La Bicha de Bazalote

  • Foto de Santiago Relanzón para el MAN
  • Protohistoria
  • Cultura Ibérica
  • Cronología: 525 a.C/476 a.C.
  • Técnica: esculpido
  • Material: caliza

La Bicha de Bazalote es una escultura de un toro androcéfalo, es decir un híbrido de animal con antropomorfo. La cabeza está erguida y prestando atención en contraste al cuerpo que reposa sobre las cuatro patas. Lo que desde esta perspectiva parece un caparazón de tortuga en el trasero es el círculo que hace la cola y puede verse mejor en esta otra foto del arqueológico de Madrid.

© Ministerio de Cultura y Deporte

Según el mismo museo está realizada en bulto redondo en la mitad delantera y alto relieve en la posterior, con la cabeza esculpida en un bloque distinto al del cuerpo. La cabeza estaba coronada por unos cuernos que, desgraciadamente, no se conservan.

Aunque la zona donde se encontró no permitió darle un contexto (A. Engel, 1892, p.196) suponemos, en base a otras construcciones como Pozo Moro, que debía formar parte de un recinto funerario y que cumpliría una función protectora. Como poco, por la forma (la parte de atrás no está tallada y, de nuevo, podéis verlo en las fotos que pone a disposición pública el arqueológico) sabemos seguro que debía formar parte de algún tipo de edificación.

En el terreno de las influencias tiene una clara apariencia griega pero también orientalizada. Bazalote fue una zona de paso en una importante vía de transporte así que resulta obvio pensar que en el lugar caerían todo tipo de mezclas. En torno al área de Albacete han podido encontrarse más restos de criaturas fantásticas y monstruosas, seres híbridos en general, como las esfinges gemelas de El Salobral o la esfinge de Haches, quizá la más parecida.

Según A. García Bellido estaríamos ante una personificación de Aqueloo, dios del río con el mismo nombre, uno de los más largos de Grecia. Además de ser considerado como el más importante entre sus hermanos fue conocido por luchar (y perder) contra Hércules y por ser padre de las sirenas junto a una de las Musas.

Las imágenes que mezclan rasgos humanoides y toros han sido bastante populares a lo largo de la historia y en lugares muy diversos del mundo. Quizá los más famosos han sido los Lamassu mesopotámicos y, a la inversa, con cabeza de toro y cuerpo humano, el minotauro.

Quizá estos pueden parecer bastante diferentes de nuestra Bicha pero el Louvre, por ejemplo, tiene varias figurillas mesopotámicas que guardan una gran semejanza.

Estas pequeñas figuras neo-sumerias datan, según se puede ver en la web del museo, entre el 2120 y el 2000 a.C.

Avanzando los años las imágenes antropomórficas han tenido una mayor tendencia hacia el cuerpo humano con cabeza de animal que a la inversa. Esto tiene probablemente mucho que ver con la llamada teoría del valle inquietante, que sugiere que cuando intentamos replicar imágenes humanoides en diferentes medios producen rechazo cuando se acercan demasiado a la apariencia humana.

Tanto es así que no conozco ninguna ninguna representación actual con cuerpo de toro y cabeza de humano. Creo que esto es muy interesante por sí mismo al hablar de la evolución de los géneros especulativos, ver cómo ha avanzado la imaginación humana en lo fantástico y percibir qué cosas podemos admirar en esta escultura pero que serían muy difícil de visualizar si una novela decidiese usarlas dándoles vida.

Si queréis leer más entradas en las que hablo de la evolución hacia la actualidad en fantasía, ciencia ficción y terror podéis encontrarlas aquí, en la sección hacia la ficción contemporánea.

FUENTES

«El Hechicero» de la cueva de Trois-Frères

  • Prehistoria
  • Arte rupestre
  • Cueva de Trois-Frères
  • Período: Paleolítico superior. Magdaleniense.
  • Cronología: 16.000/10.000BP

Como os podéis imaginar la imagen superior corresponde a un calco, obra de H. Breuil. Creo que la imagen de abajo, aunque parece tener la cabeza en una posición diferente, es la original. Desde luego es la que aparece en la página web del conjunto de cuevas donde se encuentra. Lamentablemente la calidad de las imágenes es baja, pasan en un carrusel con etiquetas escuetas y la información es escasa.

Aún así he encontrado en una web llamada la brújula verde que, al parecer, existe un debate sobre la exactitud del calco de Breuil.

El hechicero o chamán danzante es una figura de arte rupestre que se encontró en Francia, en la región de Ariège (Occitania). La zona, conocida como las cavernas de Volp, tiene tres grutas y esta imagen apareció en la llamada Trois-Frères en honor a los tres hermanos, hijos del conde Bégouën, que la descubrieron.

Es un espacio de acceso complicado, a más de 400m de la entrada, y el hechicero aparece a 3m de altura por encima del resto de figuras. Aunque quizá no se aprecia en la foto de la cueva, la imagen, además de tener tinta negra, estaba tallada sobre la roca (de ahí que pueda hacerse un calco tan nítido).

Este híbrido es una mezcla bastante curiosa. Representa una figura antropomorfa en elementos como las manos y los pies, zona trasera de oso, cola de caballo, orejas y cuernos de ciervo, barba de bisonte y ojos de búho según nos detallan en la web de Ekain. Destaca el realismo que exhiben todos los componentes, tanto humanos como animales, que la conforman. Es una representación muy cohesionada. También es, sin duda, muy llamativa la pose y la sensación de movimiento.

Como en más o menos todo lo que atañe a la prehistoria no hay un consenso absoluto sobre su significado e intencionalidad. Se ha teorizado que fuesen personas disfrazadas, chamanes en trance, el producto de una alucinación o dioses de los animales.

Por su ubicación en la cueva, mencionada más arriba, sabemos que probablemente no se encontraba en un área donde se realizasen actividades cotidianas. Esto se interpreta por lo tanto como un lugar, quizá, sacralizado, subrayando la importancia del arte que representaban dentro.

Aunque también hay alguna muestra de estos híbridos antropomorfos en el arte rupestre en la Península Ibérica (como el espectacular hombre bisonte de la cueva de El Castillo) son típicos, sobre todo, de Francia. De hecho este ni siquiera es el único ejemplo de este tipo de representación en la misma cueva, que tiene también un hombre bisonte. No quiero decir con esto ni mucho menos que sea un tipo de figuración común. De hecho según las estimaciones del historiador Leroi-Gourhan los híbridos, seres fantásticos, aves y peces todos juntos no llegarían ni a un 1% del total de las representaciones que conservamos.

Como diseño es bastante único y peculiar pero, a la vez, es bastante obvio que hemos seguido utilizando este tipo de imágenes híbridas para crear a personajes (también deidades) con una conexión especial con el mundo natural. La barba, que el Ekain aclara es de bisonte, es uno de los símbolos de sabiduría más típicos hoy en día. Significase lo que significase entonces sabemos que, por ejemplo, son elementos de los magos de el señor de los anillos. Estos seres sabios tienen todos, de una manera o de otra, una conexión especial con la naturaleza.

Los elementos como la cornamenta son también clásicos en la representación de druidas. Por ejemplo, en este link podéis ver uno de los diseños de la tercera edición de dungeons and dragons.

En resumen, aunque al final del día no podemos tener más que conjeturas sobre su significado original, sí que podemos apreciar cómo hemos ido evolucionando sin desviarnos tanto de la representación de la magia que aúna naturaleza y humanos.

FUENTES

  • Viñas‐Vallverdú, Ramón & Martinez, Roberto. (2001). Imágenes antropo-zoomorfas del postpaleolítico castellonense. Quaderns de prehistòria i arqueologia de Castelló, ISSN 1137-0793, Nº. 22, 2001, pags. 365-392.
  • Cavernes du Volp
  • Ekain
  • Menéndez, M., Más, M. y Mingo, A. 2009: El Arte en la Prehistoria. UNED. Madrid.