Reseña: Gyo (Junji Ito)

  • Autor: Junji Ito
  • Traducción: Marc Bernabé
  • ISBN: 978-84-18931-57-4
  • Fecha original de publicación: 2001/2002
  • Editorial: ECC
  • Páginas: 400
  • Precio: 22,95€
  • Género: terror

¿QUÉ ES GYO?

Kaori y Tadashi están de vacaciones en Okinawa cuando empiezan los incidentes con los peces. A partir de aquí entramos en un catálogo de cosas extrañas que no dejan indiferente.

Este manga apareció por primera vez en 2001 en la revista semanal Big Comic Spirits y fue después compilado por la revista Shogakukan. Para los que no se lleven bien con este formato también hay anime, aunque desconozco la calidad del mismo.

¿CÓMO ES GYO?

Perturbador. Esa es la palabra más importante que puedo transmitiros.

Gyo es un manga difícil de recomendar. A menudo se regodea en lo absurdo, los personajes no se hacen simpáticos, la trama no tiene demasiado sentido ni tiene giros espectaculares y el final me pareció bastante extraño.

Pero mirad la portada. Mirad ese pez inquietante, la tipografía sobre el ojo, la boca abierta, la pata, la baba. Hay algo en lo profundamente desconcertante que es la imaginería de esta historia que apela a muchos lectores como yo. Desde el principio necesitaba saber qué estaba pasando y lo cierto es que, aunque la explicación como tal no me parece satisfactoria, a la vez eso no ha disminuido lo apasionante del viaje.

La trama se sostiene con la imaginación para el horror de Ito, el dibujo salido de pesadillas especialmente incómodas. Este manga está repleto de un sentimiento onírico que se produce al ver la realidad manipulada de maneras imposibles pero que resultan siempre cercanas a imágenes que conocemos. Hace que me duela un poco el cerebro.

Lo desagradable permea casi cada página. Tiene una pequeña introducción, un breve planteamiento del misterio en el que los sucesos aún van un poco espaciados, pero enseguida empieza a darse un aire con un cuadro del Bosco. Mires a donde mires aparece algo fuera de lugar, algo que no debería ser así.

A mí el despliegue gráfico me ha compensado totalmente la falta de dirección de la historia. Hasta el punto en el que aunque parece solo una excusa para meter varias imágenes que tenía en mente, me da igual. Me funciona. Hace un buen ciclo, no me aburrió en ningún momento, no me faltó nada.

Además siento debilidad por las obras que apelan a varios sentidos y el autor japonés hace de Gyo una lectura horrorosa por lo bien conseguido que está el olfato.

En su entrevista con Mira Bai Winsby para la 78 Magazine Ito declaró que se había inspirado en Tiburón para el cómic, tomando la decisión de sacar a los tiburones del mar. Creo que esa es una imagen mental con la que merece la pena quedarse.

Con esto cierro la parte que habla de la historia (de los dos relatos que se publican con Gyo hablaremos otro día) y paso a comentar un poco la edición.

En España la editorial es ECC y Gyo sufre, como está pasando con muchísimos cómics, de un encarecimiento impresionante. Primero apareció como dos tomos de 7’95 cada uno. Después llegó en 2019 la integral, que repetiría en 2020, y que estaba a 16’95. En 2021 pasó a costar 22’95.

No sé lo suficiente del mundo editorial para hablar de los por qué detrás de esto pero sí conozco lo suficiente del bolsillo medio como para saber que tiene un coste inasumible para una gran cantidad de lectores. Este es el punto en el que se vuelve más difícil recomendar esta obra. En lo personal, me lo han prestado. Estas colecciones de manga están lejísimos de mi presupuesto. Si sois de Madrid está en bibliotecas de Móstoles o Fuenlabrada y si sois de otras zonas de la Comunidad creo que podéis pedirlo con el préstamo interbibliotecario.

Lo positivo es que a mí el formato me gusta bastante, se me hace cómodo y este no es un integral inmenso difícil de leer. Se queda en unas más que manejables 400 páginas.

La edición en inglés, de VIZ, tiene un precio muy similar en dólares aunque en este caso es en tapas duras. Os la menciono también porque, aunque no he mirado las medidas de ambas, en estética sigue el formato que usó Planeta para Uzumaki.

Por otro lado la web de ECC no pone a los traductores pero aquí el trabajo lo hizo Marc Bernabé. A mí me ha gustado y creo que este es un trabajo, también en la parte de su maquetación, que debe ser bastante raro y difícil.

Puntuación: 4.5 de 5.

¿PARA QUIÉN ES GYO?

Si habéis leído otras cosas de Ito y os han gustado os recomiendo mucho que le echéis un ojo. También si disfrutáis el terror con horror corporal e imágenes pesadillescas esta puede ser vuestra obra. Sin embargo, si no habéis leído antes a este autor japonés, este no es el lugar por el que yo empezaría. Alguna de sus compilaciones de relatos o la propia Uzumaki pueden ser apuestas más seguras.

Reseña: Uzumaki (Junji Ito)

  • Autor: Junji Ito
  • Traducción: Marc Bernabé y Veronica Calafell
  • Fecha de publicación original: 1998-1999
  • Editorial: Planeta Cómic
  • Precio: 25€ (descatalogado)
  • Páginas: 656
  • ISBN: 9788491465843

¿QUÉ ES UZUMAKI?

Argumento: Kurouzu, un pequeño pueblo rodeado por la niebla en la costa de Japón, está maldito. Según Shûichi Saitô, el novio de la joven Kirie Goshima, su hogar está encantado, no por una persona, sino por un patrón: UZUMAKI, la espiral, el secreto hipnótico que da forma al mundo.

Cuando Mira Bai Winsby entrevistó a Ito en 2006 el autor japonés explicó este cómic como un intento de subvertir la visión positiva tópica de las espirales en la ficción japonesa ubicándolas en un ambiente Lovecraftiano.

Aunque siguiendo una trama única Uzumaki es en realidad una sucesión de historias cortas. La primera sobre todo puede considerarse autoconclusiva.

¿CÓMO ES UZUMAKI?

Como es un tomo gordo y la narración está fraccionada lo empecé pensando que le dedicaría aproximadamente una semana. Bueno. Lo terminé esa misma noche.

Leer este manga es meterte de lleno en una narrativa entre lo absurdo, lo terrorífico, un humor muy extraño e imágenes profundamente inquietantes.

Decir que una historia sobre un lugar en el que empiezan a aparecer espirales puede ser un manga de terror sobresaliente suena sin duda bastante extraño, pero a la vez creo que el concepto es bastante intrigante por si solo. La representación de este tipo de simbología va asociada a cosas como Fibonacci y caracolas, naturaleza evocadora, cabellos espesos y rizados, y por eso mismo resulta orgánico que llegue este género y lo retuerza.

Es prácticamente la vocación del terror y Junji Ito recoge muy bien el guante.

Al ser una temática tan común, además, le permite hacer todo tipo de guiños como este cielo en clara referencia a la obra de Van Gogh.

¿Y qué tipo de terror nos presenta el autor japonés?

Va a por lo inquietante, lo incómodo. Leyendo Uzumaki no os vais a asustar y tampoco vais a ver, en general, gore. El objetivo de Uzumaki, que ya decía al principio de la entrada que tiene vocación Lovecraftiana, es nadar en lo extraño. En imágenes que son representaciones retorcidas de tópicos opuestos.

Esto podéis verlo muy bien, por ejemplo, en la imagen que sirve de portada. Si se considera algo hermoso y deseable socialmente que las mujeres tengan el pelo largo y ondulado Ito nos da viñetas en las que el cabello está fuera de control.

Ese momento es también un buen pie para hablar de otra de las características principales de Uzumaki. Aunque a menudo es serio y de un dramatismo doloroso el tono varía de historia a historia e, incluso, de momento a momento. A veces es gracioso, a veces, como con el pelo, es tan ridículo que no sabes muy bien por dónde cogerlo y otras es inquietante, triste e incluso descorazonador.

En mi opinión una de sus mayores virtudes es que, incluso cuando no sabes si deberías reírte o no y tienes el ceño un poco fruncido, el impresionante apartado gráfico te regala unas imágenes que por lo menos a mí me van a acompañar siempre.

Os decía más arriba que Uzumaki no puede considerarse una historia gore aunque tenga alguna que otra escena que sí caería en esa categoría. Lo que sí tiene, y mucho, es ‘body horror’ o terror biológico. Es decir, uno de los aspectos en los que más se recrea es en manipular el físico humano para crear imágenes perturbadoras. Creo que este tipo de representación sale en todas las relatos que componen el tomo.

También tienen en común siempre la ubicación y la protagonista, a la que van rodeando secundarios recurrentes (como su novio) y otros que aparecen de manera variable.

Una de las cosas que más ha llamado la atención de Uzumaki, por lo que he leído en otras reseñas, es que la gente no se vaya de Kurouzu y que no reaccionen más a los eventos que se van sucediendo. A mí es un aspecto que me ha encantado, de mis cosas favoritas de la historia.

Con honestidad os digo que, en mi experiencia, una gran parte de las veces es la manera en la que reaccionamos como sociedad a las cosas. Poniendo mala cara pero sin hacer nada. Vivimos rodeados de delitos de odio y cosas perturbadoras que no detienen nuestras vidas. Solo un porcentaje pequeño de las cosas terroríficas a nuestro alrededor tiene espacio en las noticias y en la indignación colectiva. De una noticia impactante pasamos en segundos a otra noticia impactante.

Kurouzu está sumido en el mismo ritmo entre adormilado y frenético en el que se mueve la humanidad. Esto se acentúa de manera especial entre familias y comunidades que se conocen desde hace mucho tiempo y creo que es un acierto que tenga un papel tan predominante en la historia.

Además va acompañado de un tratamiento de la obsesión en distintas maneras que se refleja perfectamente en el dibujo y es espectacular.

El fallo que sí que le reconozco a Uzumaki es que, a medida que avanza la trama, parece que se le va yendo de las manos. Me gusta mucho cómo crece la mitología y cómo va empeorando la situación mientras las explicaciones son más bien vagas, pero sí es cierto que el ritmo va decayendo y que algunas partes del final no están a la altura.

¿PARA QUIÉN ES UZUMAKI?

Si os gusta el terror inquietante, las escenas impactantes y no lo vais a pasar mal con momentos marcadamente desagradables lanzaos de cabeza. No obstante no os lo recomiendo si no estáis acostumbrados a leer manga.

En la ficha del principio os hago notar que está descatalogado. Aún así no es muy difícil de encontrar.

Puntuación: 5 de 5.

Reseña: fragmentos del mal (Junji Ito)

  • Autor: Junji Ito
  • Fecha de publicación original: 2014
  • Editorial: ECC
  • Traducción: Olinda Cordukes Salleras
  • Precio: 17,95 €
  • Páginas: 224
  • ISBN: 978-84-17960-68-1

¿QUÉ ES FRAGMENTOS DEL MAL?

Es una compilación de ocho relatos cortos de terror escritos y dibujados por Junji Ito. Comprende:

  1. Futón
  2. Espectros de madera
  3. Tomio y el jersey rojo de cuello alto
  4. Una separación lenta
  5. Miss disección
  6. El ave negra
  7. Magami Nanasuke
  8. La mujer que susurra

¿CÓMO ES FRAGMENTOS DEL MAL?

Creo que lo que define al terror como género es la sensación de inquietud, el malestar en determinadas partes del cuerpo, una sensación incómoda similar a tener insectos recorriéndote la piel. No digo nada nuevo al escribir que Junji Ito es un maestro creando estas emociones en el lector.

El epílogo comenta que, según su editor al leer el primer relato, después de un tiempo navegando en otros géneros había perdido mano en el que le ha hecho famoso. A mí me parece una buena compilación, sólida. Como poco entretenida.

En los principios de las historias encontramos un dibujo poco recargado que, fiel al estilo del autor japonés, va ganando en líneas según las páginas se llenan de imágenes perturbadoras y el status quo queda roto. Me gusta muchísimo el estilo de Ito, sus pieles de apariencia porcelanosa que van dando paso al horror.

Las ocho historias son muy cortitas así que no tengo mucho que deciros que no sea spoiler. De todas formas me gustaría destacar algunas cosas.

Magami Nanasuke me parece de muy mal gusto. Incomodar y cruzar líneas es la razón de ser del terror pero hay cosas que no son inquietantes, son simplemente absurdas y tiene algunas frases que podría haberse ahorrado perfectamente. En especial porque esta historia pretende ser más cómica que otra cosa.

Este relato, dando la vuelta al Misery de Stephen King, es el encuentro entre una fan y su escritora favorita que resulta ser trans. Obviamente a partir de aquí hay muchas más cosas pero sin hacer spoilers esto es lo relevante.

La colección se publicó en la revista Nemuki, especializada en historias de terror dirigidas a un público femenino. Con esto en mano podemos deducir que Magami Nanasuke es una parodia de sí mismo que es, de hecho, un giro muy interesante. Pero en realidad no quita para nada el mal sabor de boca.

Quitando esto, como decía, me parece un buen tomo.

Curiosamente me gustan bastante sus personajes femeninos, en especial sus monstruos, las dinámicas que tienen con los masculinos y las resoluciones consistentemente desagradables.

Mis favoritos han sido Tomio y el jersey rojo de cuello alto y la mujer que susurra, pero excepto con el arriba mencionado lo he pasado bien con todos.

Sobre la edición lo de siempre con estas publicaciones de Ito. Me gusta la traducción, me parecen cómodas de leer pero tienen un precio solo accesible a lectores con grandes sueldos o que decidan sacrificar una gran parte de su presupuesto en un único manga cortísimo. Además, igual que Frankenstein, Fragmentos del Mal tuvo una edición hace apenas cuatro años con un precio mucho más razonable. De nuevo yo he podido sacarlo de la biblioteca, si tenéis una cerca os recomiendo que miréis por si acaso.

¿PARA QUIÉN ES FRAGMENTOS DEL MAL?

Amantes de lo inquietante e incómodo y seguidores de Junji Ito. No sé si es el mejor sitio para empezar con este autor, desde luego no es su trabajo más destacable, pero como son historias muy cortas se hace muy accesible.

Aviso de contenido para crueldad animal, violencia explícita y transfobia.

Reseña: Frankenstein (Junji Ito)

  • Autor: Junji Ito
  • Fecha de publicación original: 1994
  • Editorial: ECC
  • Traducción: Noemí Cuevas Rebollo
  • Precio: 16,95 €
  • Páginas: 192
  • ISBN: 978-84-18293-91-7

No soy una experta en Junji Ito ni mucho menos, pero he leído lo suficiente del autor como para que ver una adaptación suya de Fankenstein me despertase una curiosidad inmensa. Su estilo de dibujo, manejo del tiempo narrativo y don para lo inquietante le daban para mí un punto de partida perfecto para adentrarse en el mundo de Shelley.

No me ha decepcionado.

Como adaptación es muy fiel. Es muy curioso porque, a pesar de ello, el conjunto se percibe con un significado con matices diferentes. Si la novela original centra su mensaje en los límites de la ciencia, la obsesión, la maternidad y cómo la sociedad nos moldea según lo que percibe de nosotros, en la versión de Ito la balanza se inclina ligeramente hacia una historia sobre cómo ciertos conocimientos y situaciones quedan asociados a las malas acciones.

Los personajes con menos conocimientos, como Elizabeth o su hermano William, obran siempre con virtud. Pero aquellos que se cruzan con la criatura, instantáneamente, cambian el curso de sus acciones. No voy a hacer spoilers pero todo esto se basa en el único cambio algo más sustancial que el autor japonés propone y que se enmarca ya en la tanda final del cómic.

En el apartado artístico también saca una gran nota. En una adaptación de Frankenstein la imagen del monstruo siempre va a ser fundamental e Ito se luce.

Su diseño está cargado de líneas, las cicatrices y las vendas, que consigue que parezcan dolorosas. Por muy inquietante y desagradable que sea, por muchas cosas malas que haga, gracias a ese sufrimiento evidente consigue a la vez darle la empatía necesaria que necesita para funcionar.

Si esta sensación de sufrimiento perpetuo es lo que más le humaniza por el otro lado tenemos lo que visualmente más lo convierte en un monstruo. Tiene, por ejemplo, el juego de tamaños, en el que Ito se sostiene para ridiculizar la idea de que Victor pueda ser un dios por el hecho de haber creado vida. Los ojos, siempre cubiertos por una sustancia que parece algo gelatinosa, son quizá el aspecto más original y desde luego el menos humano. Es el detalle que la convierte en una criatura que parece sacada de una pesadilla del protagonista.

En la parte negativa está la edición. No ha influido mi nota pero aún así quería hablar de este tema. Si bien la traducción me ha gustado y el tamaño y formato son muy cómodos de leer, no veo como recomendar que os gastéis 16,95 € en un manga de 192 páginas.

No tengo ni la más remota idea de cuánto cuesta imprimir, de cuánto necesitan conseguir en ventas para compensar el coste de las licencias ni conozco de primera mano el trabajo editorial. Lo que sé es que este mismo cómic (asumo que en una edición con un tamaño ligeramente inferior) costaba, hace solo cuatro años, diez euros menos. Publicado por la misma editorial.

En resumen, no sé si es un precio justo o no para ellos, ni entiendo qué ha pasado en este período de tiempo. Lo que sé es que para la mayor parte de lectores que conozco es un coste inasumible.

Si tenéis el dinero o si podéis sacarlo de la biblioteca (como en mi caso) y tenéis ganas de un buen cómic de terror o de una gran adaptación de Frankenstein os lo recomiendo mucho. Si no ya es más difícil decir que os lancéis a por él.

Puntuación: 4 de 5.

Reseña: El muerto enfermo de amor (Junji Ito)

Autor: Junji Ito
Editorial: ECC
Precio: 9’95€
Páginas: 248
ISBN: 978-84-16746-28-6

A Junji Ito el terror se le da genial y a mí me gustan los mangas breves ¿qué podía fallar?

Pues a priori el argumento. Un chico misterioso hace predicciones en cruces y a ellas acuden en especial las mujeres. Iba sin expectativas de nada, pero lo cogí de todas maneras por su autor.

Me ha sorprendido muchísimo para bien. Quizá ha sido por no esperar nada, no lo sé.

El dibujo, como podéis imaginar siempre con Ito, es inquietante y bien formado. La trama tarda un poco en arrancar pero tiene un gran final.

Aunque es una sola historia está conformada por pequeños arcos, diferentes historias conectadas entre sí en torno a este peligroso juego de los cruces. Este siniestro personaje que se aparece a los peticionarios es la excusa del autor para adentrarse en la obsesión y sus múltiples formas.

La más obvia es la del amor. Muchas niñas, sobre todo adolescentes, acuden al cruce para saber si serán correspondidas o no. Pero habla también sobre la decepción con la vida propia y la búsqueda de una respuesta que nos guíe hacia un nuevo camino.

Incluso cuando plantea un toque positivo a través del protagonista es marcado por una marcada locura obsesiva. No se puede escapar de esta emoción de ninguna manera.

Es una obra inteligente que, incluso si imaginas cuál será el giro final, es posible que te haga dudar de tus propias conclusiones como les pasa a los personajes dentro de la historia.

«El muerto enfermo de amor» guarda algunas equivalencias Tomie, una de las obras más famosas del autor. Si os gusta cómo está narrada esa historia es probable que os enganche esta.

La recomiendo a amantes del terror, de las historias de folklore japonés y, por supuesto a apasionados de Junji Ito.