Hacia la ficción contemporánea: el amor cortés

En la entrada anterior hablábamos del feudalismo y la caballería. Esta vez el Amor Cortés, sin el que no pueden entenderse las anteriores, será el protagonista.

Como género nació en el s XII, a manos de los poetas trovadores de Provenza. 

En estos poemas un hombre expresa su amor por una dama a menudo casada y perteneciente a una clase superior. Estos personajes femeninos son o muy crueles con sus pretendientes o un ejemplo de virtud. Sea cual sea el caso son como una fuerza natural dentro de la historia. No sufren una evolución ni sabemos mucho de ellas. Sirven como una tormenta a un marinero en una barca.

El enamorado intenta ganarse a la mujer que se muestra reacia. Si al final de la historia consigue su objetivo y la dama ya tenía pareja, mantendrán una relación ilícita y adúltera. Este proceso insta al caballero a mejorar sus virtudes, a través de las cuales conseguirá conquistar o no. 

La caballería no se entendía sin él, pero el amor cortés es una ruptura de lo ideales que debían perseguir. Sin embargo, eran de por sí un toque de realismo de una sociedad estancada en los matrimonios concertados.

Para la mentalidad medieval éramos, pues, un pecado inevitable.

De aquí podemos extraer la base del papel femenino en la mayor parte de la ficción fantástica. Un objeto de deseo, encerrado de una forma o de otra, que el protagonista debe obtener o rescatar. Nuestro otro papel era el de una fuerza negativa.

Como pilar central de la épica actual, ESDLA tiene bastante que decir sobre esto. Por un lado tenemos a Aragorn y Arwen. Por raza y posición, la elfa está en origen en una liga muy diferente al montaraz. Sin embargo, al final del camino del héroe, Aragorn se hace merecedor del matrimonio y del gobierno de Gondor.

Gimli (que es la pareja perfecta de Legolas, pero ya se sabe) muestra una adoración sin reservas por la casada Galadriel. Por supuesto es un amor imposible, platónico.

Y por último tenemos a Éowyn. Aquí de nuevo rompe con el canon femenino y persigue una historia normalmente relegada a los varones. La guerrera de Rohan se enamora de Aragorn, creando la clásica figura del triángulo amoroso. Pero, de nuevo saliéndose de la norma, el fracaso de Éowyn con Aragorn no será definitorio. No le espera una eterna desdicha en soledad y encuentra un amor sencillo y correspondido en Faramir.

En Añoranzas y Pesares de Tad Williams tenemos también un ejemplo de triángulo de amor cortés. En este caso son el rey Elías y su hermano Josua. A continuación un pequeño spoiler: es un ejemplo interesante porque da otro pequeño giro al amor cortés. Elías es quien consigue casarse con la dama, pero esta victoria se convertirá después en la fuente de todas las desdichas de la historia. Sin embargo Josua, en teoría perjudicado, encontrará otro tipo de relación con Vorzheva.

En universos como la Dragonlance o Reinos Olvidados hay pequeños toques de este tipo de romance. El más obvio es, probablemente, el de Sturm Brightblade y Alhana Starbreeze. Sin embargo, en general, son novelas que en busca de una mayor empatía con el lector contemporáneo se han ido despegando poco a poco de este concepto. Tiene mucho que ver con que la fantasía se ha ido plagando cada vez más de personajes con orígenes humildes. En el caso del propio ESDLA ya había un atisbo de esto con Sam y Rosita Coto.

Esta mezcla de romances es común, en general, a la mayor parte de la fantasía de entre épocas como la Rueda del Tiempo o Las Crónicas de Belgarath.

En la fantasía actual el amor cortés suele ser motivo de bromas para el grimdark como los intentos de seducción de Gorst en los Héroes. En Geralt de Rivia las mofas, a través de Jaskier pero con todo el conjunto social respaldándolo, son constantes Ya en las historias de corte menos cínico, como las de Brandon Sanderson, las relaciones entre los personajes masculinos y femeninos son muy diferentes incluso aunque sigan una dinámica parecida. En la crónica del asesino de reyes, de Patrick Rothfuss, se aprecia algo de este tópico entre Denna y Kvothe; pero es una historia demasiado velada a falta de la tercera entrega.

A Rob Stark ya le mencionábamos al respecto en la entrada anterior. Su romance con Jane Westerling (Talisa en la serie) es representativo de la evolución del amor cortés. Sigue al pie de la letra sus características pero además posee, como toda la obra de Martin, una enorme crítica social y fina ironía. Ella aparece como una dama curadora en todos los sentidos. Pero esta relación, que conlleva la paradigmática ruptura de valores caballerescos necesaria para el amor cortés, también será el desencadenante de la impactante Boda Roja.

No es el único dentro de este juego de ironías y giros de Canción de Hielo y Fuego. Por ejemplo, Sansa Stark es prometida a Joeffrey, que, en principio, a ella le parece el caballero perfecto. Sin embargo muy pronto descubrirá la verdadera cara del monstruo con el que debe casarse. Cuando ese enlace queda por fin roto será prometida a Tyrion, a quien considera físicamente un monstruo y todo lo contrario a los ideales caballerescos. No obstante será una de las primeras personas en tratarla bien en mucho tiempo.

Podemos concluir por lo tanto que, aunque la representación de las relaciones amorosas ha cambiado muchísimo en la narrativa con el paso de los años lo que más perdura del amor cortés es la sátira y la posición de la mujer en las relaciones.

Hacia la ficción contemporánea: caballería y feudalismo

“Duelo de caballeros” (Delacroix)

Pongamos un poco de contexto a dos de los elementos principales en la construcción de la fantasía moderna occidental: caballería y feudalismo. 

Este texto no tratará de los eventos que llevaron a este cambio social ni cómo se vivió en el día a día. Vamos a centrarnos en los elementos que de manera más llamativa influirían la narrativa de género. 

Durante el feudalismo, aunque había monarcas, el poder estaba en manos de la aristocracia. Su brazo armado, la caballería, era en realidad algo más parecido a un grupo de mercenarios que trabaja por un señor concreto. Si había una guerra extranjera luchaban en su nombre, si luchaban entre nobles defendían al suyo y, además, servían como fuerza disuasoria para la gente de a pie. 

Los romances medievales se encargaron de elevarlo como la ficción al servicio de un poder político suele hacer. Pero también de atacarlo. Los ciclos artúricos no son una exaltación sino una crítica que, a través del ya mencionado en The Wanderer “ubi sunt?” criticaban a menudo el estado actual de la institución. 

El código de honor del caballero medieval no era muy diferente al de los guerreros anglosajones. La distinción principal radica en que, este, es ya un cuerpo puramente cristiano. La caridad, el amor fraternal a los necesitados, los votos de pobreza y la expiación a través de la guerra son puntos fundamentales en esta nueva definición del guerrero.

Estamos pues ante una sociedad occidental de fuertes poderes pero divididos. Primero la Iglesia, que, bajo el papado, extendía las proclamas católicas y se ponía de tú a tú con monarcas y nobles. Los reyes, que controlaban países de manera nominal pero no de facto, pues el dinero lo poseían los aristócratas. Estos, a su vez, ejercían su voluntad sobre el pueblo llano gracias a la institución de la Caballería. A partir del protestantismo el mundo occidental empezaría a cambiar, pero siempre bajo la observancia cristiana. 

Los caballeros medievales debían, en su idealización, poseer cuatro virtudes principales:

La largueza, que podríamos definir como generosidad. La cortesía que en este contexto se refiere no solo a la educación si no a la belleza física, la inteligencia o la pureza del alma. También la piedad y la franqueza. 

Es obvio que nadie puede ser perfecto, pero además estos elementos entrarán más tarde en conflicto con uno de los fenómenos más importantes para la caballería y el feudalismo: el amor cortés. De él hablaremos en la siguiente entrada. 

La fuerza del poder cristiano creó un vínculo entre la carrera militar y la religiosa, permitiendo la aparición de las órdenes de monjes guerreros (como los templarios) y de luchas definidas como santas. 

Tapiz de Bayeux

Dicho esto, dos corrientes principales han surgido de las historias sobre la caballería. 

De su idealización y posibilidad de una nobleza real y casi perfecta son testigo las obras de Tolkien y herederos como la Dragonlance. No significa que estos personajes no tengan matices. Cualquiera que haya leído el Señor de los Anillos sabe que hay bastante más gris de lo que parece a primera vista. También en la Dragonlance o las Crónicas de Belgarath de Eddings. Pero sus historias son mucho más cercanas al romance clásico de amor cortés. Personajes como Aragorn encarnan al caballero ideal. 

De su realidad se han encargado obras como Canción de Hielo y Fuego y el género grimdark. Para esta corriente aunque puede haber razón en una causa armada nunca hay justicia. Los personajes, incluso los más cercanos al ideal como Rob Stark, demuestran una y otra vez la imposibilidad de cumplirlos. En el caso de este popular personaje (si no quieres un spoiler de CDHYF no continúes este párrafo) una relación será su perdición. Sabe de sobra que está faltando a su palabra (pierde el ideal de franqueza) y aún así decide casarse. Es por lo tanto, como todos los demás, un hombre movido por una fuerte pasión. Su pathos será interesante seguir analizándolo cuando hablemos del amor cortés.

CDHYF y ESDLA poseen además una peculiaridad. Dentro de su narrativa expandida cuentan con la parte idealizada (como el caballero errante, una historia del pasado) y una oscura, donde los ideales han flaqueado y se añoran las glorias antiguas. En el caso de Martin esos tiempos soñados son una mentira y por lo tanto nunca podrían volver al menos del todo y en el caso de Tolkien han llegado de nuevo con un personaje tan Artúrico como Aragorn.

Uno de los constructos medievales más repetidos en la fantasía occidental es el poder monárquico. Ya sea con poderes absolutistas (ESDLA) o más puramente feudales (CDHYF) es uno de los tópicos más comunes.

Sin embargo, probablemente por la enorme influencia protestante, llama la atención la poca visibilización de la figura papal en las ficciones de corte más idealizadas. A pesar de la indudable inspiración que supusieron las cruzadas para el género, los caballeros templarios o el clero de más bajo rango es, relativamente, más complicado encontrar una estructura eclesiástica similar a la del medievo europeo. Además, cuando sí aparece un papa, tiende a ser una figura corrupta incluso en las historias menos crudas. 

Un ejemplo de una figura similar estaría en la Espada de Joram, de Margaret Weiss y Tracy Hickman. El personaje recibe, dejando clara la inspiración, el nombre de Patriarca. Este personaje tiene un poder tal que puede incluso volverse en contra de los deseos de los Emperadores. Muy similar al verdadero poder del Papa católico.

En las novelas de la Dragonlance, cuyos arquitectos son también Weiss y Hickman, la importancia de la religión es enorme. En la orden de los caballeros de Solamnia se perpetúa especialmente este momento histórico y encontramos figuras como la del Sumo Sacerdote. Este personaje aúna el poder religioso y el monárquico en su forma eclesiástica. No obstante es de nuevo un evento del pasado y pese a la lucha contra Takhisis (una diosa malvada) o la aparición de sectas nocivas como la de Haven, al margen del mencionado Sacerdote no hay muchas más figuras realmente similares al Papado. Sus representantes actuales poseen mucho menos poder y empiezan casi exiliados. Además, es curiosamente el Sumo Sacerdote de Solamnia el culpable de un cataclismo que casi acaba con el mundo.

Dentro de los géneros más oscuros de la fantasía, podemos volver de nuevo a CDHYF. La trama eclesiástica en la que Cersei se ve envuelta es una prueba fidedigna del poder que las instituciones religiosas ostentaban en el medievo.

Un poco entre medias podemos ubicar la Crónica del Asesino de Reyes de Patrick Rothfuss. Aunque aún no tiene un mundo tan amplio como los universos anteriormente mencionados, el autor estadounidense optó por una representación muy católica para la Iglesia Telhina. Sin embargo, aunque es una organización muy jerárquica y aparecen monjes guerreros, no se sabe mucho de la cabeza de su Iglesia. A pesar de la importancia de la institución y de la trama poderosamente mística que presenta, el juego de poderes queda anclado a personajes de menor rango o aún demasiado desdibujados.

Una amalgama de todo lo anterior es Brandon Sanderson. Además de crear alucinantes sistemas mágicos este autor mormón tiene un gran interés en la religión. Para poder hacer un buen análisis del Archivo de las Tormentas, donde todo el peso de la trama cae en la caballería y la religión, aún tendremos que esperar un tiempo. Pero en el Imperio Final, primer libro de la trilogía Nacidos de la Bruma, encontramos a la figura del monarca absolutista que además aúna el poder religioso. Esta herencia de la historia inglesa a partir de Enrique VIII aparece también en varias novelas.

Es relativamente común convertir la religión en una serie de costumbres o, incluso, hacerla invisible. Este es el caso de Aprendiz de Asesino, libro primero de la Trilogía del Vatídico escrito por Robin Hobb y que sin embargo está plagada de referencias a la caballería y el feudalismo.

Aunque su ubicación temporal no es similar a la Edad Media, el tebeo superheróico bebe mucho de la caballería. Y aquí es interesante mencionar, aunque sea de pasada, la situación de la religión. Dios es uno de los conceptos más repetidos en esta ficción. El enfoque más habitual es el cristiano, pero la puerta está abierta a otras religiones. Sin embargo no es tan habitual que aparezcan personas dentro de la jerarquía religiosa.

En la ficción heroica lo más importante no suele ser el dinero. Incluso en los superhéroes que son especiales por ello, como Batman, la historia hace hincapié en sus valores, inteligencia y fuerza. Personajes como Superman cumplen con el código de Caballería de manera casi impecable. Y, a consecuencia, esta narrativa eleva la Caballería a convertirse ellos mismos en algo muy similar a dioses. Por encima de reyes, papas o presidentes del gobierno. Es, al fin y al cabo, parte del trasfondo en las famosas Civil War de Marvel. 

Una de las cosas que sí ha heredado la fantasía épica de la estructura eclesiástica es que el equivalente a un papa o a un mesías es casi siempre un varón. Es algo que llama mucho la atención, pues las mujeres suelen ser representadas como el elemento curativo ligado a la religión del grupo. Salvo excepciones como Crysania en el mundo de la Dragonlance no terminan en el escalafón más alto de la jerarquía. Incluso en la Rueda del Tiempodonde las Aes Sedai son una fuerza mágica y religiosa indiscutible, a nivel mitológico Rand Al Thor se sitúa por encima de todos. Es decir, quizá lo más similar al papa sea la Sede Amyrlin, pero desde luego el mesías sigue siendo masculino.  Además se termina creando la contrapartida masculina, la Torre Negra.

En conclusión tenemos aquí otra prueba de que en general la defensa de una historia a través de un supuesto realismo histórico medieval no es posible. Los autores, desde los albores del género, han elegido las partes que más convenientes resultaban en su mundo.

Hacia la ficción contemporánea: The Wife’s Lament

Como The Wanderer otra poesía elegíaca sin elementos puramente fantásticos. Pertenecen, de hecho, al mismo volumen conservado en Exeter.

The Wife’s Lament es la historia de una mujer y de sus sentimientos. Su autor es (como siempre en este período) anónimo. Pero no sería descabellado considerar que se tratase de una mujer siendo  esta una obra de un carácter tan personal, detallado e intimista. En caso de ser un autor masculino sería, desde luego, uno muy capaz de ponerse en la piel de una mujer. En una época en que nunca se les animaba a hacerlo. 

Nuestra protagonista está exiliada en un bosque, viviendo en lo que parece el hueco de una colina. Quizá un espacio pagano sagrado. Vive sola y rodeada de espinos, representación de las múltiples penas de su alma.

Con bastante probabilidad esta mujer había sido casada como una ofrenda de paz. Ella, sin embargo, amaba a su pareja. Fueron felices hasta que él tuvo que marcharse y se vio sola, rodeada de las intrigas de su familia política. Por ello termina viviendo en aquel desolador paraje. Sus pesar como única compañía.

Al ser un monólogo la inmersión en sus sentimientos es absoluta. No conocemos ninguna otra versión de los hechos que la suya.

El poema refleja el, en teoría, equivalente femenino a la relación de lealtad entre guerreros y Señor (comitatus). Hablamos  del matrimonio.

Una gran diferencia con The Wanderer es que pese a conservarse su escritura cristiana para esta mujer no existe el consuelo en dios. 

Es un relato crudo y frío pero muy hermoso. Sus parajes, no muy descritos pero con fuerte presencia y su profundo intimismo son muy típicos del terror. Hasta cierto punto es como si el bosque no existiese en realidad siendo los espinos la metáfora que completa su mundo interior. En relatos de Bécquer como la Promesa, por ejemplo, aparece una atmósfera similar. 

The Wife’s Lament posee en esencia esa idea tan romántica de las mujeres solas en el bosque, como un elemento triste y casi feerico. 

Siendo una de las obras más importantes de época anglosajona es también interesante hacer una comparativa con Tolkien. En este caso el personaje de Éowyn. 

Éowyn vive en una jaula de oro donde las intrigas familiares han destrozado su otrora alegre vida. Todos los sentimientos que conocemos en nuestra heroína son, de manera clara ,similares a los de The Wife’s Lament.

Cuando conoce a Aragorn se enamora de él, pero es un amor imposible. Busca en el futuro rey de Gondor la culminación del papel femenino de la época, esta relación ya mencionada de comitatus a través del matrimonio. Aragorn es perfecto para ello porque es todo lo que a Éowyn le gustaría poder ser y, a la vez, todo lo que debería ser un Señor. Al no poder obtenerla, termina marchando a la guerra y sirviendo a un Señor (Théoden) como un Rohirrim más, rompiendo con la tragedia sin posibilidad de salida que The Wife’s Lament presenta.

“Todas vuestras palabras significan una sola cosa: eres una mujer, y tu misión está en el hogar. Sin embargo, cuando los hombres hayan muerto con honor en la batalla, se te permitirá quemar la casa e inmolarte con ella, puesto que ya no la necesitarán. Pero soy de la Casa de Eorl, no una mujer de servicio. Sé montar a caballo y esgrimir una espada y no temo el sufrimiento ni la muerte.”

Traducción de Finduriel

Aunque esa ruptura a nivel narrativo es ciertamente novedosa, la mujer anglosajona casada o no era una mujer con cierto poder. En esta cultura se esperaba que fuéramos educadas y ceremoniosas, estatus que Éowyn no rompe nunca, pero no todas estaban relegadas al hogar sin más.

En sus “guerras góticas” (558 d.C.) Procopio de Cesárea dejó la primera mención escrita a una mujer inglesa. La dama en cuestión lideró un grupo de guerreros para capturar (que no rescatar) a su marido. Las Anglosajonas eran consejeras valoradas y las mujeres casadas para traer la paz entre tribus no se convertían inmediatamente en elementos pasivos del intercambio. Como ejemplo tenemos a Aethelflaed, recordada por sus grandes dotes militares. 

Es común a las mujeres de esta época, sin embargo, que sus historias siempre culminen o empiecen con un matrimonio. Ya sea con cristo o con un hombre corriente. No en vano es el matrimonio el elemento a través del que las mujeres alcanzan el tan deseado comitatus. Tampoco Éowyn escapa a esta tradición. 

No obstante no se escapa a ningún análisis que Éowyn da en narrativa un paso adelante. Su historia y evolución supera en cierto sentido a sus referentes literarios. Es pues deudora y transgresora del contexto anglosajón que Tolkien estudiaba con tanto afán.

Algún día hablaré sobre el personaje con más detenimiento en su propio espacio. Mientras os recomiendo este artículo publicado en The Mary Sue, escrito por Mariah McCourt y traducido al español por Findûriel: 

http://finduriel.blogspot.com.es/2018/01/yo-no-soy-un-hombre-no-es-suficiente-la.html

Aunque la hazaña de Éowyn es enorme no por ello quiero decir que “la esposa” no luche. Uno de los mayores signos de opresión es silenciar los discursos que rompen la norma y en este poema tenemos a una mujer que utiliza su voz para exponer la injusticia. Aunque no cumpla con la idea clásica de heroicidad en contexto y perspectiva lo es.

Hacia la ficción contemporánea: The Wanderer

Poesía elegíaca, quizá de finales del siglo sexto pero que conservamos en un manuscrito datado alrededor del 980 D.C. 

The Wanderer, el que vaga, no es una obra de fantasía. Sin embargo, ha tenido una gran importancia en el género. Así que hablemos un poco de ella.Mientras la poesía épica, como Beowulf, es una exaltación en la poesía elegíaca encontramos un lamento. En este caso seguimos la historia de un guerrero que con la muerte de su señor y sus compañeros, es decir la pérdida del “comitatus“, vaga solo. En cierto sentido, es como asistir a la historia posterior a Beowulf

“Ubi sunt?” o “¿dónde están?” es el tema de inspiración latina detrás de este sentimiento. A pesar de sus tintes cristianos y de esta inspiración mencionada, la ambientación es anglosajona pura. Tolkien basó en ella Rohan y podemos encontrar en las Dos Torres un poema de Aragorn (en la película adaptado a Théoden) que sigue el mismo principio:

The Wanderer está comprendido por dos voces poéticas. Una corresponde al guerrero y la otra interviene para explicar sus circunstancias. Pese a ello y a pesar ser una obra tan intimista hace apología de la parquedad de palabras. Se busca con ello una posición de contraste entre la plenitud verbal del juramento de comitatus y el vacío actual. En la obra de Tolkien y en sus seguidores observamos mucho este patrón ideológico. Mucha descripción y pocos diálogos y un relieve especial en los fenómenos alrededor para explicar la vida interior de los personajes.

Volviendo al paso del tiempo en The Wanderer,  al menos su transcripción que es eclesiástica como dijimos, centra su mensaje en que al final todo lo que nos queda es dios. Pierde a “su señor” y encuentra a “su Señor”. Para este poema la senectud es un tipo de exilio que nos llegará a todos. De nuevo en “El Señor de los Anillos” encontramos esta temática en dos humanos de avanzada edad: el ya mencionado Theoden de Rohan y Denethor de Gondor. Ambos realizan mentalmente un viaje mental similar al del protagonista de esta historia. Aunque solo uno de ellos es capaz de volver de él victorioso.

También encontramos referencias al mar, que es visto como algo oscuro y siniestro. Es un lugar vacío, lleno de soledad y frío. Por el contrario en Beowulf el carácter es mucho más marítimo. En la obra de Tolkien encontramos una mezcla de estas dos visiones. En el Silmarillion es un elemento de exilio y separación. En El Señor de los Anillos es un regreso a casa. 

El Comitatus deja aquí más claro que en Beowulf que se trata de una relación familiar. Los guerreros son los hermanos y el señor es el padre de todos ellos. Es un vínculo tan fuerte como el de la sangre. En la ya mencionadísima Rohan el hijo de Théoden, Théodred, es asesinado. Pero Théoden no se queda sin hijo pues Éomer, su sobrino, se convierte en su heredero no solo por el vínculo sanguíneo. Son sus hazañas y valor lo que terminan encumbrándole y recuperando la hermandad de Rohirrim.

“El hombre que vaga” es explorado desde el cinismo por el “grimdark”. Obras como Sólo el Acero de Richard Morgan tratan el destino de los soldados cuando, en apariencia, ya no queda nada por lo que luchar. Dentro de la narrativa de Joe Abercrombie en Tierras Rojas seguimos una historia similar de la que no puedo dar muchos detalles porque es un spoiler. Tiene mucho que ver con su ambientación en las historias del Oeste americano, pero el principio de exilio que nos narra The Wanderer es el mismo. 

A un nivel más general casi todas las obras de fantasía siguiendo el camino clásico llegan al momento del héroe “que vaga” después de una ruptura de su compañía y por lo tanto del comitatus. Desde Frodo, pasando por Rand Al’Thor hasta Alina Starkov el género fantástico ha explorado este tópico de manera constante. En lo personal es uno de los que menos me gustan. El típico personaje deprimido que recorre largas distancias pensando que nunca podrá arreglar las cosas con su grupo me cansa. No obstante es, sin duda, una de las bases de todo el género épico.

En resumen The Wanderer pese a no ser una obra de género ha aportado varios pilares de la fantasía épica.

Hacia la ficción contemporánea: Beowulf

Primera entrada de un ciclo sobre obras, arte, historia y mitología que han tenido un gran impacto en la fantasía, la ciencia ficción y el terror actuales. 

Empezamos con Beowulf

La lucha de la civilización humana contra las fuerzas del caos. Esa es su esencia. Así como la de centenares de historias de género posteriores. 

Tenemos ante nosotros un poema épico cuya tradición oral impide saber con exactitud su momento de origen. Aunque la leyenda habla de un período pre cristiano, el manuscrito en que ha sobrevivido (Cotton Vitellius a XV, en la biblioteca de Londres) se enmarca alrededor del siglo décimo y tiene claros tintes evangelizadores. Esta curiosa mezcla perviviría, de manera muy clara, en obras clave de la fantasía occidental anglosajona como las Crónicas de Narnia o la producción de Tolkien. 

A diferencia de poemas similares Beowulf no puede enmarcarse en los mitos fundacionales. Esta es la historia del camino de un héroe similar al propio Cristo. 

Dividida en tres actos seguimos a nuestro protagonista desde que, con 20 años, aparece para derrotar a Grendel. Después llega la lucha contra la madre de la criatura y, 50 años más tarde, muere enfrentándose al dragón. Poco sabemos de su infancia, igual que en el caso de Jesús, y su importancia en el texto radica en su fuerza (la de 30 hombres), su nobleza y su lealtad. Cosa que no se puede decir del resto ya que, a excepción de uno, le traicionarán al final. 

Es decir, Beowulf es solo una excusa para definir los valores esenciales de los que, sin embargo, el resto de mortales carecemos. Para traer el orden haría falta un ser humano excepcional y por lo tanto nosotros estamos condenados a vagar en las sombras.

Traducción de Seamus Heany

A lo largo del poema se hace hincapié en tres conceptos.

El primero es el “comitatus”, definido como la lealtad entre los hombres que luchaban hacia su señor tribal. El propio señor tribal, como terminaría siéndolo Beowulf, debe ser un guerrero. Además de esa bravura deberá poseer la capacidad de administrar la economía y la justicia. 

La lealtad exigida por este principio llega hasta la muerte. El héroe llegará a este extremo pero sus seguidores, menos nobles y llevando la futura ruina a su pueblo, huirán.

El segundo son las deudas de gratitud. En una época donde eran hereditarias Beowulf acude a luchar contra Grendel no solo por su heroísmo, sino por una deuda contraída por su padre.

El tercero es el “wyrd”, destino. Elemento todopoderoso que marca las vidas humanas y del que ni siquiera nuestro héroe puede librarse. A lo largo de toda la obra podemos ver pistas de todo lo que pasará. Nada es aleatorio. 

Todos estos elementos, que no dejan de ser virtudes y creencias más o menos universales, son una de las mayores constantes en la narrativa de corte épico y de espada y brujería como el Señor de los Anillos y Conan el Bárbaro

Referente a la obra de Tolkien, vemos en la épica anglosajona y en su poesía épica una importancia crucial del “hall” (o gran sala de celebraciones) como símbolo de la civilización. Esta trama se refleja muy bien en Rohan, en su estética y en la importancia de la recuperación del sitio por Gandalf el Blanco. Como ya hiciera Beowulf, expulsa a la criatura y trae de nuevo el orden en contra del caos.

Otro de los ecos de Beowulf en la obra de este autor está sin duda en Smaug y su tesoro maldito, cuya historia tiene ecos al dragón que mataría a nuestro héroe. En ambos casos las riquezas sobre las que el dragón descansa están malditas y rompen la relación de Comitatus.

Beowulf es una obra densa. La acción es muy breve. La historia ya era conocida por todos y lo importante en su recitación estaba en los detalles. Largas enumeraciones y muchas digresiones lo convierten en una lectura un tanto farragosa pese a su indudable interés. 

Además de lo que Beowulf ha inspirado la propia obra se sirve de otras fuentes. Con una estructura muy similar a la de la Eneida de Virgilio o una pira funeraria con toques homéricos tenemos un perfecto ejemplo de cómo la literatura se inspira siempre en aquello que la rodea. 

Está escrita en sajón occidental, uno de los dialectos del inglés antiguo, pero hay varias traducciones que respetan más o menos el patrón aliterativo anglosajón o sus metáforas (“kenning”). La más famosa, aunque no fiel en exceso, es quizá la de Seamus Heany (tenéis un pequeño fragmento en la segunda imagen). Por supuesto también podéis encontrar la del propio J.R.R Tolkien

Podéis encontrarlo de todas las maneras que os imaginéis, incluido  el tebeo de David Rubín o películas de las que yo no he visto ninguna.

Os dejo con este interesante documental de la BBC, “in search of Beowulf” donde podréis escuchar además trozos de una recitación.

Reseña: El Príncipe del Mar (Kaori Ozaki)

Autor: Kaori Ozaki
Editorial: Milky Way
Precio: 8€
Páginas: 224
ISBN: 978-84-945657-0-0

¿A qué autora leída en los últimos meses recomendaría de cara a las Navidades? Después de darle vueltas me di cuenta de que realmente lo tenía bastante claro: Kaori Ozaki.

Solo he tenido el placer de catar dos obras suyas, las dos conclusivas: Los dioses mienten y el príncipe del mar, ambas traídas a España por la excelente labor de Milky Way. Además de estos tomos también podéis encontrar, en la misma editorial, inmortal rain y The Golden Sheep.

¿Y con solo dos obras es para mí mi autora de las Navidades? pues sí, porque me han llegado muchísimo. Se trata de obras intimistas, con ese maravilloso “slice of life” que me encanta en la ficción japonesa.

Podéis ver en la portada la temática acuática y entiendo que eso os lleve más al verano que a esta época del año. Pero me parece una lectura navideña perfecta porque deja calor en el corazón. Así de ñoña os lo digo.

Si os vais a lanzar a por una, realmente me ha gustado más “los dioses mienten” pero he preferido hablaros de “el príncipe del mar” porque se adentra en el realismo mágico. Y, al fin y al cabo, este es un blog centrado en las obras de género.

“El Príncipe del Mar” es una compilación de tres relatos shojo.

El primero, “Ametsukigahara”, nos cuenta la historia de unos alumnos de instituto, una visión un tanto retorcida de la amistad, el buscar nuestro lugar en el mundo y la sexualidad juvenil. Este último punto me resultó un poco complejo porque lo sentí muy forzado en la protagonista.

Aún así tiene un final que me encantó y en el conjunto merece mucho la pena.

El segundo, “un día de nieve”, es brevísimo. Ozaki juega en él a contar pero no contar y le sale de vicio. Un pequeño placer del que es mejor no decir mucho más.

Y, por último, “El Príncipe del Mar”, que da nombre a la compilación. Tiene un diseño de sirenas que me encanta y no me quito de la cabeza. 

Os pongo una muestra muy pequeñita por no hacer spoiler, pero el dibujo es una delicia. Generan mucha intriga y son un telón de lujo a una historia sobre amistad, pérdida, duelo y la posibilidad de rehacer tu vida. Tiene un rico mundo simbólico y podría ser una película de Ghibli.

¡Poned una Kaori Ozaki en vuestra vida!

Reseña: El muerto enfermo de amor (Junji Ito)

Autor: Junji Ito
Editorial: ECC
Precio: 9’95€
Páginas: 248
ISBN: 978-84-16746-28-6

A Junji Ito el terror se le da genial y a mí me gustan los mangas breves ¿qué podía fallar?

Pues a priori el argumento. Un chico misterioso hace predicciones en cruces y a ellas acuden en especial las mujeres. Iba sin expectativas de nada, pero lo cogí de todas maneras por su autor.

Me ha sorprendido muchísimo para bien. Quizá ha sido por no esperar nada, no lo sé.

El dibujo, como podéis imaginar siempre con Ito, es inquietante y bien formado. La trama tarda un poco en arrancar pero tiene un gran final.

Aunque es una sola historia está conformada por pequeños arcos, diferentes historias conectadas entre sí en torno a este peligroso juego de los cruces. Este siniestro personaje que se aparece a los peticionarios es la excusa del autor para adentrarse en la obsesión y sus múltiples formas.

La más obvia es la del amor. Muchas niñas, sobre todo adolescentes, acuden al cruce para saber si serán correspondidas o no. Pero habla también sobre la decepción con la vida propia y la búsqueda de una respuesta que nos guíe hacia un nuevo camino.

Incluso cuando plantea un toque positivo a través del protagonista es marcado por una marcada locura obsesiva. No se puede escapar de esta emoción de ninguna manera.

Es una obra inteligente que, incluso si imaginas cuál será el giro final, es posible que te haga dudar de tus propias conclusiones como les pasa a los personajes dentro de la historia.

“El muerto enfermo de amor” guarda algunas equivalencias Tomie, una de las obras más famosas del autor. Si os gusta cómo está narrada esa historia es probable que os enganche esta.

La recomiendo a amantes del terror, de las historias de folklore japonés y, por supuesto a apasionados de Junji Ito.

Reseña: Aama (Frederik Peeters)

¿QUÉ ES AAMA?

Ciencia ficción Europea. Aunque trata varios temas científicos se centra en la repercusión humana.

Sus personajes son antihéroes en una situación desesperanzadora y la historia no intenta que les quieras.

Este es el tercer tebeo que leo de Peeters y de momento estoy encantada con este señor. Aunque en este blog solo os hablaré de sus obras de género, os aconsejo la autobiográfica Píldoras Azules: Es breve, maravillosa y muy esclarecedora sobre el VIH.

Consta de cuatro tomos, publicados por Astiberri bajo los títulos: 1. Olor a tierra caliente. 2. La multitud invisible. 3. El desierto de los espejos y 4.Serás maravillosa hija mía.

El argumento, según Astiberri: En un futuro lejano… Verloc Nim se despierta amnésico en medio de ninguna parte. Gracias a su diario, que le entrega un simio-robot llamado Churchill, puede sumergirse en su pasado. Verloc descubre que lleva una vida miserable, que ha perdido trabajo, familia y amigos desde que decidió vivir al margen de un mundo hipertecnológico, prescindiendo de implantes y modificaciones genéticas. Hasta que su hermano Conrad lo lleva a otro planeta para recuperar una misteriosa sustancia conocida como Aama.

¿CÓMO ES AAMA?

El aspecto y el tono son densos pero también tiene espacio para pequeños toques de comedia. Y es que yo empiezo a sospechar que este hombre es capaz de amenizar cualquier cosa.

Parte de su gracia narrativa es jugar a hacer un lío, así que tenéis que ir preparados para no entender algunas cosas hasta el final. Dejaos llevar.

No tiene grandes cliffhungers. El ritmo es más bien lento (o todo lo lento que permite el formato europeo) y pesado, pero es una técnica narrativa y no un impedimento. Sin necesidad de dejarte colgado en ningún momento existe el deseo constante de querer saber más. Buscar un por qué.

En cuanto al apartado gráfico, aunque está muy bien en general, voy a destacar el color de los exteriores, que es una delicia. Mis fotos no le hacen en absoluto justicia (me costó muchísimo sacarlas por el formato/la luz).

Sí le voy a sacar una pega y es que el último tomo me sobró un poco. La verdad es que me había quedado contenta con el final del tercero, se me hizo más satisfactorio.

¿PARA QUIÉN ES AAMA?

Amantes de la buena ciencia ficción, seguidores de Peeters y lectores de tebeo europeo (que deberíamos ser todos porque es genial). Gente que disfrute este ritmo narrativo. 

En resumen, muy muy recomendable. Incluso si no es lo que soléis leer y no se convierte en el tebeo de vuestra vida es probable que lo encontréis entretenido.

Dadle un tiento, venga. Tenéis las primeras páginas en la web de Astiberri.

“Mujeres en la nevera”, estereotipos femeninos

“Mujeres en la nevera” (en el original “Women in refrigerators”) es el término acuñado por la guionista Gail Simone para hablar de una plaga narrativa: los personajes femeninos que, abocados a todo tipo de sufrimiento, tienen como único papel en la historia dar motivación al protagonista masculino.

Su nombre procede de un número de Green Lantern (#54, que vio la luz en 1994 con el título Forced Entry) en el que Kyle Rayner llegaba a casa y encontraba el cadáver de Alexandra DeWitt, su novia, en la nevera.

En 1999, Simone creó una página web a la que subió una lista de personajes de tebeos que sufrieron el mismo destino que DeWitt en todas su variaciones posibles.

Además recogió las declaraciones de diversas personas del medio. Entre ellas, y como curiosidad, podéis encontrar a un recién entrado a la industria Geoff Johns, actual peso pesado de DC y famoso guionista a posteriori de Green Lantern.

La denuncia original se centraba en lo siguiente: si no hay mujeres relevantes en el cómic no van a sentirse bienvenidas al medio. 

Aunque el movimiento surgió en torno al mundo del tebeo superheróico, es algo que se remonta muy atrás, a todos los tipos de narrativa. Además podéis observarlo de manera específica en la épica y romance medievales, de los que el mundo de los tebeos de supers ha bebido muchísimo. En ellos, por lo general, las mujeres éramos solo un recipiente para los ideales y contra ideales en los que se fundamenta la caballería y servíamos como cualquier otro objeto motivacional que moviese la historia.

En el texto Morte Darthur de Malory, por ejemplo, podéis ver al Rey Arturo diciendo que lo que más le duele de la marcha de la reina Ginebra con Lancelot no es la pérdida de su reina, sino la ruptura de la camaradería en la mesa redonda.

Much more I am sorrier for my good knights’ loss than for the loss of my fair queen; for queens I might have enough, but such a fellowship of good knights shall never be together in no company. And know I dare say there was never Christian king that ever held such a fellowship together. And alas, that ever sir Lancelot and I should be at debate.

Norton Anthology 446

Es importante recalcar además que el problema de este tópico es, en gran medida, lo extendido que está. Y cómo no es visto como algo nocivo. Vivimos en una sociedad muy marcada por la idea cristiana de que el sufrimiento dignifica y, por lo tanto ¿qué problema podrían tener estos personajes femeninos? Además, en el mundo de las viñetas, se asentó en especial en una época en que para renovar el género se intentó dar un enfoque más “realista” y “crudo” con historias como “la Broma Asesina”.

Por otro lado, aunque siempre se piensa en historias como la de la propia Bárbara Gordon, el medio no era precisamente ajeno a este fenómeno en sus inicios. En este caso el ejemplo es un personaje muy icónico y con un gran recorrido, Gwen Stacy.

Algunas personas han peleado la existencia de este tópico diciendo que también pasa con personajes masculinos. En general suele salir en conversación la muerte del segundo Robin. Sin embargo las diferencias son claras: Jason Todd murió como un héroe, formando parte de su propia historia. Aunque es algo mucho más profundo podemos ir a lo directo. DeWitt apareció en la grapa 48 y murió en la 54.

Volvemos a la actualidad ¿qué está pasando ahora con los personajes femeninos? Sin duda hemos mejorado bastante pero ¿cuánto? 

A nivel personal siento que en los tebeos es ahora más atípico. En otros tipos de narrativa la afluencia sigue siendo más o menos la misma. Para muestra, las dos Marthas de mi, por otra parte, adorada Batman V Superman.

¿Qué pensáis vosotres? ¿conocéis “mujeres en la nevera” en la actualidad?

Reseña: Clean Room (Gail Simone)

¿QUÉ ES CLEAN ROOM?

Es un tebeo de terror y ciencia ficción para adultos. Escrito por la maravillosa Gail Simone, contó con dos artistas a los lápices: Davis-Hunt hasta la grapa número trece y Geovain a partir de entonces. A los colores Winter y, con el control sobre las portadas y su tan distintivo rosa, Jenny Frison.

En él seguimos la historia de la gurú Astrid Muller, cabeza de una organización de autoayuda similar a la cienciología y de Chloe Pierce, una periodista. Su prometido se suicidó mientras investigaba a Astrid y Chloe quiere descubrir por qué.

Son un total de 18 grapas ya compiladas en tres volúmenes. Aunque está concluido parece un primer gran arco. Podéis encontrarlo en Amazon en físico o en Comixology, pero no está en español de momento.

¿CÓMO ES CLEAN ROOM?

Cuando digo que es para adultos lo digo en serio. Tiene escenas bastante desagradables y una viñeta en concreto, hacia el final, que no daba asco pero se me clavó en la retina para siempre. Si no podéis con algo explícito desde luego no os lo recomendaría.

Tanto los dibujos como el color sostienen muy bien el tebeo. Pero, en lo personal, algunas de mis ilustraciones favoritas pertenecen a las portadas de Frison.

La historia está muy bien montada y consigue crear una tensión e interés que hace difícil despegarse de las páginas. Hacia la mitad de la colección desvelan el misterio principal y la trama se centra en cómo se resolverá, cosa que en principio me hizo dudar si sería capaz de mantener el ritmo. Sin embargo siguió siendo frenético.

Mi mayor pega es que la última grapa la he sentido precipitada. No es que el final no me resulte satisfactorio, pero es como si entre medias aquí y allá hubieran faltado pequeños trocitos que crearan cohesión en el cierre de los personajes.

Por momentos, además, puede volverse un poco caótico. No os desaniméis si a veces sentís que no entendéis mucho, dejaos llevar porque las respuestas llegan.

En cuanto a los personajes la mayoría son muy carismáticos. Mención especial merece Astrid, de la que no puedo decir mucho para no destripar. Otro punto a su favor es que cuenta con bastante diversidad.

Clean Room ahonda sobre todo en las repercusiones del conocimiento y en la pérdida de la inocencia, digamos infantil, que puede producirse a cualquier edad. Es necesario saberlo todo pero, cuando empezamos a desentrañar los misterios del universo ¿en quién nos vamos convirtiendo?

Después lleva este tramo al siguiente paso ¿si tienes un conocimiento que podría llevar a alguien a suicidarse, debes compartirlo con todos? ¿y si no es con todos, con quiénes? ¿es legítimo manipular a la gente cuando crees que es por el bien mayor?

Nos sumerge además en el mundo de las relaciones, en muchos tipos de ellas. En la amistad y en el amor en momentos límite y personas que se sienten rotas. Explota también la definición de “monstruo” de una manera brillante.

¿PARA QUIÉN ES CLEAN ROOM?

Amantes del terror, lo paranormal, sin sensibilidades estomacales y con curiosidad sobre la psyche humana. Gente que busque diversidad y buenos personajes femeninos en una historia consistente.

Fans del rosa de las portadas. En serio, miradlas.