo figurado, se adentra en la crueldad humana como nadie y le da vueltas y vueltas a los conceptos de patriarcado, matriarcado, género y relaciones interpersonales.

No es plato de mi gusto el subvertir roles para poner escenas de mujeres violando a hombres, por ejemplo. Pero a la vez, esto es fantasía y ciencia ficción. Es una experimentación, una posibilidad, y unida a tramas de espejos y saltos entre mundos lo que te está poniendo en la mesa es una discusión. Me enfado leyendo sus libros, odio a sus personajes y lo que hago con ello es cumplir el objetivo de la novela.

La narrativa de esta autora es un clamor, un grito. Es furia. Quiere que sientas ganas de quemar el mundo o de cambiarlo.

Para ser justos, además, hay un personaje que sí que me gustó mucho. No voy a adentrarme en quién y por qué para evitar spoilers. Lo dejaré en que disfruto el juego político que presenta.

No miro a Kais morir. Llamo a tirajistas para salvarles. Uso mi espada para defenderles. Puede que mueran de todas maneras. Pero siempre actúo. Tú eres el que está a la espera, aguardando a que alguien decida tu destino. Así que levántate, Ahkio. Yo no manejo las cuerdas. Empujo a la gente atada a ellas.

Como colofón, esta trilogía tiene unas portadas que, incluso si fuese solo por ellas, merecería la pena tener estos libros en mi colección. El autor es Richard Anderson.

¿PARA QUIÉN ES THE MIRROR EMPIRE?

Este libro va con muchos avisos de contenido en cuanto a violaciones, agresiones y elementos desagradables. Si no queréis pasar un mal rato no os acerquéis ni con un palo.

Pasado eso os lo recomiendo mucho como un libro para debatir las líneas entre la fantasía y la ciencia ficción, como un debate social y porque Kameron Hurley me parece, al margen de mis gustos, una gran escritora.

Si tú puedes abrir el camino, también puede hacerlo tu sombra.

Reseña: la novena casa (Leigh Bardugo)

  • Autora: Leigh Bardugo
  • Editorial: Hidra
  • Fecha de publicación original: 2019
  • Precio: 21€
  • Páginas: 524
  • ISBN: 978-84-18359-26-2
  • Traducción: Carlos Loscertales
  • Colección: Alex Stern (1/?)

¿QUÉ ES LA NOVENA CASA?

Según la editorial: El fascinante debut para adultos de Leigh Bardugo, una historia de poder, magia oscura y asesinatos ambientada entre la élite de la Ivy League. Galaxy «Alex» Stern es sin duda alguien a quien muchos no esperarían ver en Yale. Criada en Los Ángeles por una madre hippie, Alex abandonó la escuela temprano y se perdió en un mundo de novios sombríos, traficantes de drogas, trabajos sin salida y cosas mucho, mucho peores. De hecho, a los veinte años, ella es la única superviviente de un horrible homicidio múltiple sin resolver. Quizá ha tirado su vida a la basura. Pero en su cama del hospital, a Alex se le ofrece una segunda oportunidad: asistir a una de las universidades más prestigiosas del mundo. Pero ¿cuál es el truco y por qué ella? 

¿CÓMO ES LA NOVENA CASA?

No sabría cómo empezar a poner todos los avisos de contenido que merece. No porque sean tantísimos si no porque, por su estructura, no sé cuáles deberían mencionarse. El obvio son las violaciones, la trama se sustenta en ellas y en sus consecuencias y si es algo que no podéis o queréis leer ni os acerquéis a la novela.

Es muy diferente al resto de publicaciones de Bardugo. Sigue teniendo sus diálogos chulescos y sus protagonistas traumatizados aunque capaces de humor, pero el tono es muy diferente. Todo es bastante pesado, denso y con un aire antiguo. No es porque sea un libro con marketing para adultos y tenga ese tipo de violencia (de hecho sombra y hueso también la tiene) si no porque en sus libros previos siempre hay una sensación de esperanza sobre el futuro que aquí no llega a darse.

En la Novena Casa, ubicada en Yale, una institución muy antigua en estándares estadounidenses, no existe un futuro que no esté cimentando en unas normas y destinos grabados en piedra desde el pasado. No es que en el libro todo sea triste y dramático pero incluso en los momentos en los que las cosas van bien hay una sensación de melancolía ajena al resto de su obra.

Ese ambiente lo contrarresta un poco la personalidad y vestuario inconformes de la protagonista, Alex, una chica que viste de negro y no termina de encontrar su lugar en este mundo de tradiciones, elitismo y gente muy pudiente. Durante la lectura, sobre todo siguiéndola a ella, prima un sentimiento de querer romper puertas y matar gente que, pese a la trama y el ambiente, se disfruta mucho.

—Han intentado matarme, Helllie—lo dijo con tono áspero mientras se deslizaba en la oscuridad. Eso significa que puedo intentar matarles a ellos.

El primer tramo es bastante confuso y denso. Yo cogí ritmo en torno a la página 70 de mi edición con 458. No es que esa parte sea mala o aburrida, pero sí que no estaba enganchada ni le veía algo especial. Después de eso leí como si no hubiera un mañana, completamente cautivada por la historia.

Creo que en todos los sentidos es una novela que gana calidad con cada página. Su formato es similar al de un puzzle, siguiendo los saltos temporales que tanto disfruta Bardugo, y, aunque para el final ya puedes ver la imagen que estás formando, siempre encuentras sorpresas en las últimas piezas.

Los personajes son fantásticos aunque sean muy cliché. La protagonista es, curiosamente, la que más tarda en desarrollarse. Su trama no explota hasta la segunda mitad de la novela pero cuando lo hace es soberbia. Mientras tanto, además, está su coprotagonista masculino, Darlington, que me ha enamorado.

La oportunidad de enseñarle a alguien prodigios, verles descubrir que no les han mentido, que el mundo que les prometieron de niños no debía ser abandonado, que de verdad algo acecha en el bosque, bajo las escaleras, entre las estrellas, que todo está lleno de misterio.

También destaca cómo ha construido la ambientación. Quizá porque la autora es también una antigua alumna de Yale que vestía de negro, siento que todo tiene sustancia y olores. Tardé en ubicarme en el espacio que describía, porque de verdad en esta novela nada viene fácil, pero una vez que lo hice estaba completamente dentro.

Prime Video, la sección audiovisual de Amazon, tiene los derechos para una adaptación y creo que puede quedar algo impresionante.

¿PARA QUIÉN ES LA NOVENA CASA?

Sé que es una tontería, pero siempre me han gustado los vídeos de recomendaciones para casas de Hogwarts. La novena casa es el libro perfecto para un Slytherin. No es sólo por la serpiente de la portada, os lo prometo, son las luchas de poder, la ambición y el ambiente dark academia.

Si estáis buscando una novela de fantasía paranormal/urbana, no vais a pasarlo excesivamente mal con los avisos de contenido y os gustan las historias de escuelas e intrigas ligeramente políticas esta es vuestra novela.

¿Parecía deprimida? Era distante. No hizo muchos amigos. No iba bien en clase. Todo cierto. Pero ¿habría importado si hubiese sido otra persona? (…) Siempre hay excusas para las muertes de mujeres.

Puntuación: 5 de 5.