Toy Story: hasta el infinito y más allá

DISNEY, PIXAR, DISNEY

La llegada de los 80 supuso para Disney el pistoletazo de salida a 30 años de subidas, bajadas y cambios inmensos que repercutirían en toda la industria. Esta historia, que es la de Toy Story, empieza con la progresiva jubilación de los conocidos como los nueve ancianos de Disney, animadores de gran fama que acompañaron a Walt desde muy pronto en sus negocios.

Y es que cuando un hueco aparece tiene, por supuesto, que ser ocupado por un nuevo trabajador y la compañía del ratón se enfrentaba a un momento delicadísimo con el necesario cambio generacional. A este grupo pertenecía John Lasseter, un graduado de CalArts que entró a trabajar a Disney en el mismo año que acabó sus estudios, 1979.

Este trabajo, sin embargo, no le duraría mucho.

Obsesionado con el 3D, que la empresa ya estaba usando en producciones como Tron, Lasseter veía en el CGI una herramienta extraordinaria para la realización de fondos en la animación tradicional. Disney no se opuso en principio y el artista estadounidense empezó a trabajar en una versión de donde viven los monstruos que convenciese a los ejecutivos de su plan: hacer una película con esta técnica de la tostadora valiente.

Todo esto terminó en nada. Lasseter terminó siendo despedido en torno a 1983.

Una serie de carambolas y los contactos adecuados le metieron en LucasFilms, que estaba haciendo progresos informáticos y que, de mano de Ed Catmull, propusieron a Lasseter un nuevo cambio de paradigma. No hacer solo los fondos, atreverse con los personajes. En 1984 aparecen las aventuras de André y Wally B.

Disney-Pixar© 1984

Este es el inicio de Pixar pero también del divorcio de George Lucas, que le llevaría a venderles. Aquí es donde entra Steve Jobs.

Con esta nueva financiación llegan dos de los elementos principales para la aparición de Toy Story.

El primero es Luxo Jr, un corto de tan solo dos minutos que apareció en 1986 y que servía como muestra de su tecnología. Se convirtió, como lo conocemos hoy día, en la imagen de Pixar y sirvió para conseguir la primera nominación de la animación CGI en los Oscar.

Ese mismo año Disney presentaba al mundo Basil, el ratón superdetective, la primera película en la que usaron estas nuevas tecnologías para los fondos.

El segundo elemento es Tin Toy.

Disney-Pixar© 1986

Tin Toy son cinco minutos de un juguete entre aterrorizado y curioso frente a un bebé que, por supuesto, hace cosas de bebé. Es, podríamos decir, una precuela directa de Toy Story. Hoy en día puede resultar un poco perturbador e incluso marear un poco en especial al principio, pero lo cierto es que es tierno, gracioso y tiene todo el potencial que explotaría en el largometraje que nos ocupa. En la imagen que he puesto se ve demasiado bien porque la apañaron un poco para hacer el nuevo poster, que es de donde sale esa foto.

Si como hemos visto con Basil Disney ya estaba interesada en esta nueva animación sin duda fue un empujón grande que Tin Toy se hiciese con el Oscar en el 86. Oscar que ganó compitiendo contra Technological Threat, un corto de Kroyer (los de Ferngully) que presentaba fondos CGI y animación 2D para sus personajes.

Y el caso es que Steve Jobs tampoco estaba bien de dinero. Mientras, gracias a la tecnología CAPS que ambas empresas desarrollaron juntas, Disney seguía metiendo elementos no tradicionales tanto en la Sirenita como, por supuesto, en los Rescatadores en Cangurolandia y la Bella y la Bestia. A esto se suma la situación tan especial que se estaba desarrollando con pesadilla antes de navidad (esto lo dejamos para otro día) y tenemos a una Disney que le plantea a Pixar un trato de distribución aún lejos de las siguientes colaboraciones y posterior compra, de tres películas.

Lasseter pasó de soñar con fondos digitales a plantearse un proyecto de 80 minutos en el que todo fuese CGI. El contrato se firmó en 1991 y concluyó su aventura con la proyección en cines en las navidades de 1995.

A la película le sería otorgado un Oscar especial por sus logros.

UN VIERNES NEGRO PARA LLEGAR AL PRIMER LARGOMETRAJE

Si Pixar estaba esperando que su mayor reto fuese usar una tecnología con la que, de momento, solo habían hecho cortos en un largometraje, estaban a punto de llevarse una sorpresa.

Disney tenía toda la experiencia en cine que a Pixar, de momento, le faltaba. Para suplir esto y servir de apoyo habían puesto en el proyecto, entre otros, al famoso Jeffrey Katzenberg que por entonces era uno de los mandamás y cuyas ideas, sin embargo, no estaban cuajando en absoluto con Lasseter y compañía.

Las primeras versiones de Toy Story fueron un despropósito de personajes odiosos que pretendían ir dirigidos a un público adulto y que llevó, el viernes que el story final fue presentado frente a la compañía, a la casi cancelación y con ello despido de una gran parte de la plantilla. Pixar pidió dos semanas para solucionarlo, esta vez a su manera, y el proyecto empezó a despegar por fin.

Sin embargo no penséis que esta es simplemente una historia sobre ser fiel a tus ideas y no hacer caso al productor experimentado. Lo que no consiguieron de Katzenberg se fue solucionando con la adición de los nuevos guionistas, Sokolow, Cohen y Whedon, que estuvieron dando vueltas al trabajo y terminaron, junto a los creadores de la historia, desarrollando un trabajo tragicómico que se convertiría en marca de la casa.

Disney-Pixar© 1995

ANIMACIÓN Y MÚSICA: UNA LARGA RELACIÓN

Las bandas sonoras han sido una parte fundamental (tanto en presencia como en ausencia) de la experiencia cinematográfica. En el caso de la animación Disney, aunque hay algunas excepciones, es obvio que la ha utilizado como uno de sus principales activos y, hasta cierto punto, pensar en Disney es pensar en las canciones de nuestra infancia.

Y aquí estaba uno de los retos principales para el equipo de Pixar. No querían un musical pero, viniendo Lasseter de esa formación y trabajando con la compañía del ratón, no podían no ser conscientes de la importancia vital de este apartado para su película. La papeleta se solucionó con Randy Newman y su banda sonora, que incluía la maravillosa hay un amigo en mí, interpretada en inglés por él mismo. En España fue Tony Cruz, que hizo un trabajo excepcional.

Tanto la banda sonora como la canción fueron nominadas a los Oscar que, sin embargo, se llevó en ambas categorías Pocahontas.

LOS ACTORES DE DOBLAJE

Tom Hanks y Tim Allen fueron los elegidos para dar voz en versión original al dúo protagonista. Por supuesto ambos aportaron bastante a sus personajes y, para entender qué hizo a esta película como es, creo que siempre conviene verla alguna vez en versión original. De hecho fue la voz de Tim Allen lo que llevó a Buzz de un juguete pagado de sí mismo al maravilloso juguete que no sabía que era un juguete que todos conocemos.

Aún así, por lo menos en España, tenemos también un trabajo increíble en este apartado. Os dejo un enlace a la wiki de actores de doblaje aquí para que podáis ver la lista si queréis.

Disney-Pixar© 1995

LOS NIÑOS Y SUS JUGUETES: LA IDEA DEL MILLÓN

Toy Story no es la primera ni la segunda historia que otorga sentimientos a los juguetes. Al final esta no deja de ser una idea enraizada en el propio concepto de juego. Los niños usan su imaginación para dar vida a las cosas y dentro de ese microcosmos hay una magia inherente e innegable que se otorga a los propios objetos. Al menos, claro, mientras permanecen como el centro de atención.

Lo que hace especial a la película de Lasseter es cómo divide la acción entre la narrativa infantil y la de adultos. Siendo este, además, el ADN en las tres primeras películas de la saga.

Cuando era pequeña lo que más me gustaba de Toy Story era la relación de Woody y Buzz y, sobre todo, el arco de crecimiento de Woody. Yo también era una niña pedante, aunque no fuese nunca la popular, y empatizaba muy bien con el carácter desagradable y engreído del vaquero. A la vez, claro, soñaba con tener mi propio Buzz. Me gustaba ver a los niños jugar, me aterrorizaba Sid pero veía sus partes en bucle, engullía el sentimiento de equipo y me reía con las bromas y momentos absurdos.

Pero es que además cambió mi manera de jugar y de relacionarme con mis muñecos. Creo que pocos piropos más grandes le puedo dar a una película infantil. A veces me escondía para intentar descubrirles moviéndose y una gran parte de mi concepto de estructura en una historia sale de aquí. Y es que Toy Story era mí película. La que veía una y otra vez.

Como decía, sin embargo, no es en este apartado en el único en el que brilla y ahora como adulta la entiendo mejor y me hace aún más gracia. Tampoco esto es algo único de Toy Story, hay una cantidad inmensa de películas infantiles llenas de guiños, pero aún así la manera en la que esta lo hace me parece mágica.

EL VAQUERO Y EL ASTRONAUTA

La dualidad de tramas en Toy Story no es algo sutil y parte desde el propio diseño de sus personajes. Uno alto y fino otro más bajito y achaparrado. Uno cínico y mentiroso el otro directo, inocente y obtuso.

Uno vaquero y el otro astronauta.

Toy Story se dirige a los niños del 95 partiendo de un concepto vivido en todas las generaciones, el paso a la modernidad. Tanto Woody como Buzz son el mismo arquetipo de héroe estadounidense pero en diferentes momentos históricos. Al de la conquista del espacio, además, se le añade el estreno de la archiconocida Guerra de las Galaxias.

Hasta la trama de Buzz, el único que conoce las debilidades en el arma de su gran enemigo Zurg, viene de una herencia directa Lucasiana. Que, recordemos, había sido la primera fuente de ingresos de Pixar.

A estas oposiciones se le junta que Woody se cree muy listo pero en realidad prácticamente todo lo que dice resulta ser lo opuesto y casi todos sus planes son un fracaso absoluto. Mientras, por el contrario, Buzz tiene una suerte alucinante que le hace caer con estilo y romper las normas sin consecuencias. Dentro de esto destaco la escena cuando, intentando llegar a Pizza Planet, Woody termina en la zona de carga y Buzz hace su viaje tranquilo junto al asiento del conductor.

Disney-Pixar© 1995

El juguete espacial está rompiendo las normas al exponerse a ser descubierto aunque, de manera curiosa, eso le hace seguir las de conducción vial. Woody por su parte no se arriesga y, sin cinturón, termina aplastado y desconcertado. Esto le hace caer debajo de un vaso de cartón que otorga a Buzz la idea de cómo colarse en el lugar que él piensa fuertemente guardado. Exclama, entonces, Woody ¡eres un genio!

A esto le pone el broche de oro de película infantil con el final conciliador, la cama con los cojines de vaqueros y la colcha de Buzz y la sensación de que jugar en realidad nunca ha cambiado tanto.

LA TRAGICOMEDIA CON FINAL FELIZ

Dentro de ese atractivo adulto Toy Story deslumbra con un guion muy gracioso. O por lo menos, claro, que apela muchísimo a mi sentido del humor. Tanto al de cuando era un mico como al de ahora.

Desde los momentos más absurdos, como Buzz lanzándole el brazo a Woody cuando este le pide que le eche una mano, hasta la compleja frustración que los dos personajes se producen mutuamente. Me encanta. Siento que mucho de mi humor como millennial salió de aquí. En especial la sensación de cinismo y hartazgo existencial que lo permea todo pero que se ve salpicada de buenas intenciones, colores brillantes y, claro, juguetes.

Disney-Pixar© 1995

Hay una frase que dice Rex, justo cuando descubren que Buzz de verdad estaba con Woody, que siempre me llega al corazón: genial, ahora me siento culpable. Esa mezcla de egoísmo, patetismo y drama en una escena de acción y risas me parecen impagables.

A esto se le suman temas muy dolorosos como el de aceptar quién eres, tus limitaciones, las normas que tienes que seguir y que quizá no eres tan especial como creías. Pero que se acompañan con un optimismo cansado que te dice que, aún así, puedes ser especial para alguien.

UN JUEGO DE ANTICIPACIONES

Al final, pese a las dificultades para logarlo, funcionó como un reloj. Esto convirtió a a Toy Story no solo en una película muy divertida para ver una vez si no en un gran entretenimiento para el revisionado. Sobre todo porque la cinta utiliza genial las anticipaciones y los pequeños engaños.

Desde la primera secuencia, cuando se va abriendo el plano para ver que el escenario es solo un cuadro en casa de Andy, ya apunta maneras. Aquí podemos ver cómo todo estaba construido como un lugar seguro para Woody en su posición de juguete favorito. Desde este punto van rompiendo con eso de una manera que me parece muy divertida.

Pongamos algunos ejemplos.

Cuando los juguetes mandan a los soldados para descubrir los regalos de cumpleaños de Andy estos informan de una colcha. Todos respiran tranquilos. ¿Quién ha invitado a ese niño? exclama el señor Patata. Unas escenas después, sin diálogo, descubrimos que la nueva colcha es una colcha de Buzz Lightyear.

La pareja de mudanza es otro de estos numerosos momentos. La primera vez que vemos a Woody ejerciendo su posición privilegiada recuerda a los juguetes que, para no perderse en el proceso, no se olviden de elegir un compañero y de no separarse de él. El vaquero, por supuesto, parece dar por sentado que esta no será una necesidad para él. Su compañero es Andy como bien dice su bota. Al final de la película esta claro que sí que necesitaba uno y que, por supuesto, era Buzz.

También, aunque probablemente no estaban planeadas, una gran parte de estas anticipaciones se completaron en la segunda y tercera entrega y es bastante divertido verlas ahora. A la vez hay referencias a cosas pasadas como un plano al inicio de la película en el que podemos ver un libro llamado Tin Toy con Lasseter como nombre de autor.

Disney-Pixar© 1995

Toy Story fue nominada al Oscar por mejor guion original, dando esta visibilidad por primera vez a una película de animación. A estas alturas de entrada creo que he nombrado muchas veces estos premios y quiero dejar claro que no opino que sean una guía fidedigna. Lo relevante es ver con todo esto la impresionante escalada de Pixar y la relevancia de este primer largometraje CGI en la industria.

AUNQUE NO TODO ESTÁ BIEN: LOS PERSONAJES FEMENINOS

Llevo mucho rato cantando las bondades de Toy Story pero, por supuesto, también hay cosas que no me gustan. A la cabeza está el trato de sus personajes femeninos.

Bo Peep es el único de los juguetes femeninos con diálogo y ya desde el diseño tiene mucho que decirnos. Es más un adorno que un muñeco de verdad, de porcelana, frágil y su posición es la de interés romántico de Woody que tiende a disculparle todo.

Disney-Pixar© 1995

Es un muñeco de Andy, quizá a Andy no le gustaba ningún otro tipo de muñecas aunque juegue de manera muy específica a las damiselas en apuros, pero la ausencia de otros personajes con peso hace que no sirva como excusa. En especial si pensamos que al final de la película anuncian la aparición de la señora Potato y se asume, como un gag, que será instantáneamente el interés romántico del señor Potato.

Tampoco ayuda la degradación del ámbito del hogar en la cómica escena de Buzz con el delantal tomando el té. Ha caído lo más bajo posible, quiere representar. Y lo único que está haciendo es tener una agradable sesión de juego con Hannah, la hermana de Sid. Reconozco que esta es una parte de la película que a mí me hace gracia (sobre todo el pequeño chiste de humor negro de María Antonieta y su hermanita) pero la problemática es inherente.

El trato a las personas humanas es quizá más complejo y con decisiones tomadas intentando ahorrar en personajes y actores de doblaje. Aún así es destacable que, quitando que sé que tuvieron problemas con las licencias de juguetes que podían usar, Molly no tiene los suyos propios y eso es parte de lo que nos deja en la posición de partida que comentaba.

De hecho, si os metéis en la sección de Toy Story en la web de Pixar, podréis ver que en el diseño de personajes ni siquiera aparece la propia Bo.

CONCLUSIÓN

27 años después Toy Story sigue siendo una película magnífica, con muchas cosas que han sobrevivido al paso del tiempo y unas pocas que no lo han hecho tanto. Fue rompedora en lo técnico, cambiando el rumbo de la historia de la animación y lo acompañó todo con una historia sólida y un guion gracioso y bien montado que me parece excepcional.

Disney-Pixar© 1995

FUENTES

Pixar: Toy Story (consultada por última vez 26/02/2022)

Furniss, Maureen (2016). A New History of Animation. Thames&Hudson

Paik, Karen (2007) To Infinity and Beyond: The Story of Pixar Animation Studios. The Art Of Series. Chronicle Books

  • Dirección: John Lasseter
  • Historia: Lasseter, Docter, Stanton y Ranft
  • Guionistas: Whedon, Stanton, Cohen, Sokolow
  • Música: Randy Newman
  • Dirección artística: Ralph Eggleston
  • Edición: Gordon, Unkrich
  • Año: 1995
  • Género: Fantástico. Comedia. Aventuras
  • Duración: 80 min

Reseña: Rayo Negro (Ahmed y Ward)

¿QUÉ ES RAYO NEGRO?

En 2016 Marvel tenía a sus inhumanos y a sus mutantes entre las cabeceras Muerte de X e Inhumanos VS X-Men. Esta confrontación dio lugar en 2017 a un relanzamiento de las franquicias con varias cabeceras bajo el nombre ResurrXion y, como os podéis imaginar, entre ellas encontramos Rayo Negro. Pero que esto no os importe demasiado. No es necesario haber seguido la trama para entender este cómic aunque me imagino que, por supuesto, se podrá hilar mejor todo lo que ha pasado con un mayor conocimiento.

Son solo doce grapas compiladas en un tomo autoconclusivo.

Lo que nos va a contar es la historia de Blackagar Boltagon, el silencioso rey de los inhumanos, a partir de su despertar en prisión sin, de momento, más explicaciones para el lector.

¿CÓMO ES RAYO NEGRO?

Tiene un principio impresionante. Me gusta muchísimo. Con una narración de voz en off en tercera persona nos sumergimos de cabeza no tenemos ni idea de dónde. O por lo menos yo no tenía ni idea, claro. Solo sabía que era una cárcel, que algo malo había pasado y que un personaje normalmente investido de un gran poder se veía relativamente indefenso en una nueva y desconcertante situación.

Consiguió toda mi curiosidad y empezó a entregarme momentos muy emotivos, una gran exploración de los sentimientos de culpabilidad y una colección de metáforas y mensajes como poco curiosos. Así que ahí estaba yo, en la cresta de la ola, pensando que solo iba a ir a mejor cuando, de pronto, llegó la segunda parte y se desinfló.

Pero rebobinemos un poco, hacia el momento de esplendor de este cómic en el que todo eran posibilidades y me quedé embelesada.

Rayo Negro te presenta durante su primer arco una sólida metáfora sobre el crimen y el castigo. Busca explorar el significado de la palabra proporcional y los grises en cada persona. Cómo dependiendo de la situación vas a obtener un lado u otro de lo poliédricos que somos. Consigue dar personajes muy carismáticos si bien algunos de ellos demasiado estereotípicos, sin espacio para plantear más sobre ellos en un relato que dominan Boltagon y el Hombre Absorbente.

No se escapa a esta parte de la trama que el lugar habitual de nuestro protagonista es como rey imponiendo los castigos en vez de recibiéndolos. Su parte de culpa en un sistema mucho más que falible. No llega en este apartado a romper el molde y siempre encuentro ligeramente ridícula la excusa del rey es bueno pero hay cosas que no sabía aunque, para el número de páginas y el objetivo, queda bien.

También consigue el desarrollo de Boltagon más allá de su título. El gobernante de Attilan es famoso por las capacidades destructoras de su voz, tan extremas que le han llevado a sumirse en un silencio absoluto excepto en casos de necesidad.

Fuera del ambiente real, privado de su marca de identidad, puede de pronto recuperar su voz. Aprender a hablar y a expresar sus pensamientos y deseos. Aún así, claro, reconozco que es un poco simplista reducir determinadas capacidades comunicativas a la voz, a lo verbal.

Sea como sea, en lo que al cómic se refiere, igual que con su posición como rey este es otro tópico que aunque menos profundo si lo abres a debate en el ámbito del cómic funciona.

Otra cosa que destaca de este primer período es un gran trabajo en lo épico. Frases que se pegan (ese name your crimes! repent your crimes! es soberbio) y un uso interesantísimo de la tercera persona acompañan a un apartado gráfico excelente tanto en el dibujo, en la rotulación como, sobre todo, en el color.

Christian Ward se luce. Y los números, también bajo la batuta de los otros dos artistas implicados, Frazer Irving y Stephanie Hans, tienen una calidad inmensa. Es una explosión de pintura, de lo extravagante, de colores llamativos que vuelven escenas oscuras.

Estoy enamorada desde la portada, la forma en la que la sombra de las rejas en la cara simulan un bozal.

Y esa es otra. Mandíbulas. Hay algo en retratar la vida de una persona y su perro que puede hacer que un personaje automáticamente gane muchísimos puntos. Aquí se tomaron muy buenas decisiones.

Sin embargo, por supuesto, el drama carcelario termina y empieza otra cosa.

No puedo extenderme demasiado para no hacer spoilers y no sé muy bien qué decir. No es que se vuelva un cómic horrible ni mucho menos. Es, simplemente, que se vuelve un poco anodino. Entretenido pero inconsecuente, centrado en atar cabos de una manera un poco pesada y larga. Doce grapas se queda corto para un sector y sin embargo se vuelve demasiado para el otro.

Aún así el final me gustó mucho. Para ese punto estaba ya tan dentro de este mundillo que había cosas que quería ver y me daba igual todo lo demás. Ese deseo me lo cumplió y, pese a todo, terminé con muy buen sabor de boca.

¿PARA QUIÉN ES RAYO NEGRO?

Si estáis buscando una época cerrada con la que meteros a algún personaje, que no sea un compromiso demasiado grande, creo que este es un lugar excepcional. También para explorar un poco a los inhumanos es un buen punto.

Por lo demás es un gran cómic de metáforas, excelentes gráficos y explosiones de color con una trama que, aunque sea desigual, da para mucho.

Puntuación: 3.5 de 5.
  • Guionista: Saladin Ahmed
  • Artistas: Christian Ward
  • Frazer Irving
  • Stephanie Hans
  • Título original: Black Bolt
  • Publicación: 2017-2018
  • ISBN: 978-8491675327
  • Páginas: 288
  • Precio: 25,00€
  • Franquicia: MARVEL

Reseña: Gótico (Silvia Moreno-García)

¿QUÉ ES GÓTICO?

Ganadora del Locus y del premio Goodreads ambos a mejor novela de terror os dejo a continuación la sinopsis de la editorial:

Tras recibir una extraña carta de su prima recién casada, Noemí Taboada se dirige a High Place, una casa en el campo en México, sin saber qué encontrará allí. Noemí no parece tener dotes de salvadora: es glamurosa, más acostumbrada a asistir a cócteles que a las tareas de detective. Pero también es fuerte, inteligente y no tiene miedo: ni del nuevo marido de su prima, un inglés amenazante y seductor; ni de su padre, el antiguo patriarca que parece fascinado por Noemí; ni de la casa, que empieza a invadir los sueños de Noemí con visiones de sangre y fatalidad.

El único amigo que Noemí encontrará es el hijo menor de la familia, quien también da la impresión de estar tapando secretos oscuros. Porque hay muchos secretos escondidos en las pareces de High Place, como descubrirá Noemí cuando empiece a desenterrar historias de violencia y locura. Cautivada por este mundo aterrador a la par que seductor, a Noemí le resultará difícil salvar a su prima… O incluso escapar de esa enigmática casa.

¿CÓMO ES GÓTICO?

AVISO DE CONTENIDO: contiene escenas de violación y racismo

Creo que uno de los elementos más asociados al terror son las casas encantadas. Son un personaje en sí mismo al que estamos muy acostumbrados y pese a ello no pierden su aire de misterio y miedo, la sensación de que una historia de este estilo puede hacernos temblar. Por lo menos es mi caso.

Hay algo imbuido en mi cerebro que encuentra terrorífica la idea de estar dentro de algo maligno o traumatizado por una historia oscura que cierra sus fauces en torno a ti. Que cierra su boca esperando masticarte y que nunca puedas escapar. Pinocho y la ballena.

A esto se le añade la asociación tradicional que hemos hecho entre mujeres y casas y la manera en la que se nos aparta del espacio público. La maldición de Hill House, Jane Eyre, la obra de Du Maurier o el papel amarillo habían explorado los efectos de esta relación de una manera brillante y de aquí coge el testigo Silvia Moreno-García para ofrecernos una novela bastante corta y estremecedora. No vais a pasar terror, no es una novela de sustos, pero sí es una novela inquietante e incómoda.

En este caso nos vamos a introducir en High Place, una casa inmensa, antigua, que desprende un aire a riqueza decadente y se encuentra en un estado deprimente. Es el hogar de una familia inglesa que se plantó en México para aprovecharse de las minas sin ninguna intención de mezclarse con la gente y su cultura. Querían imponerse.

Los mexicanos son usados, maltratados, despreciados y el patriarca familiar, Howard, defiende la eugenesia como una ciencia respetable.

Para separarnos de la desesperación absoluta que representa la familia Doyle tenemos a Noemí, la protagonista con la que vamos a recorrer estas escaleras infernales, la escasez de agua caliente o la electricidad. Noemí se nos define como una mujer coqueta, que cumple todos los requisitos de la alta sociedad para una mujer de dinero excepto por su inmenso interés en estudiar. Aunque no siempre haya tenido claro qué es lo que quiere estudiar.

Adoro que sea presumida y consciente de su atractivo mientras no duda de sus otras capacidades. Sabe que puede lograr lo que se proponga, ya sea conseguir el marido que le interese, convertirse en antropóloga o rescatar a su prima Catalina.

Esto no significa que la novela le vaya a poner las cosas fáciles.

Gótico es, como decía, una novela sobre el tópico de la casa encantada. Pero este es solo el escenario. De lo que realmente trata es del colonialismo, de sus consecuencias y, muy en concreto, de cómo repercute en la comunicación.

Nada más empezar la novela descubrimos que Catalina ha mandado unas cartas muy preocupantes a su familia. Los mensajes hasta ese momento habían sido escasos, se había convertido en una mujer aislada que Noemí esperaba que fuese feliz, y de pronto toda su información es que algo perturbador pasa ¿está siendo maltratada? ¿se ha vuelto loca? ¿qué esperanza de escapatoria hay para una mujer casada?

Todo esto es el detonante para que nuestra protagonista visite High Place.

Y, una vez que llega allí, lo primero que hacen es quitarle su idioma.

Noemí se siente cómoda hablando inglés pero es obvio que esta exigencia es una manera horrible de empezar a controlarla y presentarse como superiores. Una completamente enraizada en las costumbres coloniales.

A partir de aquí van a sucederse multitud de intentos de entendimiento entre ella y la familia, entre ella y la gente del pueblo y entre ella consigo misma que rara vez van a ser fructíferos. Lo que pasó en esa tierra ha generado una desconfianza que no puede romperse con buenas intenciones.

Y esa va a ser la catarsis de esta novela. La búsqueda de voz de para sus personajes.

Este control del lenguaje no se va a dar solo de una manera obvia. Gótico zambulle a sus protagonistas en unas pesadillas horribles, que son por cierto uno de los momentos donde la autora más luce su pluma, y que tienen como objetivo controlar no solo lo que dicen si no incluso lo que piensan y cómo lo piensan.

Con eso vamos a tener una sensación de inmersión en una locura colectiva donde el papel pintado de la casa parece una piel y algo siempre te está mirando. Y mirad esa portada maravillosa de Faceout Studio y Tim Green, qué representación tan vistosa con ese maravilloso verde, las flores en la mano, el vestido.

Llegados a este punto os he hablado mucho de la construcción de camino al clímax y ha llegado el momento de tratar el final. Por supuesto sin spoilers.

La manera en la que se va construyendo es tan épica que, con honestidad, estaba preocupada por el final. No dejaba de pensar ¿cómo va a cerrar todo esto? ¿se puede cerrar de manera satisfactoria para el lector? ¿se va a llevar mi puntuación de cinco estrellas o va a hacer que mi opinión sea algo menos redonda? La autora se lo juega todo con la última carta.

Pues se quedó en casi perfecto. Me sentí un poco desconcertada porque de pronto llegó un momento explicativo, en el que todo cobraba sentido, pero yo sentía que todas esas eran cosas que ya se habían contado en la novela. Que se daban por sentadas llegadas a este punto.

Aún así creo que la autora aterriza un final exageradamente complicado con mucha soltura, sin meterse en berenjenales intentado dar demasiada información a cosas que no deberían tenerla y sin romper la construcción de personajes que es uno de sus grandes puntos fuertes.

Si os metéis en esta lectura os vais a encontrar con una lectura pausada, que tiene un principio que a muchos se les hace un poco farragoso aunque no ha sido mi caso, que engancha, horroriza, inquieta y que honra a todas las obras de las que diverge.

SOBRE LA EDICIÓN ESPAÑOLA DE GÓTICO

La publicación de Gótico en junio de 2021 por el sello Minotauro tuvo una polémica previa que, aunque yo he leído el libro en inglés, creo que es bastante interesante de cara a acercarse a la novela.

El 19 de marzo de 2021 Moreno-García acudía a las redes sociales explicando que no había recibido aviso de que habían traducido ya la novela o de la fecha de lanzamiento, algo natural insiste ella, pero con la peculiaridad de que se había decidido mantener el título en inglés (Mexican Gothic) pese a ser una novela anti-colonialista y que se había optado por el llamado español neutro.

Entiendo que como estrategia de marketing para Minotauro tenía sentido. Si habéis leído la entrada hasta aquí, no obstante, sabréis que en el concepto de la novela es especialmente ridículo. Por supuesto una empresa privada tiene derecho a tomar este tipo de decisiones aunque no nos gusten y sean moralmente reprochables pero resulta, como dice la propia autora, irónico y grotesco.

Con esta van dos veces que le quitan su forma de expresión a Noemí. Una dentro de la ficción y otra fuera. Creo que esto dice mucho de lo actuales de los temas de la novela.

Al final, como podéis ver en el tweet citado, Minotauro accedió al cambio quedándose solo en Gótico y envió la traducción para que pudiese ofrecer algunas correcciones y notas. Eso no significa, no obstante, que todo terminase en un y vivieron felices y comieron felices.

Aquí tenéis el siguiente hilo de la autora:

Esta vez todo el texto está en español así que os recomiendo que la leáis directamente a ella, que habla mucho mejor que yo de esa cosa que es el español neutro, de las expectativas editoriales, de traducciones y de la maravillosa palabra tejocotes.

Pero si no queréis abrir Twitter os lo resumo. Las notas tuvieron que hacerse rápido, cosa clara si tenemos en cuenta que todo saltó en marzo y la novela se publicaba en junio, el trabajo no fue pagado y Moreno-García tuvo que lidiar con la ansiedad de las críticas ante su defensa lingüística y la idea de que a lo mejor no vendía ni un solo ejemplar por la polémica.

He leído el libro en inglés así que no os puedo decir cuál fue el resultado final. Pero desde luego menudo viaje.

¿PARA QUIÉN ES GÓTICO?

Si os gusta la idea de una mezcla entre el papel amarillo, la maldición de Hill House y un sabor un poco Lovecraftiano esta es vuestra novela. Aún así recordad los avisos de contenido, es una novela dura, y probablemente no debería ser vuestra elección si buscáis algo con lo que esconder la cabeza bajo el edredón o de ritmo rápido.

  • Autora: Silvia Moreno-García
  • Traductor: Alexander Páez
  • Corrección: Silvia Moreno-García
  • Título original: Mexican Gothic
  • Publicación: 2020
  • Editorial: Minotauro
  • ISBN: 978-8445009819
  • Páginas: 352