Reseña: La Reina de los Condenados (Anne Rice)

“The music as always had a dark sweet luster, but it was more than ever like an endless beginning – a theme ever building to a climax which would never come.”

Y vamos con la tercera novela en las Crónicas Vampíricas de Anne Rice. De dos historias en primera persona saltamos a una novela con múltiples puntos de vista y que tiene el propósito de adentrarse en la mitología que hasta ahora había sido apenas una sombra de trasfondo en la saga.

Es, además, una continuación directa de Lestat el Vampiro. Aunque se puede leer sin más en este caso la verdad es que no lo recomendaría. Creo que las cosas más positivas que tiene es muy difícil que puedan disfrutarse sin más contexto y sin un cariño previo hacia algunos personajes. No obstante, si vuestra única preocupación es si se entiende o no, diría que sí es accesible.

Lo que Rice nos plantea esta vez es un viaje hacia el por qué de los vampiros, explicando por fin más de los reyes Akasha y Enkil. Introducirá una organización que estudia lo sobrenatural llamada Talamasca y la historia de dos gemelas. Todo esto, claro, sin dejar de lado a Lestat y qué pasa después de su concierto de rock.

Pasando a mi opinión de la Reina de los Condenados, este es el libro que menos me ha gustado de esto que voy a llamar una primera trilogía en la saga.

And I’m as far from salvation now as I could ever get

Anne Rice se va muchísimo por las ramas desde su primera novela. Pero lo que en Entrevista y Lestat abracé por su decadencia, lirismo y personajes excelentes aquí me ha pesado. Mi problema principal está en escenas y personajes que no aportan nada a lo que siento necesitaba ser una historia mucho más ágil y contenida. Hay demasiados puntos de vista y un camino demasiado largo hasta llegar a las conclusiones y los momentos de verdad interesantes.

A eso se le suma que las respuestas finales a los misterios, para mi gusto, no están en absoluto a la altura. Lo que tiene que ver con Akasha por ejemplo me parece un despropósito de principio a fin. No es de ayuda tampoco una tendencia a la explicación de cosas que podían haber sido más sutiles, menos masticadas.

Pese a todo esto lo cierto es que los misterios los introduce muy bien. Creo que esta vez Rice supo ser inquietante de una manera diferente y que muchas de las ideas que tenía eran muy buenas aunque yo no disfrute nada de su ejecución. Sobre todo creo que es agradable ver a muchos vampiros diferentes y sus horripilantes personalidades desplegadas en conjunto, enfrentándose a la proverbial soledad que acompaña en teoría a la vida eterna.

Al final, de manera independiente al estilo de Rice y algunas otras cosillas por ahí que detesto, sus personajes son de una complejidad y crueldad deliciosas para absorber en ficción.

And I want so much to amuse you, to enthrall you, to make you forgive me everything.

  • Autora: Anne Rice
  • Traducción: Carles Llorach Freixes
  • Título original: The Queen of the Damned
  • Género: terror. Vampiros.
  • Año de publicación original: 1988
  • ISBN: 978-8490707685
  • Páginas: 656 
  • Precio: 9’95
  • Colección: Crónicas vampíricas (3/12)

Puntuación: 2 de 5.

Otras reseñas de la misma saga:

  1. Entrevista con el vampiro 1/12
  2. Lestat el vampiro 2/12

Mis libros favoritos de terror y misterio

¡Otoño! Septiembre da el pistoletazo de salida a la spooky season, mi periodo favorito del año. Otra de las cosas que más me gusta es bucear en las listas de gustos y recomendaciones de otras personas así que he decidido unir ambas pasiones y, por qué no, escribir una propia.

Sin ningún orden en particular, vamos a ello:

1.El papel amarillo (también podéis encontrarlo como el papel pintado amarillo, dependiendo de la traducción) de Charlotte Perkins Gilman.

Narrado como si fuese una colección de entradas de un diario, es la historia de una mujer a la que ordenan guardar reposo por una ligera tendencia histérica después de tener un hijo. Esta es una de las obras más oscuras, dolorosas e inquietantes que he leído. Me impresionó una barbaridad y siempre que pienso en ella se me sigue haciendo un nudo en la garganta.

2. La pata de mono y otros cuentos macabros de W.W. Jacobs

Hablando de terror tengo un gusto especial por las historias clásicas con climas ominosos, mansiones con madera que resuena, obsesiones, deseos que salen mal y pérdidas. Y, dentro de esto, pocas historias me gustan tanto como la pata de mono. La habéis visto mil veces y os aseguro que aún así merece la pena.

3. Lestat el vampiro de Anne Rice

No sabía si poner Entrevista con el Vampiro o Lestat y al final me he decantado por el segundo. Este relato de un gótico contemporáneo cogió el mito del vampiro noble, elegante y adinerado y dio varios pasos adelante, marcando para siempre el género. Es un libro seductor, marcó mi adolescencia y la de mis amigas, y está escrito con una gran belleza y tristeza.

4. El resplandor de Stephen King

En esta lista, sí o sí, tenía que aparecer Stephen King. Tengo una relación complicadísima con este autor, me desagrada muchísimo leerle, me enfado bastante, hay veces que me digo a mí misma que no voy a volver a coger un libro suyo en la vida. Es el anti yo. Y sin embargo ahí estoy, una y otra vez, devorando sus libros. No sabría decir cuál es mi favorito. Quizá la Torre Oscura. Aquí he decidido poner El Resplandor porque fue el primer libro suyo al que me enganché y tiene un valor especial para mí.

Lo que más me gusta de sus novelas es el universo compartido entre todas que, siento, es una de las cosas que más le destaca en el género.

5. Siempre hemos vivido en el castillo de Shirley Jackson

En un momento dado de mi vida empecé a preguntarme si realmente el terror me gustaba tanto como la fantasía y la ciencia ficción. Estaba en una crisis absoluta de fe en el género. Entonces, animada por varios comentarios de conocidos sobre Shirley Jackson, empecé con la historia de Merricat y la familia Blackwood y amé cada página. Reencontré la pasión en sus menos de doscientas páginas.

6. Los cuentos de Edgar Allan Poe

Entré a la fantasía muy pequeña y se convirtió en mi género favorito de manera instantánea. Pero, antes de todo eso, lo que me enganchaba eran las historias de terror de R.L Stine, Bécquer y Poe. Sobre todo este último. No os puedo decir que entonces entendiese mucho pero me gustaba la atmósfera y comentarlos con mi madre. Hoy en día algunos de sus relatos se siguen contando entre mis favoritos y adoro las versiones ilustradas de Benjamin Lacombe.

7. Las luminosas de Lauren Beukes

Hace ya muchos años este libro fue el niño mimado de booktube y la blogosfera. De todo lo que hay en esta lista es, creo, el más raro y el que me parece más difícil de recomendar. Es una especie de thriller con escenas de terror durísimas, viajes en el tiempo, una narrativa muy fragmentada, plagado de historias cortas dentro de una trama mayor, y que sigue la historia de un asesino en serie de mujeres. Cuando lo puntué no llegué a darle las cinco estrellas pero tiene un hueco en esta lista porque es una de las novelas en las que más pienso. El año que viene (2022) la autora va a ir al festival Celsius así que, si no le disteis un tiento en su día y tenéis planeado pasar por Avilés, quizá queráis darle una oportunidad.

8. El océano al final del camino de Neil Gaiman

Mi libro favorito de Neil Gaiman. Desgarrador, doloroso y a la vez tierno tiene un argumento un poco difícil de resumir. El narrador vuelve la vista atrás cuarenta años para contarnos unos sucesos de corte fantástico con mucho terror e imaginación que sucedieron cuando era niño. Esto incluye a otra pequeña llamada Lettie, que dice que el estanque de su zona es, en realidad, un océano.

9. La novena casa de Leigh Bardugo

Lo que más tienen en común los libros en esta lista es el sentimiento de congoja e impotencia. La novena casa en cambio me produjo ira y es un sentimiento al que no estoy tan acostumbrada en una historia de terror. Técnicamente, por encima de todo, es un libro de misterio y asesinato como en el caso de las Luminosas. Pero, de nuevo, el terror es innegable. Aquí seguimos la historia de Alex Stern, una estudiante en una universidad de élite que se ve envuelta en un lío de fraternidades, espíritus y cosas muy turbias mientras intenta definirse.

Escribí más sobre esta novela aquí.

10. Sombras para el silencio en los bosques del infierno de Brandon Sanderson

Recuerdo haber estado con una novela de Sanderson (Estelar, la segunda parte de Escuadrón) y, viendo los pequeños puntos de terror, desear que se lanzase al género de manera más sólida. Lo que había ahí me pareció espectacular. Entonces llegué aquí, un relato que podéis encontrar tanto en la antología Dangerous Women como en el Arcanum Ilimitado, y sí, todo lo que pensaba que podía hacer este autor lo hace.

No reescribe el terror, no cambia el género ni inventa la rueda, va a lo contrario. Plaga el relato de referencias, utiliza sus fuertes en la fantasía aplicados aquí y ofrece un resultado soberbio.

Tenéis mi reseña del Arcanum, donde hablo un poquito más de este relato, aquí.

EXTRAS:

11. Frankenstein de Mary Wollstonecraft Shelley

Os voy a ser muy sincera. La primera vez que leí Frankenstein no me gustó y, aunque en lo conceptual me atraía mucho y todo en la autora me parecía llamativo, no fue hasta descubrir que compartíamos cumpleaños cuando empecé a indagar más, a obsesionarme y, finalmente, disfrutar tanto a Mary Shelley que terminé dedicándole mucho espacio en esta web. El motivo más tonto del mundo, lo sé.

Aún así, merece la pena. Creo que no se puede intentar ahondar en estos géneros y no terminar interesado al menos en parte de ella y de Frankenstein.

Podéis ver la ilustración maravillosa que hizo Stelladia de la autora y lo que llevo de su especial aquí.

12. El alma del vampiro de Billy Martin

Recuerdo muy poco de esta novela excepto el Carnaval, a Zillah, el brillo verde en los ojos, Fantasma y el chartreuse. El alma del vampiro fue la responsable de que en mi 18 cumpleaños probase la susodicha bebida y marcó una época de mi obsesión vampírica. Tengo planeado releerla pero tengo sospechas de que esta vez no me va a gustar tanto. Aún así, de momento, la dejo aquí en un espacio extra.