Crepúsculo: de fanfiction, costumbres y amor

Como fui una niña y adolescente respondona, con tendencia a discutir y, según mi profesora de matemáticas de segundo, abogada de causas perdidas, de pequeña pensaba que mis gustos eran solo míos. Que no estaban totalmente influidos por las modas y la sociedad. Además, claro, yo era diferente.

Ahora sé que todo eso era mentira y lo sigue siendo. Nadie es una isla y mi viaje vital para entender las influencias y manipulaciones sociales ha ido acompañado, durante dieciséis añazos ya, de mi relación con Crepúsculo.

Al principio lo adoré. Tenía la sensación de compartir una especie de broma con la autora. Una sobre la típica chica que dice que es torpe y fea pero que todos sabemos que es mentira, sobre tópicos de vampiros, adolescentes y, en general, todo lo que rodea a estos temas. Me mantuve aquí hasta que llegó el cuarto, la trama antiabortista, y mi apreciación de los libros sufrió un golpe del que nunca se van a recuperar.

Para este momento Crepúsculo y las chicas que disfrutábamos de Crepúsculo éramos ya desde hace tiempo carne de memes, de burlas, de ridículo generalizado y de comentarios de supuestos salvadores que venían a explicarnos por qué todo esto era tan tóxico.

Aquí se quedó la cosa durante mucho tiempo hasta que empezamos a crecer y a debatir en redes sociales de otra manera, con otras perspectivas. Se me abrieron los ojos de golpe. Soy cien mil veces más dura con las autoras y sus ideas que con los autores.

No quiero decir con esto que me haya reconciliado con Meyer (eso nunca va a pasar, por muchos motivos). Es más que, en la lucha que es siempre aceptar que disfrutas cosas que chocan bastante con tu sentido de la moralidad, favorecía muchísimo más a ellos antes que a ellas. Las cosas malas de Crepúsculo de pronto habían borrado todas las positivas y eso no me había pasado, por ejemplo, con Sanderson cuando leí el aliento de los dioses y levanté la ceja hasta el nacimiento del pelo.

Y, aún más, un porcentaje altísimo de los personajes y relaciones de libros considerados en general mucho menos tóxicos en realidad son iguales. La diferencia es que no se centran en el romance.

Entrando a un pequeño análisis de la obra, más allá de si Meyer escribe bien o mal, este parece uno de los problemas principales para cierto sector con la novela. El romance y, con él, todas las cosas que la sociedad ha insistido en asociar con lo femenino de manera constante.

Esto es lo que tiene que gustarte pero cuando te apoderes de ello y reproduzcas esta narrativa haremos mofa de ti hasta el extremo, en resumen.

Para empezar uno de los problemas que muchos lectores le achacan es una falta de acción, un problema narrativo porque el malo no importa lo más mínimo en la novela. En realidad esto es la base de Crepúsculo. La sensación a fanfic. Fanfics hay de todos los tipos y calidades pero una de las cosas que más se repiten es la búsqueda de reducir una historia a momentos cotidianos entre dos personajes que se gustan, que se quieren.

En esto Meyer hace un trabajo soberbio. Sabes que la historia solo puede terminar con ellos juntos desde que se miran por primera vez y todo lo que quieres y lo que la autora te da es el proceso, los detalles, la familia, el poco a poco.

A esto une un nivel perfecto de ira y desapego adolescentes, el toque de tú eres especial, no como las demás chicas, el hombre mayor que se enamora de la chica menor porque los chicos a esa edad no son tan maduros como tú, y, aunque estoy de acuerdo a más no poder en que es problemático por todas partes, es lo que nos han enseñado a esperar. Es lo que queríamos leer. Lo que leíamos en todas partes pero centrado en nosotras.

No es que en aquella época no supiésemos que eso estaba mal, como digo lo que más me gustaba de Crepúsculo era la sensación de parodia. Es que era lo mismo de siempre pero empaquetado para el lector de 2005 de fanfics, romances y lo sobrenatural.

No en vano, desde la portada, tenemos la manzana. Símbolo asociado a lo femenino por excelencia en la cristiandad aquí va atado a muchas cosas, entre ellas la tentación que Bella supone para Edward. Y cómo, a través de ella, Bella puede cambiarle.

Otra cosa fundamental ¿el tópico de a las chicas les gustan los chicos malos? más bien las mujeres vivimos desde pequeñas con el concepto de que si un hombre te quiere va a cambiar por ti, de nuevo porque eres especial.

Básicamente, la Bella y la Bestia. La historia favorita de casi todas las niñas educadas por Disney que son lectoras habituales. Uno de los grandes públicos de Crepúsculo.

Los cuentos clásicos son en su mayoría avisos de comportamiento para niñas. Su evolución en princesas Disney marcó a toda las nativas a la obra de Meyer y este último proceso vampírico y oscuro era lógico y adecuado a una generación que llegaba y pasaba la adolescencia. Muy en la cara están las referencias con la ya mencionada manzana a Blancanieves, el Swan con la princesa cisne o el propio nombre de Bella.

En una entrevista decía Anne Rice que le parecía brillante haber puesto a los vampiros en el instituto. Lo es, es un golpe maestro. Y más de la manera en la que lo hizo Meyer, dándole ese aire de peligro, de hacerse adulta pero seguir siendo Caperucita Roja. Como dice Damon Salvatore en The Vampire Diaries (que por cierto el libro se publicó muchos años antes que Crepúsculo): quieres lo que todo el mundo quiere, quieres un amor que te consuma, quieres pasión, aventura, e incluso un poco de peligro.

Además Crepúsculo es divertidísimo. Creo que el aire de las películas ha creado una apariencia de historia densa y silenciosa pero os aseguro que mi idea de parodia no salió de la nada. Incluso volviendo a leerlo este año me reí muchísimo.

No pretendo convencer a nadie de que está bien escrito, de que es objetivamente bueno o de que tiene que gustar sí o sí. Al final esta es una entrada sobre 16 años viviendo con una de las obras que más ha marcado el género vampírico, con una autora que, con independencia de todo lo demás, supo aunar de manera espectacular todos los elementos de una generación, divertirnos y darnos ratos memorables. Escenas míticas.

No se puede hablar de vampiros y no hablar de Crepúsculo.

  • Autora: Stephenie Meyer
  • Traductora:
  • Fecha de publicación original: 2005
  • Editorial: Debolsillo
  • Precio: 8’95€
  • Páginas: 512
  • Colección: saga Crepúsculo 1/4
  • ISBN: 9788466332965

Mary Wollstonecraft Shelley 1797-1851

Shelley por Rothwell. 1840

Llegó al mundo como la heroína de un cuento gótico: concebida en un amor secreto, su nacimiento anunciado por tormentas y presagios, acompañado por tragedias y conocido por miles.

Emily Sunstein en Mary Shelley: Romance and Reality (1989)

El 30 de agosto de 1797 nacía, hija de la escritora y activista Mary Wollstonecraft, la madre de la ciencia ficción: Mary Wollstonecraft Shelley.

Lamentablemente la septicemia se llevaría a su madre unos días después y aunque adoraba a su padre, el filósofo William Godwin, nunca conseguiría una buena relación con su madrastra (Mary Jane Clairmont).

Mary Wollstonecraft por John Opie

La poesía y sus creaciones, la filosofía y sus búsquedas y clasificaciones, juntas despiertan las ideas dormidas en mi mente y me dan nuevas.

El último hombre. Mary Wollstonecraft Shelley

Visitó a menudo la tumba de Wollstonecraft, donde en teoría su padre le enseñaría a leer y donde llevaría a menudo sus propias lecturas. La muerte y los cementerios la acompañarían como algo natural pero nunca ligero a lo largo de toda su vida.

Cuando Mary tenía diez años se publicó Mounseer Nongtongpaw or The Discoveries of John Bull in a Trip to Paris, basado en una popular canción cómica de Charles Dibdin. Aunque actualmente la mayor parte de sus biógrafos sostienen que pertenece al poeta John Taylor, durante muchos años se pensó que había sido obra de la escritora. Algunos mantienen que ella desarrolló al menos el argumento. Sea como sea, lo que sí sabemos seguro es que a esa edad ya estaba envuelta en el mundo editorial de su padre y rodeada de muchos de los grandes intelectuales de su época.

Si tenéis curiosidad, la New York Public Library hizo una versión animada usando las ilustraciones de 1808. Si preferís leerlo vosotros y ver además las ilustraciones podéis hacer click aquí e ir a Wikisource.

A pesar de ser una familia con bastante fama y estabilidad social, esa situación no estaba extendida a sus finanzas. Sumado a la tensa relación con Clairmont, Shelley sería enviada con catorce años a Escocia. Aprovechó su estancia escribiendo, pero no se conservan sus obras.

Regresó dos años después (con dieciséis) y allí conoció a uno de los admiradores de su padre: Percy Bysshe Shelley. Con 21 años el poeta estaba casado pero era infeliz en su matrimonio. Apenas unos meses después de haberse conocido Mary se quedó embarazada. En esta tesitura y sin la bendición de su padre, los dos jóvenes huyeron al continente llevándose consigo a una de las hermanastras de Mary, una jovencísima Jane Clairmont que más tarde cambiaría su nombre a Claire. 

Durante los años que disfrutaron de los viajes europeos Mary siguió escribiendo y eso cristalizó en su primera publicación, llamada historia de un viaje de seis semanas.

De vuelta a Inglaterra dio a luz a una niña prematura que solo vivió doce días. Un año después, con 18/19 años (estamos en 1816) tuvo a su primer hijo varón, William. Apenas viviría dos años pues, en 1819, una epidemia de malaria en Roma acabaría con su vida y con la de su recién nacida, Clara. En la misma época, una de sus medio hermanas y la esposa de Percy se suicidaron.

Mi trabajo del verano ha terminado, Mary. Y regreso a ti, la casa de mi propio corazón; Como a su reina un Caballero Feérico, ganando premios brillantes para su cúpula encantada.

The Revolt of Islam. Dedicatoria (1818). Percy Bysshe Shelley

Aunque la convivencia entre los autores y los viajes y estancias como la de la villa Diodati llevaron a la escritura de Frankenstein durante estos años, como es lógico, Shelley se sumió en una profunda depresión. Pese a dar a luz a un niño que sí sobreviviría, Percy Florence, también sufrió un aborto. Tampoco ayudó a su estado de salud la muerte de su sobrina (hija de Claire y lord Byron) Allegra. 

Eventualmente Percy Shelley se enamoró de Jane Williams, una amiga de Mary. Aunque no parece que ella respondiese a sus avances, la relación entre los dos escritores quedaba así fracturada. El 8 de Julio de 1822, antes de cumplir los 30 años, el poeta falleció en un naufragio en el golfo de La Spezia.

Las informaciones obtenidas de un amigo de la pareja, el capitán Trelawney, son cuanto menos contradictorias. Sea como sea parece que el cuerpo de Percy apareció diez días después y, por prevención de plagas, fue incinerado en una playa italiana. Como era costumbre Shelley no acudió, pero Byron, el poeta Leigh Hunt y el propio Trelawney debieron estar presentes.

Según cuenta el capitán sobre la pira tuvo un fuego de inusitada virulencia. A él sobrevivieron algunos huesos, la mandíbula y el cráneo. Y, de manera, sorprendente, un corazón blanco.

La afirmación se encuentra entre el mito y la verdad. Algunos apuntan a un corazón calcificado por una tuberculosis temprana, otros a que lo confundieron por el hígado que estaría saturado de agua marina. Lo cierto es que no sabemos si sobrevivió algo y en ese caso qué parte del cuerpo sería.

Shelley jr. por Pellegrini

Sea como fuere el órgano terminaría en manos de la autora.

No soy una persona de opiniones porque siento las contra argumentaciones con mucha fuerza.

Los diarios de Mary Shelley

Mary Shelley estaba a un mes de cumplir los 25 años. Que sepamos ya había sufrido la muerte de tres hijos, aborto, la muerte de una hermana, la pérdida de una sobrina, había sido repudiada por su familia al irse con un casado y se había quedado viuda de un hombre que, como poco, durante lo peor de su depresión se había enamorado de otra mujer amiga suya. Además se enfrentaba a la no minúscula labor de criar a su hijo Percy y conseguir ingresos para ello.

Llena de sentimiento de culpa por la alienación de su matrimonio, cuando volvió a Inglaterra lo hizo con la pretensión de limpiar la imagen de su difunto marido difundiendo su vida y obra. No obstante, en principio, su única fuente de ingresos era un pequeño estipendio por parte de su suegro, Timothy Shelley. El padre de Percy amenazaba con dejarla sin fondos si sacaba una biografía de su hijo el radical

A partir de aquí, aunque aún tardaría años en llevar una vida estable económicamente, se dedicó a cumplir uno de sus grandes sueños: mantenerse con la escritura. Publicando como the author of Frankenstein para seguir la exigencia de Timothy de no usar nunca el apellido Shelley, escribió primero una novella a la que seguirían cinco novelas. Durante la escritura de el último hombre (1826), obra apocalíptica sobre el aislacionismo y la soledad, falleció Byron, a quien de manera clara dedicó uno de los personajes.

Extendí la Tierra al completo al completo como un mapa frente a mí. En ningún punto de su superficie podría poner el dedo y decir, aquí estaría seguro.

El último hombre. Mary Wollstonecraft Shelley

El último hombre es una obra perfecta al margen de Frankenstein para adentrarse en los pensamientos de la autora. En el prólogo asegura haber encontrado en 1818, cerca de Nápoles, unos manuscritos pertenecientes a la verdadera Sibila (una profetisa griega) y haberlos editado. 1818 fue el último año de una felicidad más o menos plena en la vida de Mary. Como ya se ha dicho, fue en el 19 cuando la plaga de malaria acabó con sus dos hijos.

En la novela es también una plaga el enemigo principal.  (Lo que queda de este párrafo es un spoiler/argumento de la novela). A lo largo de la historia, por unas causas u otras, personajes idealizados que representan a sus amigos van muriendo y con ellos, todos los demás humanos. Acaba en 2100 con una única  persona en representación de la autora.

También escribió relatos cortos, publicó en la Cabinet Cyclopedia y revisó y publicó la poesía de Percy. 

Aunque mantuvo su ideología liberal intentó amoldarse a las exigencias sociales en busca de aceptación, fama y, como ya se ha comentado, no perder el apoyo de su suegro.

Me aferré a mis hábitos violentos, pero la mitad los despreciaba. Continué mi guerra contra la civilización y aún así albergaba el deseo de pertenecer a ella.

El último hombre. Mary Wollstonecraft Shelley

Con la muerte de Timothy Shelley, Percy hijo heredó la fortuna familiar y así, en 1844, llegó un período de estabilidad financiera. No obstante la escritora fallecería solo siete años después a la edad de cincuenta y tres años. Sus últimos años los pasó muy enferma y se sospecha que cayó víctima de un tumor cerebral.

Entre las cosas de su madre encontraría su hijo Percy una caja. Allí estaba el poema Adonais, una elegía escrita por su padre al poeta John Keats y, envuelto en él, el supuesto corazón calcificado.

La pena hizo que la joven Primavera se volviera loca, y se desprendió de sus flores encendidas, como si se tratara del otoño o fueran hojas muertas.

Adonais XV. Percy Bysshe Shelly

FUENTES (todas están en inglés): 

The Norton Anthology of English Literature

Romantic Circles (web)

Marywshelley.com (web)

The History Girls (blog)

Mary Shelley: Romance and Reality (Emily W. Sunstein)

Horror’s Twin: Mary Shelley’s Monstruous Eve (Sandra M. Gilbert) (artículo)

Reseña: The Vampire Diaries. Serie de T.V. (2009-2017)

Voy a usar el nombre en inglés porque me niego a llamarla crónicas vampíricas. Para mí esas son y serán siempre las de Anne Rice. Espero que me perdonéis.

Empezamos.

The Vampire Diaries es una serie del canal estadounidense The CW que se estrenó en 2009, el año después del boom de la aparición cinematográfica de Crepúsculo. Como tantas otras historias de vampiros apareció para rellenar la demanda del mainstream con un marketing dirigido en especial a las chicas jóvenes. Su peculiaridad es que se basa en una saga de libros 18 años previa.

El espacio que pretendían ocupar era el de un producto para un público ligeramente mayor, con un empleo más explícito de la violencia y la crueldad, pero manteniendo los tópicos escolares y de personalidad que habían hecho a Crepúsculo tan popular.

La trama sigue la historia de dos hermanos vampiros llamados Damon y Stefan que, tras años de confrontaciones, vuelven a su pueblo natal y para sorpresa de nadie se enamoran de la misma chica, Elena, una adolescente huérfana.

Es una serie extraña.

Por un lado tiene unos personajes increíbles y por otro a unos personajes aburridos y odiosos como ellos solos. Otro día te salen con una trama y una mitología interesantísima, unos enemigos que ya quisieran otras series que tienen mayor consideración. Y de pronto los enemigos son ridículos, los guionistas parece que no se acuerdan de lo que ellos mismos habían escrito antes, todo es absurdo y nada tiene sentido.

Y, lo peor de todo. Tan pronto están tratando temas delicados e interesantes como te empiezan a salir banderas confederadas o no tienen la más remota idea de qué hacer con la única de sus protagonistas negra, Bonnie, que queda reducida la mayor parte del tiempo a un Deus Ex Machina bastante irritante. Un día te dan representación, al siguiente deciden acabar esa trama de la peor manera posible.

Todo lo que acabo de describir puede suceder, sin exagerar, en el mismo minuto.

Adentrarte en las ocho temporadas de The Vampire Diaries (171 episodios) es un paseo por lo mejor y lo peor de la ficción sobrenatural televisiva. Si habéis visto otras series de The CW como, por ejemplo, Sobrenatural, tiene más o menos sus mismos defectos y virtudes pero con menos sentido del ridículo. Marca de la casa.

En mi caso ha sido un flotador en tiempos convulsos y la he adorado incluso en sus malos momentos (que son legión). Ayuda muchísimo que, como buen culebrón, suela terminar los episodios con algún gancho y que no tenga prácticamente relleno. Todo avanza rápido y siempre tiene algo de espacio para el humor. He llorado, me he emocionado una barbaridad y me he involucrado muchísimo.

Aún así es difícil de recomendar.

Si tenéis necesidad de avisos de contenido, por si no ha quedado claro con lo anterior, esta serie los tiene todos. La violencia exagerada (física y psicológica) y el drama constante son sus rasgos definitorios. A veces es hilarante, a veces tiene tacto pero la mayor parte del tiempo, lo reconozco, está mal.

No pretendo que la ficción sea moralizante (aléjate de mí, Moratín) ni espero que los personajes sean bolas de luz y virtud. Y menos en una serie que tiene la violencia como uno de sus rasgos de identidad. El problema es la balanza de acción/reacción que sigue The Vampire Diaries.

Os pongo un ejemplo que no considero spoiler porque es una obviedad.

En la primera temporada Damon Salvatore, interpretado por un sobresaliente Ian Somerhalder, actúa como enemigo. Durante todos los capítulos sabes que en algún momento va a pasar al grupo protagonista porque la tensión sexual con Elena se masca en el ambiente y porque lo que de verdad importa en la serie es la relación con su hermano Stefan.

Pues bien. Durante el tiempo que dura como malo por excelencia Damon viola repetidas veces a una de las protagonistas. En este período ese personaje es tratado como una chica irritante y superficial. Cuando esto termina y Damon tiene un peso diferente los personajes que rodean a la chica actúan como si esto no hubiese sido tan terrible de manera constante.

Para más inri, la trama de ella (mi personaje favorito, de hecho) se basa en gran medida en que después ya no es la chica que se dejó hacer eso. Luego está muy bien construida y es increíble lo que hacen con ella pero el cómo y el por qué son de un mal gusto que se me quedó atragantadísimo.

A la vez siempre tienen algún personaje completamente en contra de lo sobrenatural, al que todo le parece malo, y que se me hace invariablemente insoportable. Quizá pretendían con ellos equilibrar lo anterior pero está muy mal hecho y los dos lados son muy desagradables.

Como decía arriba, mi problema no es con la violencia y la redención aunque este sea un tema complicado. Es la balanza de acción/reacción. Y estos personajes siempre a la contra de todo son insoportables porque sus reacciones no están en absoluto medidas por lo que está pasando. Su única personalidad es llevar la contraria y odiar cosas y personas.

Aún así, si os tengo que dar un único motivo para ver The Vampire Diaries, siempre van a ser los personajes. No todas las actuaciones están al mismo nivel, a veces se les nota que no les interesa en absoluto lo que están haciendo y hay cosas de guion que no podría decirlas con una interpretación espectacular ni el mejor de los actores. Pero en el conjunto el casting es excepcional y tienen tramas apasionantes.

Los creadores tienen un don para los monstruos.

Si yo hubiera tenido la oportunidad de hacer esta serie la habría hecho muy diferente, pero el esqueleto que tiene es magnífico y si buscáis una serie larga para engancharos, podéis y queréis ignorar todo lo anterior, os la recomiendo muchísimo.

En caso de que os abrume la cantidad de episodios os aviso de que en el momento en el que apareció su spin-off (los Originales) y sacaron de la serie a sus mejores personajes empieza a empeorar a velocidad de vértigo. Así que una vez pasada la cuarta temporada puede ser un buen momento para dejarla.

Si queréis echarle un ojo en España la tenéis junto a sus spin-offs (excepto dos muy cortitos llamados a Darker Truth y the Awakening) en HBO.

Reseña: Uzumaki (Junji Ito)

  • Autor: Junji Ito
  • Traducción: Marc Bernabé y Veronica Calafell
  • Fecha de publicación original: 1998-1999
  • Editorial: Planeta Cómic
  • Precio: 25€ (descatalogado)
  • Páginas: 656
  • ISBN: 9788491465843

¿QUÉ ES UZUMAKI?

Argumento: Kurouzu, un pequeño pueblo rodeado por la niebla en la costa de Japón, está maldito. Según Shûichi Saitô, el novio de la joven Kirie Goshima, su hogar está encantado, no por una persona, sino por un patrón: UZUMAKI, la espiral, el secreto hipnótico que da forma al mundo.

Cuando Mira Bai Winsby entrevistó a Ito en 2006 el autor japonés explicó este cómic como un intento de subvertir la visión positiva tópica de las espirales en la ficción japonesa ubicándolas en un ambiente Lovecraftiano.

Aunque siguiendo una trama única Uzumaki es en realidad una sucesión de historias cortas. La primera sobre todo puede considerarse autoconclusiva.

¿CÓMO ES UZUMAKI?

Como es un tomo gordo y la narración está fraccionada lo empecé pensando que le dedicaría aproximadamente una semana. Bueno. Lo terminé esa misma noche.

Leer este manga es meterte de lleno en una narrativa entre lo absurdo, lo terrorífico, un humor muy extraño e imágenes profundamente inquietantes.

Decir que una historia sobre un lugar en el que empiezan a aparecer espirales puede ser un manga de terror sobresaliente suena sin duda bastante extraño, pero a la vez creo que el concepto es bastante intrigante por si solo. La representación de este tipo de simbología va asociada a cosas como Fibonacci y caracolas, naturaleza evocadora, cabellos espesos y rizados, y por eso mismo resulta orgánico que llegue este género y lo retuerza.

Es prácticamente la vocación del terror y Junji Ito recoge muy bien el guante.

Al ser una temática tan común, además, le permite hacer todo tipo de guiños como este cielo en clara referencia a la obra de Van Gogh.

¿Y qué tipo de terror nos presenta el autor japonés?

Va a por lo inquietante, lo incómodo. Leyendo Uzumaki no os vais a asustar y tampoco vais a ver, en general, gore. El objetivo de Uzumaki, que ya decía al principio de la entrada que tiene vocación Lovecraftiana, es nadar en lo extraño. En imágenes que son representaciones retorcidas de tópicos opuestos.

Esto podéis verlo muy bien, por ejemplo, en la imagen que sirve de portada. Si se considera algo hermoso y deseable socialmente que las mujeres tengan el pelo largo y ondulado Ito nos da viñetas en las que el cabello está fuera de control.

Ese momento es también un buen pie para hablar de otra de las características principales de Uzumaki. Aunque a menudo es serio y de un dramatismo doloroso el tono varía de historia a historia e, incluso, de momento a momento. A veces es gracioso, a veces, como con el pelo, es tan ridículo que no sabes muy bien por dónde cogerlo y otras es inquietante, triste e incluso descorazonador.

En mi opinión una de sus mayores virtudes es que, incluso cuando no sabes si deberías reírte o no y tienes el ceño un poco fruncido, el impresionante apartado gráfico te regala unas imágenes que por lo menos a mí me van a acompañar siempre.

Os decía más arriba que Uzumaki no puede considerarse una historia gore aunque tenga alguna que otra escena que sí caería en esa categoría. Lo que sí tiene, y mucho, es ‘body horror’ o terror biológico. Es decir, uno de los aspectos en los que más se recrea es en manipular el físico humano para crear imágenes perturbadoras. Creo que este tipo de representación sale en todas las relatos que componen el tomo.

También tienen en común siempre la ubicación y la protagonista, a la que van rodeando secundarios recurrentes (como su novio) y otros que aparecen de manera variable.

Una de las cosas que más ha llamado la atención de Uzumaki, por lo que he leído en otras reseñas, es que la gente no se vaya de Kurouzu y que no reaccionen más a los eventos que se van sucediendo. A mí es un aspecto que me ha encantado, de mis cosas favoritas de la historia.

Con honestidad os digo que, en mi experiencia, una gran parte de las veces es la manera en la que reaccionamos como sociedad a las cosas. Poniendo mala cara pero sin hacer nada. Vivimos rodeados de delitos de odio y cosas perturbadoras que no detienen nuestras vidas. Solo un porcentaje pequeño de las cosas terroríficas a nuestro alrededor tiene espacio en las noticias y en la indignación colectiva. De una noticia impactante pasamos en segundos a otra noticia impactante.

Kurouzu está sumido en el mismo ritmo entre adormilado y frenético en el que se mueve la humanidad. Esto se acentúa de manera especial entre familias y comunidades que se conocen desde hace mucho tiempo y creo que es un acierto que tenga un papel tan predominante en la historia.

Además va acompañado de un tratamiento de la obsesión en distintas maneras que se refleja perfectamente en el dibujo y es espectacular.

El fallo que sí que le reconozco a Uzumaki es que, a medida que avanza la trama, parece que se le va yendo de las manos. Me gusta mucho cómo crece la mitología y cómo va empeorando la situación mientras las explicaciones son más bien vagas, pero sí es cierto que el ritmo va decayendo y que algunas partes del final no están a la altura.

¿PARA QUIÉN ES UZUMAKI?

Si os gusta el terror inquietante, las escenas impactantes y no lo vais a pasar mal con momentos marcadamente desagradables lanzaos de cabeza. No obstante no os lo recomiendo si no estáis acostumbrados a leer manga.

En la ficha del principio os hago notar que está descatalogado. Aún así no es muy difícil de encontrar.

Puntuación: 5 de 5.

Reseña: fragmentos del mal (Junji Ito)

  • Autor: Junji Ito
  • Fecha de publicación original: 2014
  • Editorial: ECC
  • Traducción: Olinda Cordukes Salleras
  • Precio: 17,95 €
  • Páginas: 224
  • ISBN: 978-84-17960-68-1

¿QUÉ ES FRAGMENTOS DEL MAL?

Es una compilación de ocho relatos cortos de terror escritos y dibujados por Junji Ito. Comprende:

  1. Futón
  2. Espectros de madera
  3. Tomio y el jersey rojo de cuello alto
  4. Una separación lenta
  5. Miss disección
  6. El ave negra
  7. Magami Nanasuke
  8. La mujer que susurra

¿CÓMO ES FRAGMENTOS DEL MAL?

Creo que lo que define al terror como género es la sensación de inquietud, el malestar en determinadas partes del cuerpo, una sensación incómoda similar a tener insectos recorriéndote la piel. No digo nada nuevo al escribir que Junji Ito es un maestro creando estas emociones en el lector.

El epílogo comenta que, según su editor al leer el primer relato, después de un tiempo navegando en otros géneros había perdido mano en el que le ha hecho famoso. A mí me parece una buena compilación, sólida. Como poco entretenida.

En los principios de las historias encontramos un dibujo poco recargado que, fiel al estilo del autor japonés, va ganando en líneas según las páginas se llenan de imágenes perturbadoras y el status quo queda roto. Me gusta muchísimo el estilo de Ito, sus pieles de apariencia porcelanosa que van dando paso al horror.

Las ocho historias son muy cortitas así que no tengo mucho que deciros que no sea spoiler. De todas formas me gustaría destacar algunas cosas.

Magami Nanasuke me parece de muy mal gusto. Incomodar y cruzar líneas es la razón de ser del terror pero hay cosas que no son inquietantes, son simplemente absurdas y tiene algunas frases que podría haberse ahorrado perfectamente. En especial porque esta historia pretende ser más cómica que otra cosa.

Este relato, dando la vuelta al Misery de Stephen King, es el encuentro entre una fan y su escritora favorita que resulta ser trans. Obviamente a partir de aquí hay muchas más cosas pero sin hacer spoilers esto es lo relevante.

La colección se publicó en la revista Nemuki, especializada en historias de terror dirigidas a un público femenino. Con esto en mano podemos deducir que Magami Nanasuke es una parodia de sí mismo que es, de hecho, un giro muy interesante. Pero en realidad no quita para nada el mal sabor de boca.

Quitando esto, como decía, me parece un buen tomo.

Curiosamente me gustan bastante sus personajes femeninos, en especial sus monstruos, las dinámicas que tienen con los masculinos y las resoluciones consistentemente desagradables.

Mis favoritos han sido Tomio y el jersey rojo de cuello alto y la mujer que susurra, pero excepto con el arriba mencionado lo he pasado bien con todos.

Sobre la edición lo de siempre con estas publicaciones de Ito. Me gusta la traducción, me parecen cómodas de leer pero tienen un precio solo accesible a lectores con grandes sueldos o que decidan sacrificar una gran parte de su presupuesto en un único manga cortísimo. Además, igual que Frankenstein, Fragmentos del Mal tuvo una edición hace apenas cuatro años con un precio mucho más razonable. De nuevo yo he podido sacarlo de la biblioteca, si tenéis una cerca os recomiendo que miréis por si acaso.

¿PARA QUIÉN ES FRAGMENTOS DEL MAL?

Amantes de lo inquietante e incómodo y seguidores de Junji Ito. No sé si es el mejor sitio para empezar con este autor, desde luego no es su trabajo más destacable, pero como son historias muy cortas se hace muy accesible.

Aviso de contenido para crueldad animal, violencia explícita y transfobia.

Reseña: Frankenstein (Junji Ito)

  • Autor: Junji Ito
  • Fecha de publicación original: 1994
  • Editorial: ECC
  • Traducción: Noemí Cuevas Rebollo
  • Precio: 16,95 €
  • Páginas: 192
  • ISBN: 978-84-18293-91-7

No soy una experta en Junji Ito ni mucho menos, pero he leído lo suficiente del autor como para que ver una adaptación suya de Fankenstein me despertase una curiosidad inmensa. Su estilo de dibujo, manejo del tiempo narrativo y don para lo inquietante le daban para mí un punto de partida perfecto para adentrarse en el mundo de Shelley.

No me ha decepcionado.

Como adaptación es muy fiel. Es muy curioso porque, a pesar de ello, el conjunto se percibe con un significado con matices diferentes. Si la novela original centra su mensaje en los límites de la ciencia, la obsesión, la maternidad y cómo la sociedad nos moldea según lo que percibe de nosotros, en la versión de Ito la balanza se inclina ligeramente hacia una historia sobre cómo ciertos conocimientos y situaciones quedan asociados a las malas acciones.

Los personajes con menos conocimientos, como Elizabeth o su hermano William, obran siempre con virtud. Pero aquellos que se cruzan con la criatura, instantáneamente, cambian el curso de sus acciones. No voy a hacer spoilers pero todo esto se basa en el único cambio algo más sustancial que el autor japonés propone y que se enmarca ya en la tanda final del cómic.

En el apartado artístico también saca una gran nota. En una adaptación de Frankenstein la imagen del monstruo siempre va a ser fundamental e Ito se luce.

Su diseño está cargado de líneas, las cicatrices y las vendas, que consigue que parezcan dolorosas. Por muy inquietante y desagradable que sea, por muchas cosas malas que haga, gracias a ese sufrimiento evidente consigue a la vez darle la empatía necesaria que necesita para funcionar.

Si esta sensación de sufrimiento perpetuo es lo que más le humaniza por el otro lado tenemos lo que visualmente más lo convierte en un monstruo. Tiene, por ejemplo, el juego de tamaños, en el que Ito se sostiene para ridiculizar la idea de que Victor pueda ser un dios por el hecho de haber creado vida. Los ojos, siempre cubiertos por una sustancia que parece algo gelatinosa, son quizá el aspecto más original y desde luego el menos humano. Es el detalle que la convierte en una criatura que parece sacada de una pesadilla del protagonista.

En la parte negativa está la edición. No ha influido mi nota pero aún así quería hablar de este tema. Si bien la traducción me ha gustado y el tamaño y formato son muy cómodos de leer, no veo como recomendar que os gastéis 16,95 € en un manga de 192 páginas.

No tengo ni la más remota idea de cuánto cuesta imprimir, de cuánto necesitan conseguir en ventas para compensar el coste de las licencias ni conozco de primera mano el trabajo editorial. Lo que sé es que este mismo cómic (asumo que en una edición con un tamaño ligeramente inferior) costaba, hace solo cuatro años, diez euros menos. Publicado por la misma editorial.

En resumen, no sé si es un precio justo o no para ellos, ni entiendo qué ha pasado en este período de tiempo. Lo que sé es que para la mayor parte de lectores que conozco es un coste inasumible.

Si tenéis el dinero o si podéis sacarlo de la biblioteca (como en mi caso) y tenéis ganas de un buen cómic de terror o de una gran adaptación de Frankenstein os lo recomiendo mucho. Si no ya es más difícil decir que os lancéis a por él.

Puntuación: 4 de 5.

El hombre león de Hohlenstein-Stadel

  • Prehistoria
  • Arte mueble
  • Período: Paleolítico superior. Auriñaciense
  • Cronología: 40.000/35.000BP
  • Soporte: marfil
  • Técnica: tallado

Que yo sepa el hombre león de Hohlenstein-Stadel es la representación de un ser imaginario más antigua que conservamos. Aunque solo tenemos teorías sobre las simbologías prehistóricas es obvio que se trata de una escultura con cuerpo humanoide y una cabeza de león, algo que no existe ni ha existido.

Con una altura de 31’1cm, esta figurita fue tallada de un colmillo de mamut con un extremo hueco, el lado en el que se hicieron las piernas y uno de los motivos por los que debieron hacerse separadas. El resto, con los brazos pegados al cuerpo y la posición estática, corresponderían al resto de la forma del colmillo.

Según la web del museo que lo alberga (el Ulmer, en una ciudad alemana llamada Ulm) el lado izquierdo parece haber sido tallado con un mayor cuidado y se pueden distinguir en él algunas incisiones decorativas como, por ejemplo, sobre la oreja.

En caso de que os estéis preguntando si es un león o una leona ante la falta de melena os diré dos cosas. La primera es que representa a un león de las cavernas, que no tenían esas cabelleras, y, la segunda que es un tema del que se ha debatido bastante y cuyas principales teorías han ido cambiando a lo largo del tiempo. Ahora mismo la más aceptada es que, basándose en la placa triangular entre las piernas, falte una pieza de representación fálica. Por otro lado, como decía al principio, quién sabe qué pensaban en la prehistoria sobre todo esto.

Si os habéis fijado en la pequeña ficha que encabeza la entrada habréis visto que la datación ocupa un período muy amplio, del 40.000 al 35.000 BP. BP o AP son siglas para before present/antes del presente, la medida de tiempo que se usó para homogeneizar entre los calendarios las dataciones por radiocarbono. Para el calendario gregoriano marca el año 1950 d.C. Así quedaría, por ejemplo, que esta podría ser una pieza realizada 40.000 años antes de 1950. Hay bastante más a este tema, pero no es el tópico de la entrada y no voy a entretenerme más en esto.

Lo importante es que es difícil llegar con exactitud a saber la fecha de fabricación y hay un abanico amplísimo. Para el león obtenemos este estimado, de nuevo según el Ulmer, de que esa es la longevidad de la capa en la que se hallaron los restos en conjunto.

Observando la foto queda bastante claro el estado fragmentado de la figura. Cuando Otto Völzing y Robert Wetzel la encontraron el 25 de agosto de 1939 era simplemente un grupo de pedazos del que no podía sospecharse la figura que escondían. El inicio de la segunda guerra mundial apenas unos días después paralizaría la investigación, quedando los restos del león en una colección de cajas de cartón en espera de tiempos más calmados.

Su momento llega en 1969 cuando Joachim Hahn, encargado de hacer inventario de la colección, se ve alertado por las marcas de tallado en las piezas de marfil y comienza el rompecabezas con unos amigos.

Desde ese momento en adelante la búsqueda, recuperación y reordenación han seguido avanzando hasta que de la mano de Nicole Ebinger-Rist, en 2013, llegó la versión que podemos observar en la actualidad, compuesta de casi 300 fragmentos.

En el apartado simbólico, aunque no podemos saber nada seguro, sí que podemos aventurar algunas cosas. Para empezar el hombre león estaba situado en un área de la cueva de Stadel similar a una cámara y acompañado de otros objetos notables. En el conjunto se observan, además, otras piezas que podrían corresponder a híbridos pero el estado de conservación pone difícil saberlo. Por ubicación, la cueva en la que fue encontrada no era un buen sitio para vivir y podría representar más un lugar de reunión ocasional, indicado por lo tanto, quizá, como sitio de culto.

Desde luego según las categorías de clasificación del arte mueble de Leroi-Gourhan, un famoso especialista en prehistoria y antropología, esta sería parte de los objetos religiosos.

Fuese cual fuese su uso asumimos que debió tener cierto valor social aunque solo sea porque intentar replicarla, en un experimento llamado hombre león 2.0, resultó ser un trabajo que llevó 360 horas. El vídeo está en alemán con subtítulos en inglés:

Este tipo de representaciones, seres híbridos mitad animal, mitad humano, reciben el nombre de teriántropos. La variante león/felino humanoide es, con diferencia, una de las más comunes y ha plagado la historia de la humanidad desde las religiones a los mundos de fantasía con gran popularidad.

A diferencia de otras entradas de la sección hacia la ficción contemporánea donde primero hago una explicación y luego lo comparo a lo que tenemos hoy en día, esta vez os voy a dejar con la lista de TV Tropes, muy completa aunque en inglés, de este tipo de seres en diversos medios. El motivo principal es que, aunque sea un tema al que hemos vuelto millones de veces, me resulta imposible trazar cuál sería la influencia concreta de esta figura. Que la idea de los teriántropos nos ha acompañado desde entonces y con ella también la imaginación de lo fantástico es a lo único a lo que puedo aspirar con esta entrada.

Aunque la mayor parte de la información está en alemán os recomiendo encarecidamente que echéis un ojo a la web del museo Ulm, que tiene bastantes fotografías y es fascinante.

FUENTES

Reseña: Pantera (Brecht Evens)

Autor: Brecht Evens
Editorial: Astiberri
Fecha de publicación original: 2018
Precio: 25€
Páginas: 128
ISBN: 978-84-16880-56-0
Traducción: Maria Rossich

Me gusta dividir las reseñas en tres secciones (qué es, cómo es, a quién puede gustarle) pero es un formato muy poco indicado para explicar esta obra. En realidad cualquiera lo es. Hablar de Pantera es una necesidad y a la vez una tarea casi imposible, en especial si intentas dedicar el texto a alguien que aún no lo ha tenido en sus manos.

Es un tebeo muy corto que se beneficia del desconocimiento absoluto del lector y a la vez es uno de los trabajos que he encontrado con más necesidad de aviso de contenido. En resumen, no le puedo recomendar Pantera a nadie sin destripársela entera pero es un trabajo sobresaliente que merece mucho la pena.

A partir de aquí va el spoiler del argumento principal, que seguiré mencionando hasta el final del texto.


Pantera es una historia sobre los abusos en la infancia.

Si miráis las biografías de varios de los grandes padres de la ficción infantil habréis visto la sombra de la pederastia que vuela sobre ellos. Esta historia tira de este hilo y lo hace muy bien.

Cristina, la protagonista, es una niña pequeña que vive con su padre. Su madre no está y pocas escenas después (el libro no tiene viñetas como tales) vemos cómo va aumentando ese aislamiento, remarcado además por lo persistente del mismo escenario que es la casa y, en especial, la habitación de la niña.

Sabemos que sale, que hay cosas que pasan fuera de cámara, que los días y las noches se suceden, pero el ambiente es invariable. En este contexto aparece la misteriosa Pantera, una suerte de amigo imaginario capaz de hacer cualquier cosa y de contar cualquier mentira para ganarse la confianza de Cristinita. Su principal reclamo son cuentos de un mundo extraño, allí él es príncipe y todo sucede de acuerdo a los deseos de la niña. Nada es una verdad inamovible si eso puedo disgustarla.

Como podéis ver, tanto la portada como el interior hacen gala de un arte impresionante, colorido y llamativo. Donde ningún trozo es igual que el anterior y la Pantera puede ser cualquier cosa según convenga. Esto es lo que Cristina absorbe de su nuevo amigo, no solo la compañía, también el cambio, la exaltación, el deseo de ser especial y querido. El cómic sigue al dedillo el proceso estándar de una Alicia en el País de las Maravillas pero el elemento siniestro y perturbador, la sensación de que algo no es como debería, sigue creciendo a medida que avanzas la lectura.

Una de sus particularidades es como decía esa especie de encierro. Cristina nunca puede viajar a Panterlandia porque Panterlandia, por supuesto, no existe. Es un cuento, un deseo. Así que su habitación, en su mente, empieza a convertirse en el lugar. Se mimetiza con la pantera. Esto es uno de los toques maestros de la historia porque al final de Alicia o de Peter Pan los protagonistas vuelven a casa y comienza el rito de paso hacia la edad adulta. Este nunca puede ser el caso de Cristina, no tiene ningún sitio al que volver y avanzar. Ya está en el lugar donde debería sentirse más segura del universo.

De verdad no creo que pueda hacer justicia a lo bien narrado que está Pantera y lo espectacular de su apartado gráfico. Es desagradable hasta la nausea y por momentos te pone los pelos de punta, dejándote un nudo en la garganta y una desazón dolorosa pero merece la pena. Es algo de lo que como sociedad tenemos que hablar y aquí está muy bien hecho, redondo en todos sus aspectos.

La edición también está a la altura. La traducción no te saca nunca del texto y no puedo ni imaginarme cómo tuvo que ser la maquetación de un tebeo tan particular.

No tengo ninguna queja excepto porque el mundo a menudo es un lugar horrible.

Reseña: Catarsis (Moto Hagio)

Autora: Moto Hagio
Título original: Hanshin Tanpen Kessakushu
Editorial: Tomodomo
Traducción: Ana María Caro
Precio: 16€
Páginas: 448
ISBN: 978-84-16188-63-5

¿QUÉ ES CATARSIS?

Doce historias cortas, creadas entre 1971 y 1994, que viajan a través de géneros y estilos diversos manteniendo siempre una estética preciosa y un tono melancólico, triste o directamente perturbador.

Si queréis saber un poco más de la autora escribí sobre ella en la entrada sobre el clan de los Poe. En resumen es una de las madres del manga, una diosa del arte y parte del llamado grupo del 24.

Creo que no existe la antología perfecta. Siempre hay relatos mucho mejores que otros y a menudo es un formato pesado de leer. Desde luego no es mi favorito. Aún así Catarsis tiene un nivel muy alto y bastante homogéneo al que favorece además el orden en el que están colocadas las historias.

Como esto es una página de fantasía, ciencia ficción y terror aquí solo hablaré de las que pueden ser incluidas en estos géneros.

Para terminar esta sección, soy consciente de la baja calidad de la imagen de portada. Esto es así porque la web de Tomodomo no la tiene subida para reseñas y porque las partes que se ven grises en persona son de un plateado brillante, mucho más bonita de lo que la hace parecer esa fotografía. El resto de ilustraciones que acompañan la entrada tampoco tienen la calidad suficiente por una mezcla entre lo mal que se me da hacer fotos y el tamaño del tomo, que, como dato tonto, hizo que me doliese mucho el dedo gordo con el que sostenía las páginas leídas.

¿CÓMO ES CATARSIS?

Precioso, el estilo de Moto Hagio es dulce y estilizado, parece que puedes percibir las ráfagas de viento que mueven el pelo de sus personajes. Además es variable, se ajusta a la narración, y en un solo tomo puedes pasar por muchos tipos de dibujo diferentes. Lo que sí tienen todos en común es que sirven de contrapunto a historias oscuras, algunas con finales muy dramáticos, y en especial con mucha melancolía.

Moto Hagio explora, por encima de todo, la sensación de no encajar en la sociedad y la soledad que esto produce, así como la pérdida y el vacío consecuente. Todas las historias, incluso las que terminan bien, tienen un sabor agridulce y una sensación de mundo atascado que sigue moviéndose pese a ti.

MITAD. Publicado en 1984.

La primera historia es un relato de terror sin elementos sobrenaturales. Cuenta la vida de dos hermanas monovulares unidas por la cadera llamadas Yudy y Yucy. Mientras Yudy es muy inteligente y sufre una delgadez extrema y pérdida de cabello, Yudy tiene la belleza de un proverbial angelito y dificultades de aprendizaje.

Puntuación: 4.5 de 5.

LA NIÑA IGUANA. Publicado en 1991

La señora Aoshima tiene una hija con aspecto de iguana, pero solo ella parece darse cuenta.

Mi favorito. Es raro, perturbador, triste, tierno y en algún que otro momento muy gracioso. Incluso si solo fuese por este relato merecería la pena el conjunto entero.

Puntuación: 5 de 5.

LAS PASTILLAS DE IR A LA ESCUELA. Publicado en 1994.

Katsumi es un estudiante que, de la noche a la mañana, empieza a ver una realidad completamente deformada. La única excepción es una compañera de clase apellidada Nakagawa.

La más delirante de todas las historias, ciencia ficción pura. Como si te tomases unas píldoras tú y empezases fuerte, viendo en la primera viñeta como el padre es un procesador de texto y la madre un hervidor eléctrico.

Puntuación: 3.5 de 5.

EL FALSO REY. Publicado en 1984.

Narra el viaje de Eyika y de un vagabundo rechazado por la sociedad que termina acompañándole.

A nivel de trama no es de mis favoritas pero a la vez creo que es de las más llamativas. Por una parte es muy predecible y, como es muy pausada, no te deja con al nariz pegada al libro. No obstante, aunque no sorprenda, una parte del giro final me ha parecido muy satisfactoria. Además el dibujo es una maravilla, el estilo que usa aquí Moto Hagio es bastante diferente al resto y le pega a las mil maravillas.

Puntuación: 3.5 de 5.

EL INVERNADERO. Publicado en 1975. Idea original de Ikumi Ikeda.

Joschafat y L’ange se convierten en hermanos tras la boda de sus padres y, aunque han compartido escuela, se conocen veraneando en la casa de campo familiar. Mientras su amistad avanza descubren un invernadero abandonado al otro lado de un río.

Creo que esta es la historia más difícil de comentar. El estilo, tanto en dibujo como en trama, se parece mucho a el clan de los Poe. Es precioso. Lo que pasa es que, al menos para mí, es una historia muy muy desagradable de leer. Joschafat es un personaje asqueroso y hay una parte de la historia que, bueno. No os quiero spoilear pero de verdad me dejó con muy mal cuerpo y molesta.

MARINE. Publicado en 1977.

La madre de Abe está muy enferma lo que hace que, pese a su corta edad, tenga que trabajar. Un día, volviendo a su casa e intentando comprar medicina, se encuentra a una joven muy hermosa que le regala un pendiente.

Marine es, para mi gusto, demasiado larga. Interesante, entretenida, pero con personajes muy irritantes en especial según van creciendo. Y esta historia sin que los personajes te cautiven la verdad es que no termina de funcionar. Por otro lado de pronto empieza a tratar bastante sobre tenis y es un giro muy extraño.

Puntuación: 2.5 de 5.

EL NIÑO QUE VOLVÍA A CASA. Publicado en 1998.

Cuenta la historia de una familia tras la pérdida de un niño en este estilo slice of life japonés con pequeños toques de ciencia ficción bastante clásico. No se puede decir más, es todo spoiler. Es preciosa, muy íntima, triste y cautivadora. Me ha tocado tanto la fibra sensible que me ha hecho llorar.

Puntuación: 5 de 5.

¿PARA QUIÉN ES CATARSIS?

Creo que esta es la sección de recomendaciones más difícil que he escrito y es por la cantidad de estilos que se reúnen en este tomo. En general supongo que vais a disfrutar esta compilación si os gustas las historias cotidianas pero con giros oscuros que exploran el lado más oscuro de la gente.